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29 julio 2023

Baigura desde Erremendia

Mitad de semana y aunque en mi cabeza ya está el plan perfectamente moldeado.. la vida tiene otros totalmente diferentes, lo que hace ir al traste el mío. Sin más remedio toca adaptarme o resignarme en casa, y como lo segundo no es una opción.. saco nuevas ideas de la manga y la lista de pendientes. Barajo una larga en solitario. Otra más corta y clásica en grata compañía. A punto de ir a dormir más que muy temprano, preparo en última instancia la mochila para la primera idea quedando  la segunda no para pronto, sino para la semana que viene 😃 a expensas de asegurar meteo con posibles tormentas vespertinas.

Nada más abrir el ojo , vuelvo a mirar meteo y con la previsión.. los cálculos me van muy pero que muy justos para que no me pillen las tormentas, por lo que sale a escena un plan B y según lo pensado me pongo en marcha hacia el pirineo navarro.
Queriendo el sol asomarse ya en el horizonte, me encuentro entre las alturas de Salazar y Aezkoa. Echadas amarras en Erremendia, salgo con la intención de subir al Baigura, que tantas veces subí con Etxabakoitz pero siempre del otro lado, y está vez sin olvidar nada de lo que uno tiene que llevar 😂.

Fresquillo mañanero con chorros de aire caliente me acompañan en un llano
 acercamiento, entre ganado que pasta a sus anchas, al área de Lojanz. Sin dejar
 el aburrimiento de la pista ni las marcas verdi-blancas; avanzo un poco más mientras contemplo la mole del Orhi
que hoy solo adorna el paisaje y cuando me veo a las puertas del hayedo...
... en las mismas faldas de la Sª de Areta, dejo al SL irse
al W y sigo de frente por el camino de los Salacencos.
Bajo la espesura y frescura de verdes hayas,
escuchando el melódico estruendo de
 arrendajos, la percusión de los picamaderos
 y viendo el desfile de un veloz tejón...
... continuo rumbo a las altas profundidades de la pequeña sierra pirenaica,
navegando entre los antiguos caminos del ganado 
concentrado para no perder el bueno 
a la vez que sigo las pocas marcas y carteles del recorrido ...
... saliendo a las inmediaciones del puerto de Areta, con el sol pegando
 de garbo. Más aburrido pisteo, en la línea de pocas referencias ni testigos
 de ir por buen camino, me conducen más al Sur; hasta dar a los llanos de
Areta y cruzarlos en busca de una asca abarrotada por el "vecindario"
Unas marcas blancas y amarillas, me indican al fin una
 dirección difícil de perder hacia las alturas. Afrontando
la primera cuesta arriba, ganando el grueso del
poco desnivel de nuevo rodeado de hayas y acabando
 entre las cimas de Motxorro y Baigura.
Otra dosis de desnivel con solo verde alrededor me hace llegar arriba
del cordal de Baigura, quedando bajo el cielo azul y el zarandeo
del viento. Viendo las cumbres del pirineo más cercano ...
... y al otro lado la cuenca del Irati, sus alturas e incluso algunas de al lado de casa ...
... sobre un colorido terreno,
que se torna rocoso a tramos ...
... avanzo sin dificultades y largo rato por el cordal
oriental de la Sª de Areta, alejándome del Salazar
 y acercándome a la Aezkoa sin apenas desnivel
 y guiado por hitos y marcas ...
... llegando a un caos rocoso que lo cubre todo,
en el que pongo un pie 
y después el otro en
la solitaria cima de Baigura (1475 m).
Pillando sitio, cómodo sitio en donde no pega el aire me decido a echar un rato de paz, tranquilidad, almuerzo y buena vistas. La estampa de boscosas y verdes alturas  del discreto pirineo navarro me encandilan por un rato, pues hacia mucho que no las veía ...
...  e incluso algunas de ellas me llaman la atención
 para quizá otra ocasión
😜
Elke y Pausarán?? ...
... pero al final también cae una oteada al aserrado panorama de grandes pirenaicas ...
... que culmina en el Orhi, que hoy a sido relegado.. pero
 volveré a ajustar esa larga cuenta pendiente
😃. Y aunque
 apetece no plegar, va siendo el momento.

