sábado, 30 de septiembre de 2023

Sentiero dei Contrabbandieri

La montaña es mucho más que ponerse unas botas ,ir por caminos entre salvajes parajes y llegar a lo más alto y decir: OH QUE BONITO!! Vale si, eso también. Pero detrás hay más, mucho más.. llegando a nacer amistades de "la nada" , tal y como nos pasó en el Venerocolo con Michele.
A mitad de la semana siguiente, me suena el móvil como otras tantas veces a lo largo del día y sin darle importancia, al rato veo una propuesta que me hace saltar las alarmas para bien claro 🤪. Michele me invita a pasar el finde en su casa e ir hacer el sentiero dei contrabbandieri del que hablamos cuando nos conocimos y me dijo que el solo no podía por falta de conocimientos y técnica. Sin pensarlo dos veces digo que si. Lo primero ojeo la ruta de pe a pa. Sigo con preparar material, equipaje, víveres y en cuanto es viernes.. abandono Valtellina, para ser acogido ,justo antes de caer rendido en la cama, en tierras con un cielo que no se viene abajo por momentos.

Horas en que casi no han puesto ni las calles, salimos del catre con la motivación por las nubes pero silenciosos. Café con bollito, repasar mochila y a la calle. Por delante buen viaje por una oscura Italia, viendo algo de luz a orillas del enorme lago di Garda y presentándonos en la zona de Pregasina justo cuando amanece un día de enmarcar y podemos ver que la roca está seca.
Quitada la mayor de las preocupaciones que el agua hubiese dejado el camino chirriando y que no hay nadie a la vista para meterse en el sentiero quizá por ser tan temprano ,buscamos un bar donde echar otro café.. porque el fresquito que hace invita a ello y a esperar. Cuando el ambiente se vuelve más apetecible, estamos aparcados al a lado del túnel de Presagina. Sin demora sacamos mochila, repaso de material y en cuanto damos la última lazada al calzado listos para arrancar los primeros.

