lunes, 14 de junio de 2021

"Ordesa oculta": Miradores sobre el Yaga

Clavando lo que él o la del tiempo había predicho, con la faena de montaña acabada nos pillan las primeras trombas de las tormentas. A resguardo en la casa sobre ruedas, en vez de "plegar" de estos perdidos rincones, nos adentramos más en ellos.
Bordeamos las verticalidades de Castillo Mayor entre verdes parajes llenos de vida salvaje y barrancadas, con bonitas cascadas, cargadas de agua; hasta acabar en el casi abandonado pueblito de Escuain. Pacientes  esperamos al cobijo a que los cielos firmen una buena tregua. Varias falsos momentos nos tientan, pero dando tiempo al tiempo ... pillamos un largo "alto el fuego" y aún así preparados para lo que pueda caer, vamos a "explorar" un poco este recóndito lugar.

Cara N y cima de Castillo Mayor, antes bajo nuestros pies y ahora sobre nuestras cabezas.
Enclavado entre paredones calizos, que se desprenden
hacia el E desde las grandes alturas de Ordesa ...
... encontramos lo poco que queda en pie del pueblito de Escuain 
3 hab. en '20, donde la vegetación ha reconquistado lo que un día fue suyo.
Nos metemos en el paseito de los miradores de la Garganta de Escuain.
Vistas hacia las Ermitas de Tella y el Peñón de las Brujas.
Nubes bajas se entremezclan con la espesa vegetación, interponiéndose en las vistas hacia la Sª de las Tres Marias.
Garganta de Escuain, esculpida por el río Yaga.
Alturas del Tozal del Sizo, que nos separan del valle de Pineta .
Investigando para un futuro en que la meteo acompañe más y mejor.
Camino equipado hacia la surgencia del río Yaga, hacia lo profundo de la Garganta.
Miradas de pocos amigos de "el tigre de Escuain", nos despiden 
de este bonito rincón alejado de las grandes "atracciones" de la zona.
VOLVEREMOS!!!

🗻Del Rìo🗻

jueves, 10 de junio de 2021

Trail la remota "fortaleza" de Ordesa

Qué no, que no y que no!!! Los hilos que manejan nuestro destino, enrevesados a tal nivel que parece que te van a dar y al final te lo quitan, una vez más nos la juegan. Teníamos un plan perfecto de montaña, buena compañía y ricos alimentos en plena capital del más alpino pirineo.. pero le va a tocar esperar como poco una semana más, si los altos cargos del mundo  natural nos lo permiten.
Volviendo al tiempo presente, cómo barajamos aunque queríamos pasarla de largo esta posibilidad; el plan B ya tenía "pretendientes" y únicamente había que decantarse por uno. Cosa nada fácil, cuando son tan atractivos y quieras ir a todos y cada uno. Reducidas las opciones a dos, lanzar una moneda al aire valdría como solución, pero mejor con mapa en mano nos decidimos por seguir un poco más hacia el E en nuestra recién retomada expansión pirenaica y recaer en las periferias del gran parque de Ordesa.

Un calor terrible, a pesar de haber empezado la decadencia del día, junto al continuo "petardeo" de cientos de bichos contra el parabrisas, que parecen las esperadas lluvias, nos acompañan hasta la recién abierta Jaca y un poco más. A las puertas del más alto Pirineo, cuando ya casi nos hemos "ventilado" el viajecito, empieza un ir y venir de tormentas, que en algunos momentos parece no tener intenciones de parar.
Llegados al destino, con el río Cinca a un lado acompañado por Peña Montañesa y al otro Ordesa, la suerte echa un pequeño giño. Lloviendo fino o incluso sin hacerlo, cae una cena rápida, montamos cuanto antes el cuarto y a dormir que de nuevo tenemos a la vista otra bonita jornada por la libertad de las alturas.
Foto de Leyre
Puntual suena el despertador de patas, plumas y cresta; poniéndonos en marcha en ambiente caldeado cuando todavía el sol ni asoma, pero un grisáceo y disgregado "ejercito" parece querer invadir su terreno. A contrarreloj nos preparamos y no dando tiempo al cuerpo no a que pida desayunar, retomamos el camino hacia los parajes del sector Añisclo.
Curvas combinadas con estrecha carretera  nos llevan a cojer altura sobre el valle del Cinca con vistas a una de las "murallas" que delimitan el cañón de Añisclo. Cada vez más cerca de ella damos con el cruce de Escuain y Bestué, donde justo entre medias se alza nuestra apartada mole. Ahí mismo, en sus faldas paramos motores sin un alma a la vista y un cielo azul que da gusto, empezando a calentar las piernas que salimos directos hacia cima.