Quedando tan solo el deshacer lo ya conocido. apunto 500 m más abajo sin
 ver el final.  En rumbo NE pongo pies en polvorosa yendo atento a las marcas
e hitos en la parte más alta y tirando de buena memoria más aguda vista en
las boscosas bajuras; regreso a Erremendia sumando kilómetros y poco
desnivel.. pero todo suma para cumplir con los objetivos de la temporada
estival, con los que más temprano que tarde tocara ponerse cara a cara
🤘.
⛰️Del Rio⛰️

05 noviembre 2021

"Un baño de color Aezkoano"

La llegada de los primeros fríos siempre suele hacer de las suyas y dejar a algun@s  para poca cosa, pero sintiendo una pena incontenible por no aprovechar el cielo azul que reina y contemplar los brochazos de color otoñal que ya nos habíamos hecho a la idea de ver en la selva de Irati.. más vale tarde que nunca, cuando el "vago" sol de la recta final del año hace algo de trabajo,  salimos del calor de las cuatro paredes. Con el destino claro y ganas de respirar aire puro, pero poca idea de que hacer; mapa en mano nos encaminamos al N hacia "el pulmón" Navarro entrando por la Aezkoa. Una tras otra vamos pensando y sacando ideas. Por aquí y por allá, más cortas y más largas pero cuesta decidir cuál y a las puertas, después de pasar Orbaitzeta nos metemos hacia el embalse de Irabia. A la que llegamos, sorpresa. El parking lleno. 
Sin echar ni un pie a tierra, conforme venimos nos vamos y la materia gris vuelve a ponerse en funcionamiento. Al momento damos con un plan alternativo y nos presentamos en las viejas ruinas de la fábrica de armas de Orbaitzeta y con una vueltica entre manos por parajes que no envidiarían nada a los otros y en los que tranquilidad y silencio van a ser un plus que hemos ganado.

"Alfombra" de otoño .
Mal momento para perder el relleno 😜.
Viejos muros del castillo de Arlekia
Mirando al Orhi.
Siguiendo la vista hacia Oriente, montañas de Los Valles Occidentales.
La luz del sol cada día que pasa mas tímida, se adentra
con dificultad entre la frondosidad del hayedo. 
Un baño de colores adorna el barranco de Itolatz.
🗻Del Rìo🗻

06 abril 2021

Roncesvalles-Orbaitzeta y "tresmoles" de la Aezkoa

De la noche a la mañana como quien dice, la primavera saca a relucir su lado más extremo y viviendo en situación normal significaría una nueva partida de Tetris en el armario para hacerle hueco a los bultos del invierno. Pero con esto que tenemos encima y que no conseguimos desquitar, apenas han visto la luz y nos liberamos de meter alguna hora extra de preparativos de cara a esta, esperemos que más, "alegre" estación.. estando ya dispuestos para entrar en acción por cualquier tipo de terreno.
Igual que depredadores al acechó de su presa, el mismo viernes en cuanto va a sonar la campana estamos por saltar a escena de un soleado e intenso finde. En el último momento, el esperado giro en la meteo para la tarde nos hace replanteárnoslo y ni lo intentamos. Por ahora a seguir "agazapados". 
La espera vale la pena y el sábado va como una jornada celestial por las paredes. Solecito, poca gente, nuevas vías y buen ambiente;  hasta que un vuelo empaña lo que queda. Al final, aún con todo, nos llevamos a la espalda unas buenas escaladas, pero también en la misma un "cosquilleo" que se sale de lo normal. Una vez en casa, con el cuerpo frío se notan unas molestias de la caída y da por pensar que quizá el gran día que está a punto de venir, toque verlo pasar desde el palco. Pero como hay dos opciones posibles y el que todo siga su curso es la más probable, dejo las cosas en planta por si las moscas.

Incumpliendo aquello de "noches alegres mañanas tristes" y embarullado por la hora del despertador que nunca estás seguro de si se cambia sola o no, amanezco de una pieza ligeramente maltrecha. Siendo insuficiente el mal que se nota, no lo pienso demasiado y pongo a funcionar el plan cuando el mundo todavía ni ha empezado a girar. Preparado con "look" veraniego, salgo a unas calles donde todavía reinan oscuridad y silencio, y sin demora prendo motores para dirigirme a Roncesvalles.
Un ambiente gélido, que desentona a un nivel superior con mis pintas, me da la bienvenida al lado de la colegiata sin un alma a la vista. Pasados esos escasos minutos que el coche todavía irradia calor, el inconsciente se impone al subconsciente que no quería "ni asomar la patita" y salgo ,con "dudas" de que tal responderá el regalo de ayer,  a por todas.