No queriendo coger lo fácil que sería atravesar el túnel, nos lanzamos en leve descenso de esos que luego al final pican y te acuerdas pero bien arbolado y húmedo hasta el viejo camino del pto. de Ponale. La poca altura que hemos pedido, toca recuperarla. "Piano piano" ,mientras a ratos vemos el Lago di Garda entre el verdor, arañamos algunos metros por la vieja carretera bajo grandes paredones buscando el inicio de una senda en la primera tornanti y punto donde empieza "la emoción" y la máxima atención . Caminando al lado del abismo, totalmente disimulado por la espesa vegetación, salimos a amplio espolón donde dominamos sobre la parte N del lago y en buen hueco nos preparamos para el sentiero, que ni es ferrata ni está atrezzato. Casco, arnés, disipadora, "hierros" varios y una vez desplegada la cuerda.. ANDIAMO!!!
Por estrecha senda bajamos con pies de plomo, destrepamos dos pequeños y fáciles resaltes y tras "doblar la esquina"; una placa advierte que entramos en el percoso alpinistico Massimiliano Torti ...
... o el Sentiero dei Contrabbandieri. Pegados a la pared, con una fina linea de vida y encerrados en el lado malo de la malla para desprendimientos; avanzamos por la estrecha faja sin dificultad y dejándonos llevar por la pendiente ...
... hasta que pasado un rato desaparecen a la vez malla y cable.. momento en que empieza lo salvaje y más bonito del camino.
Encordados, para que el compañero vaya más seguro, abro paso por el inconfundible camino colocando seguros intermedios y enseguida se presenta el primero de los problemas.. un paso de 2-3 m sin suelo y en que las manos van por un doble cable de vida. Amarrados ambos a la reunión ,primero me lanzo yo. Sin problema me cuelgo y pongo pies en los cantos de la pared. Abro la primera pierna, aterriza en la otra orilla y con impulso. .paso solucionado. Es el turno de Michele y faltó de confianza, le aseguro desde el otro lado. La entrada ya le cuesta, duda por aquí, duda por allá.. al final le doy unas indicaciones chapurreando mi italiano y con ligero nerviosismo pasa el tajo en el camino. Pillada la dinámica del ensamble ...
... vamos pateando por largo y tendido el abismal sendero con breves pasajes más expuestos y que requieren de manos ...
... llevando sobre nuestras cabezas llamativos paredones ...
... que nos distraen durante el tramo que nos separa de la escalera y segundo pasaje divertido. Aquí cambian las tornas y Michele va primero y yo le aseguro desde arriba. Yendo seguro y disfrutando como un enano, desciendo por la escala que se gira para un lado y otro; y detrás voy yo cual "Pedro por su casa". Más de la mitad del camino ya es historia...
... pero sin bajar la guardia y disfrutando del total dominio que tenemos ´ sobres las aguas del lago di Garda, continuamos con la pateada. La
tranquilidad es total y el sol parece querer empezar a "picar". En eso que ya vamos oliéndonos el final ...
...pensamos en la suerte de que todo está para nosotros solos y justo cuando aparece en nuestras narices la tercera y última "dificultad".. a la vez lo hace una cuadrilla, aunque parece que están a otros menesteres verticales.
Reunidos en el comienzo de la expuesta travesía, decidimos pasarla en ensamble a pesar de tener línea de vida . Delante voy yo y me sigue de cerca Michele. Pasados esos siete metros de travesía , sabemos que la guinda del pastel ya esta puesta y la cuerda a cumplido con su labor. Ganando en ligereza, aunque todavía con todos lo sentidos activos en el expuesto camino, rematamos la pateada viéndonos poco a poco comidas por los matorrales mediterráneos...
... y concluyendo el elegante y colgado Sentiero dei Contrabbandieri justo un piso por encima del hotel Pier así que el refrigerio va a tener que esperar.
Tras inmortalizar el éxito y disfruté de este peculiar rincón sobre el lago di Garda, guardamos la cacharrería en la mochila. Breve parada a la sombra. Trago de agua. Pequeño bocado y apretando los machos, nos almorzamos sin perdida 300 tiesos y duros metros al cobijo del arbolado; que nos plantan a las puertas del pueblo de Pregasina, donde la historia todavía no acaba. Bajada rápida por asfalto al túnel. La tentación de cruzarlo es grande.. pero el tráfico no hace ni que nos lo pensemos dos veces. De nuevo por el viejo pto. del Ponale perdemos altura a la carrera y arreando por el último repecho que parece el doble de lo que es y está historia de hierros, abismos y cuerda ve su final.. aunque el día no todavía 😜.

⛰️Del Rio⛰️

jueves, 28 de septiembre de 2023

Trail al Sasso Bianco

Dos día de montaña y buena compañía están bien pero que muy bien, pero alguien que ha venido "a comerse el mundo" nada le sacia. Antes de que venga el lío de meteo para algún que otro día momento en que el mundo va a comérseme 😂.. tocaba uno de soledad, desnivel y dar rienda suelta a las piernas. Para elegir todas las montañas de la nueva casa. Ojeo el mapa y marco como objetivo la más cercana, que todavía está sin conocer.

Cuando el día quiere empezar a colorearse, salto de la cama. Desayuno rápido y ligero, a la vez que me pongo en planta para la acción. Remato la mochila con apenas cuatro cosas necesarias e imprescindibles y a los dos pasos del calor de cuatro paredes, estoy en las afueras de Torre di Santa Maria y dejándome engullir por las montañas de Valmalenco.