Conjugados con el espectáculo de luces que  empieza a dar color al valle del Cinca, al macizo de Cotiella y a la llamativa mole de Peña Montañesa ...
... partimos a ritmo cañero y subiendo con disimulo absoluto por un enpasillado camino pedregoso entre bojes y eras a caballo de las aguas del Bellós y el Yaga, acercándonos hasta casi la base de una de las puntiagudas "almenas" de Castillo Mayor.
Bajo las verticales paredes de la cara S y envueltos por colorido primaveral...
... bordeamos dicha vertiente en leve ascenso a la sombra del espeso bojedal en busca de su "único" punto débil, en forma de amplio canalón; por el que sin compasión y en el más puro silencio que nos brindan estos parajes, zigzagueamos por una machacada senda entre cada vez menos vegetación, tomando altura sobre las tierras del río Bellós ...
... contemplando momentáneamente el panorama que de atrás hacia la Sª de Sestrales ...
... saliendo tras lo grueso de "la conquista" al colgado y llano valle de Castillo Mayor, donde nos recibe el rebaño de "alojadas" de estas alturas.
Manteniendo la distancia con las lanudas por precaución con su posible protección, en vez de atacar directos a cima; tiramos en ascenso, siguiendo remarcadas pisadas, por los verdes pastos suspendidos rumbo al extremo más oriental de la mole ...
... acabando montados en la arista frente a la Sª de las Tres Marías.
Observando cientos de metros más abajo la garganta de Escuain ...
...y perfilando las vertiginosas paredes N,
dulce morada de las buitres que nos sobrevuelan ...
... por afilado y esculpido terreno calizo subimos a toda pastilla y saltando de roca en roca por la arista, mientras en el horizonte van apareciendo las Tres Marias algo "teñidas", seguido del collado de Añisclo y la zona de las Tres Serols con un poco más de blanco ...
Foto de Leyre
... hoyando sin dificultades la cima de Castillo Mayor (2018 m); donde sin quererlo despachamos ,con susto para ambas partes, a un enorme buitre y cojemos asientos en primera fila para disfrutar de "la obra".
Foto de Leyre
Foto de rigor en la cima de Castillo Mayor (2018 m).
Leyre y 👆

A pesar del fuerte brillo del sol y el agradable ambiente que reina en los montañosos alrededores; sabemos lo que con total sigilo se nos viene encima y sin rodeos nos lanzamos directos por encajonada y tiesa senda entre el desgastado lapiaz, bajando con pies de plomo y aún así jugandonos en cada zancada una torcedura o una "cuchillada" ...
... regresamos de una pieza al paso de acceso al valle colgado
de Castillo Mayor, que dejamos ya atrás.
Observando el punto final y con casi toda la diversión por delante, descendemos "como cabras en su hábitat natural" por el mismo camino sin dar respiro a la maquina a la vez que compartimos el entorno con otr@s poc@s que suben hacia cima entre la refrescante vegetación, que a veces nos pone la zancadilla , y antes de que empiecen los estruendos por el cielo, concluimos la "conquista a la apartada "fortaleza de Ordesa". Foto de Leyre