A velocidad de crucero, sacando el frío a la sombra del espeso hayedo ...
...empiezo por unos instantes a la contra del peregrinaje y continuo por el Grt 7 a buscar los rayos de sol y la GR 11, desde donde contempló una porción de los parajes de la Aezkoa ...
... y me encaminó por la transpirenaica hacia el mediterráneo, faldeando sin esfuerzos exagerados las bonitas, arboladas y solitarias faldas sureñas de Ortzantzurieta ...
... completando casi toda la parte fácil del recorrido en la fábrica de Armas de Orbaitzeta, dando con un frío y escueto desayuno mientras "husmeo" en sus ruinas.
Dejando atrás la gran senda y la vieja fabrica,  remontó por pista el apacible valle entre Murukoa y Mendilatz, solo alterado puntualmente por algún coche; pasando junto al clausurado refugio de Izpegi y poco más adelante casi plantado en el collado homónimo, se abre ante mis "las entrañas" de las montañas aezkoanas.
Superada la mitad de la vuelta, me uno a la GR12 para deshacer el camino en dirección de vuelta al océano y sin tregua subo por las laderas de la vaguada de Etzangio; primero entre el barrizal de sus últimas hayas y siguiendo por coloridos y tiesos pastos ...
... al collado de Soraluze, donde hago un primer paréntesis en la gran senda, apuntando al famoso torreón vigía de estas tierras ...
... con el más salvaje y alto pirineo como telón de fondo ..
... subiendo por las mullidas lomas meridionales del Urkullu al rocoso y "destroza- tobillos" cordal, sobre el que perfilando la frontera con la zona de Izpegi y el puntiagudo Errotzate a la zaga ...
... llego a la cima de Urkullu( 1412 m) y los restos de su antiguo torreón, está vez con "los atuendos de verano".
Imperando en la cima un frío viento, antes de quedarme "pajarillo" me lanzo en rápido descenso por la vertiente Oeste , cayendo al coll. de Arnoztegi y enlazando, guiado de nuevo por las marcas rojiblancas, con el de Bentarte ...
... donde con "la carrerilla" que traigo más lo que empuja el aire, subo la herbosa cuesta que me aleja de la frontera con vistas al abarrotado Urkullu y aparezco más solo que la una en lo alto de Txangoa ( 1467 m).
Sobre la divisoria de la solitaria montaña me dirijo a la que me queda, descendiendo en disfrutona y corta carrera por su también herbosa vertiente occidental; a cuyos pies entro a una zona arbolada y vuelvo a juntarme con la GR y el camino de Santiago Frances.
Mirando de cerca una última vez el territorio francés,
desde el destartalado Izandorre que depende a quien y cuando le puede parecer el mayor de los lujos ... 
... sigo por las laderas de Astobizkar, tirando para arriba sin tregua ni perdida por el amplio camino de Santiago mientras a la izquierda quedan los dominios de Txangoa y Urkullu ...
... hasta que me asomo a los de la famosa colegiata de Roncesvalles
 en el collado de Lepoeder ...
... pero que todavía tendrán que esperar y apunto, una ultima vez
fuera de los caminos balizados, a la cumbre más alta de la zona.
Por maltrecho asfalto me acerco, siguiendo el cordal montañoso de Roncesvalles , a los pies de la gran cumbre y con una "arremetida" final en dirección ascendente , que sin ser mucho sabe a demasiado ...
... acabo en Ortzantzurieta (1566  m), punto más alto de
la zona y donde acaban mis conquistas.
En lo que tardó en recobrar el aliento, oteo el gran panorama montañoso que se extiende a mi alrededor y antes de que llegue la masa pongo rumbo al alto de Ibañeta ...
... pero de vuelta en Lepoeder, cambio los planes. Abandono las alturas para meterme en el denso hayedo ...
... bajo cuyo amparo y extraña soledad, mandado por las fechas del camino de Santiago y sobre una alfombra otoñal pierdo altura sin frenos regresando a Roncesvalles, endiñando a las zapatillas otra buena vuelta por rincones y cumbres de la Aezkoa.
🗻Del Rìo🗻

18 enero 2021

Esquí de Montaña a la Torre Blanca Aezkoana

El TERCER ROUND es inminente y volvemos con toda la "artillería" a primera línea. Pensando en retomar las blancas aventuras sobre las tablas, con información "fresca" y fiable, decidimos hacerlo justo en el instante en que abortamos forzosamente. Ponemos las focas de forma placentera en la calor de casa y con pocas tareas más por delante que echar un ojo a los partes y dejar al cuerpo recupera energías.. la cosa queda sentenciada. Así la vida vuelve al curso que debería a ver seguido con la motivación intacta, las montañas blancas como NUNCA y solo desplazados en el espacio-tiempo, quizá para mucho mejor.