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lunes, 7 de junio de 2021

Colgados sobre las aguas del Caldarés

Del revés de lo que creíamos,  con nosotr@s más cansados y el tiempo menos malo; a pesar de intentar reponer fuerzas dando con todo y más de lo que había en la despensa de comida de la furgo, el cuerpo pide descanso. Ante tal petición en forma de "dolores", lo planeado queda aparcado. Pero no por ello se acaba "la fiesta".
Con mente abierta y ganas de relax después de la larga jornada por las altas cumbres del valle de Tena, decidimos acercarnos hasta Panticosa . Quizá haya quien hubiera preferido un baño relajante en su lujoso balneario. Pero aquí somos más de "terapia de choque" y acabamos a orillas del río Caldarés, con la idea de estirar las patas y conocer sus colgadas pasarelas. 
Nada más bajar del auto, dejamos de lado polémicas y puritanismos, hay lugares que son dignos de recorrer por el puro espectáculo a pesar de las parafernalias . Que además en esta vida todo es enriquecedor por una cosa u otra .. 

Siguiendo las indicaciones por verde y florida senda con vistas a las aguas del Bolática 
que todavía no estamos ante el protagonista , en un "suspiro" vamos a la entrada de la grieta
esculpida por el río Caldarés.
Sin dilaciones el ambiente se pone de vértigo y "colgados" en una vertical pared, empezamos a recorrer el desfiladero ...
...  y sus hasta ahora escondidos rincones, inalterados y conservando
todo su encanto unos cuantos metros más abajo.
Un puente colgante, que se menea unos milímetros a la que vas pasando,
 nos cambia de orilla y nos adentra de lleno en estos parajes  ... 
... donde el agua es la gran protagonista ...
... con pozas y pequeñas cascadas ...
... aunque también con vistas hacia las cumbres del Balneario Peña Xuans y Dientes de Batanes ...
... encaminándonos hacia ellas, colgados del vacío y pegados a las abruptas paredes de la orilla en la que se alzan( lejanos) los tresmiles del Balneario ...
... dejando este rincón del río Caldarés, hasta ahora oculto al mundo en general; con la sensación de haber sabido a poco ese rato de maravillar a los sentidos.
Terminada la emoción, queda el regreso subiendo
por un primaveral camino al mirador del Tozal d' O Calve ...
... encontrando en el camino dos antiguos bunkers de la línea P ...
... y una vez en lo alto, oteando el horizonte cercado por las cumbres de Tendeñera y la Partacua,  damos por finita está corta y bonita actividad turística improvisada para rematar el fin de semana.
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jueves, 3 de junio de 2021

La pirámide de Respomuso: Llena Cantal (2956 m)

Poniendo la mano en el fuego a principios de semana con que esta si podía verse cumplido nuestro deseo "post-liberación"; conforme avanzaba entre días de verdadera gloria, que a lo sumo se podían medio disfrutar, iba cayendo en picado. A las puertas de tener que dejar todo preparado o no; poco hay que decir. Una vez más la que tiene la última palabra no quiere seguir con su mejor cara para el fin de semana y se hace añicos la idea con esta sumamos dos y quizá sean señales del destino? .
Igualmente, sin perder las ilusiones, terminamos de montar los equipajes, medio preparados ya desde la pasada y sin intención alguna de deshacerse por completo en una larga temporada, pero quedando lo más importante por decidir.. el destino. Para cuando uno se quiere poner a cavilar, Leyre se adelanta y lanza su idea de ir al valle de Tena a cobrarnos la "deuda" con un puntiagudo pendiente. Con eso de no saber decir que no a cualquier tema que lleve inherente la palabra monte, además de sacarnos otra de muchas "espinitas" .. todo listo para comenzar un nuevo capítulo donde  empiezan o acaban según de donde lo mires las más grandes montañas del Pirineos.