Enganchados otra vez a la rutina tempranera,  la cosa fluye sin contratiempos y según el plan. Por su parte "la madre natura"  también va haciendo su labor y nos presenta de buenas a primeras un día pintado con todavía mejores colores a los que habían vaticinado. Suerte la nuestra, que no vamos a desaprovechar, y como rayos salimos por la puerta de casa con tanto bártulo que parece no tengamos intenciones de volver.
Con la reciente "suscripción" a la zona más céntrica del pirineo navarro, volvemos a poner rumbo a Roncesvalles sufriendo un continuo tira y afloja del tiempo. Que primero sale el sol, no tardando en ponerse gris y nevar como si se acabara el mundo; pero ni esto o el insufrible frío nos frena y entramos en el corazón de la muralla fronteriza por el valle que dibuja el río Irati, donde la nieve se ve menos abundante. Poco a poco el paisaje se va tornando más invernal y el tiempo en el prometido, con lo que acabamos junto a la vieja fábrica de armas de Orbaitzeta, donde sacamos las nuestras propias para una "conquista" poco bélica.

Cuatro pasos más adelante de la fábrica calzamos tablas y de nuevo "afeitando" los arcenes del camino, remontamos el sombrío y arbolado valle a los pies de Mendilatz ...
... viendo por un momento las cumbres fronterizas hacia las que nos dirigimos, que navegan entre dos cielos ...
... y sintiendo al fin la tímida calidez de los rayos de sol nos presentamos frente al refugio de Azpegi, cerrado a cal y canto.
La nieve empieza a sobrar por los cuatro costados y terminando el vallecito, salimos a terreno abierto en las inmediaciones del collado de Azpegi. Menudo colorido por estos lares ❤️ !!!
Escoltados por el Mendilatz, nos unimos a la GR 12 ...
... ascendiendo sin mucho esfuerzo y gran encanto bajo el blanqueado hayedo a la par de la vaguada de Etzangio ...
... mientras a la espalda, van asomando Errotzate y cumbres más orientales de la muga ...
... y una vez salimos del arbolado, seguimos hacia arriba por las redondeadas e impolutas laderas de las faldas de Urkulu ... Foto de Leyre
... acabando en el collado de Soraluze, con su dolmen enterrado bajo la nieve.
Tirando de nuestra siempre buena fortuna, una buena cornisa se interpone en nuestra trazada y las nubes se empiezan a acercar amenazantes ...
... y en cuanto nos han "comido", por un momento efímero, pasamos al plan B; también entre nubarrones , pero más seguro y cercano.
Abandonada la GR y con el tupido cordal de Ortzantzurieta a la espalda, continuamos hacia arriba por las despejadas "cuestillas" meridionales de la "mítica" cima Aezkoana ... Foto de Leyre
... viendo los estragos del frío viento ...
... que trae a mitad de subida todavía más nubes "pasajeras", cubriéndonos a ratos ...
... y dejarnos en otros vistas a los coloridos valles de la Baja Navarra ...
... a la vez que pone a prueba nuestro sentido de la orientación para ganar el cordal SE del Urkulu, sorteando las afiladas piedras que afloran en las pendientes más tiesas ...
... que nos llevan ,enteros y sin perdernos, casi a la cima y a la base del antiguo torreón.
Asaltando por el punto más débil los restos del torreón y el murete de nieve polvo que lo protege, alcanzamos la verdadera y gélida cima de Urkulu (1419 m) ... Foto de Leyre
... intuyendose entre las nubes el bonito panorama que nos rodea hacia la zona de Ortzantzurieta, pero cuyo pleno disfrute queda para otra ocasión. Una escusa más para volver 🤪.
👆 y Leyre en la cima de Urkulu (1419 m) .

Con los esquís todavía "vestidos", salvamos la zona venteada y plagada de "bichos" con ganas de dar un bocado; cambiando el chip al asomarnos sobre las tierras de Soraluze y Azpegi.
Sobre nieve "fuera de punto" y multitud de bultos que nos llevan en alerta ( la mayoría, verdes y falsas alarmas), descendemos por las rayadas palas SE del Urkulu ...
... alejándonos de las alturas al mismo tiempo que el blanco firme va mejorando y nos deja un último "garabateo de laderas" con el que bajamos hasta el refugio de Azpegi ... Foto de Leyre
... donde los esquís dejan de llevar y pasan a cargar, poniendo fin a esta clásica montaña Aezkoana ,volviendo a pata a la fábrica de Orbaitzeta.












🗻Del Rìo🗻