Ratos de lluvia a cántaros con un aire capaz de sacarte de la carretera dan la bienvenida al finde y por un instante, en mitad del viaje, dan ganas de volverse para casa. Tal cual viene esas ganas se van y al ritmo que marca la decadencia de la jornada, atravesamos la "cerrada" Jaca y nos dejamos caer en el Valle de Tena.
Nubes que ocultan las moles de la Partacua y Tendeñera preceden al escenario más alpino del valle, que tiene la misma "mala" y poco visible "pinta". A orillas del embalse de Bubal plantamos campamento con la noche casi encima. Cambiando el incesante tintineo de los goterones del cielo contra el techo que nos cobija por una serenata de cencerros, "bajamos persianas" por unas pocas horas, esperando que  el panorama sufra un bonito lavado de cara para el duro día que está por venir.

La paz que reinaba, a pesar de nuestro sigilo, se ve irrumpida al ponernos en marcha y a consecuencia motivar a los caballos con sus cencerros a dar un concierto tempranero. Cansados como si no hubiéramos pegado ojo, preparamos los detalles que nos quedan y levantamos campamento los primeros. Llegados hasta la cabecera del valle, nos metemos en Sallent y de ahí directos al embalse de La Sarra, llegando cuando ya hay quien parte con el alba y otra pareja ultiman sus detalles. Queriendo reponer algo más de energías del cuerpo, improvisamos un rápido desayuno mientras colocamos piolets y nos hacemos a la idea de la carga, que una vez asentada toda la claridad que se ha vaticinado para este día, nos echamos a la chepa y a la aventura por las todavía blancas alturas.

Una escena de contrastes entre primaveral colorido
 y frescor grisáceo de montaña ...
... en pleno apogeo del deshielo,  nos lleva a adentrarnos por las verdes y arboladas laderas que caen desde las fronterizas cumbres de Soques en suave y apacible paseo, escuchando el romper de las aguas contra las rocas y el canto de pajarillos  últimamente parece que nos cantan a nosotr@s o igual son quejas por las horas tan tempranas ,por la GR 11direccion al refugio de Respomuso ...
... a contracorriente del bonito  solo de ida
y embravecido barranco de aguas Limpias ...
... qué nos lleva al llano Cheto, donde contemplando un panorama poco apetecible por las alturas...
...  seguimos, buscando la presa de Respomuso, todo tieso para arriba faldeando los paredones S de las Frondellas por la GR durante más de 500 m entre barrancadas que desbordan sus aguas y ponen un plus de "diversión" al rocoso terreno junto a restos de avalanchas que invaden la senda ...
... hasta plantarnos a orillas del casi vacío embalse de Respomuso, abriéndose al mismo tiempo ante nuestros ojos el circo de Piedrafita y apuntando sin lugar a dudas a nuestro puntiagudo objetivo.
Otro pequeño "chute" de desnivel por las rotas laderas de Frondellas, nos hacen bordear las aguas y llegar junto al refugio de Respomuso sumido en total tranquilidad y a esas horas con sus puertas cerradas por un rato.
Sin cobijo placentero, nos conformamos con un pequeño parón al resguardo del aire en la terraza del refugio, rellenando lo gastado sin dejar de mirar a la llamativa y despejada con toda nuestra buena suerte cima de Llena Cantal. A POR ELLA QUE VAMOS!!!
Antes de quedarnos helados, continuamos por donde nos mandan las marcas roji-blancas aproximándonos, en paralelo a la línea rocosa de Musales que nos separa del valle de Tena, hacia esa gran pirámide por el sinuoso circo de Piedrafita entre multitud de charcas que no reconocemos y todavía más chillonas marmotas, en paseo matutino que algunas transforman en carrera,  ...
... apareciendo junto a la presa de Campoplano, donde se empieza a notar un blanquecino ambiente invernal, y cara a cara con uno de los grandes del lugar, la Gran Facha ...
... al que dejamos a un lado cruzando las aguas que "suelta" desde sus alturas y tras salvar algún que otro "majo" nevero además de alguna pequeña regachera bien cargada de agua,  salimos del hoyo de Respomuso y enfilamos hacia ese pico conocido por todo el público, Tebarray.
Cubierta la retaguardia por Frondellas y Balaitus, apuramos los últimos trazos de suelo "limpió" por el vallecito a los pies del pico Campo Plano ...
... teniendo que sacar la "artillería pesada" sobre los 2400 m; para coger las laderas más al Sur del circo de Piedrafita, plagadas de duros depredadores de tablas, y volviendo a ver la mole que nos ocupa a nuestra espalda, negociamos las tiesas pendientes de nieve poco dura ...
... subiendo a la misma orilla del blanqueado ibón de Llena Cantal.
Evitando las frías aguas por las faldas del Llena Cantal nos encaminamos hacia el collado de Tebarray, viéndonos sorprendidos por un cielo azul y un brillante sol que parece venir con ganas de quedarse justo cuando el ibón queda atrás y nos desviamos de la trayectoria de la GR hacia el circo formado por el abrupto cresterío entre los picos de Llena Cantal, Piedrafita y Las Marmoleras.
Apartándonos de los paredones de Tebarray, cuando a lo lejos en el collado vemos venir a las tres primeras personas desde el principio de la jornada ...
... tiramos hacia arriba, en busca del pequeño circo bajo la dentada cresta de Llena Cantal-Piedrafita-Marmoleras ,abriendo camino por caldeadas palas de nieve sobre las que parece no haber pasado nadie en tiempo y atravesando alguna pedregosa calva en la que chirrían los crampones ...
Foto de Leyre
... apareciendo a la espalda el pirineo más occidental; desde el cercano Anayet, a las cumbres del Aspe por detrás y el "vecindario" de moles alrededor de Bisaurin allá más lejos al O ...
... y a la que dominamos sobre la cuenca de Respomuso y la muralla fronteriza de Soques, Arriel y Frondellas, tras la que asoma una de las cumbres codiciadas ...
... nos desviamos de la trayectoria que traíamos hacia la brecha S y con tendencia
a la izquierda, subimos apretando los machos  una fuerte ladera nevada ...
...que nos deja montados sobre la pelada arista SO de Llena Cantal.
Poniendo como telón de fondo la imponente cara N de Infiernos ...
... atacamos a cima trepando, siguiendo unas pintadas de color rojo por la arista SO de roca quebradiza y con algunos restos de nieve sin mucha complicación y entre chimeneas, alzándonos sobre el vallecito que nos ha hecho recorrer la GR rumbo al ibón ...
...y culminando en la solitaria cima de Llena Cantal (2956 m) ...
Foto de Leyre
... donde resistiendo unos instantes el desagradable aire, gozamos con el panorama de grandes montañas que nos rodea.
Leyre y 👆 en lo alto de Llena Cantal (2956 m).

Con buena letra destrepamos la rocosa cúspide en busca de los hierros que nos esperan en la base y saltando de nuevo al blanco y ya pasado de punto terreno de juego, ponemos pies en polvorosa sobre los restos de nuestras pisadas de subida dirección a las bajuras del circo de Piedrafita ...
Foto de Leyre
... despidiendo al trío de "pequeñas" pirámides resguardado por los tresmiles más occidentales del pirineo, volvemos al refugio de Respomuso a la vez que un majo grupete que vienen de "jugar" por la Gran Facha.
Gastando horas tardías en las que todo el que anda por arriba ya está en "casa", salimos como cohetes de Respomuso y por la GR volvemos por el mismo barranco de Aguas Limpias hacia La Sarra en interminable bajada; terminando casi arrastras y con cara más de espíritu que de persona tras catorce horas de actividad para "llenarnos" de buena energía y "conquistar" la bonita pirámide de Llena Cantal.


Foto de Leyre










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