Queriendo ir "piano piano", esta no es opción y desde el primer momento
 la pendiente se pone interesante. El fondo de valle empieza a quedar atrás.
 Paso por Bianchi, después por Musci, me adentro en la verde espesura de
 la línea rocosa que separa Valmalenco de Val Masino y serpenteando en
soledad, irrumpiendo en el silencio tan solo el canto de pájaros o el mover
 de pequeños animales, meto a las piernas casi un kilómetro vertical ...
... para aparecer, a la vez que el sol quiere asomar
 tras las alturas ,en Pra de Fedguno ...
... y poco más adelante, tras un agradecido tramo sin pendientes por lo menos de las que pican , doy al también desértico Piasci al son del ladridos de perros pastores y descubriéndose ante mis ojos tan solo la mitad del fronterizo panorama que domina sobre estos recónditos valles.
Apenas a mitad de subida, el escenario se torna alpino. Pastos,
ganado y perdidos rincones rurales, pero mi tema en su línea.
Siguiendo todo tieso, me uno a la alta vía de la Valmalenco. Sin
 perdida y ahora casi ni esfuerzo, llegó a Alpe Arcoglio Inferiore,
 encontrando a una pastora liada en sus labores ...
... y pasándolo de largo, guiado por los triángulos amarillos me planto en Alpe Arcoglio Superiore y en el final de todo rastro civilizado.. empezando no para mucho y aunque ya lo era bastante el terreno "salvaje".
Viendo muchas cimas que llaman mi atención, ninguna es mi
objetivo de hoy y sigo en su busca. Sumando más desnivel,
en poco llegó a las tranquilas orillas del lago de Arcoglio...
... donde intentando no perturbar ni lo
 más mínimo la paz de sus habitantes ...
... al fin tengo ante mi la poco destacada cima del Sasso Bianco.
 De un momento a otro, el tiempo cambia. Se empieza a notar
fresquito, movimiento de aire, aparecen nubes que no estaban..
pero sin pensar en todavía una retirada, apunto a lo alto ...
... y arreo cuesta arriba por la alta vía rodeando entre pastos y canchales la
vertiente oriental de "la tachuela" hacia la más soleada en que me asomo al
enorme valle donde se encuentra Sondrio y a la vertiginosa línea que cae al Lago
 de Colina , para rematar la subida por empinado camino plagado de piedras ...
... hoyando la solitaria cima del Sasso Bianco (2490 m)
y ver que esta vez el disfrutar va ser el rato justo.
Foto de cima en el Sasso Bianco (2490 m)

Rápido y veloz, oteo el horizonte en todas sus direcciones. Al S la Valtellina
 con Sondrio de protagonista sobre los que arremeten tímidos rayos de sol ...
... todo lo contrario que al N. Nubes, nubes y cada vez se unen más.
Justamente se aprecian las faldas de las montañas en que se
encuentra el Bernina; pero más cerca puedo ver el valle
de Torreggio , por el que terminare la vuelta, ...
... devolviendo por último la mirada hacia Valmalenco,
contemplando un cielo cada vez más gris y la zona de
 Arcoglio a mis pies.. siendo momento de reemprender la marcha.
Puesto el punto final al disfrutar sudando por ir hacia arriba , toca una buena de casi
 2000 m de BAJADÓN. Dejo la cumbre y por una leve traza de senda desciende
 por la vertiente N para encontrar la alta vía casi a orillas del lago. Siguiendo
mi estela de la subida, mientras el cielo se va cerrando más y más, paso por
 Alpe Arcoglio Superiore y después del Inferiore más tener que esquivar
a una cuadrilla de vacas en medio del camino ...
... aterrizo en Piasci, clavando la mira en el fondo
 del valle y mirando de reojo a esas nubes
que resultan sospechosamente amenazantes.
Sin desperdiciar el más mínimo instante ni perder el ritmo, continuo la diversión.
 Metido de lleno en el valle de Torreggio, al cobijo de oscuro y denso pinar, sigo
 perdiendo altura y tras cruzar el cauce ,proveniente de las faldas del Desgrazia,
en "cuatro pasos" más  me reencuentro con la civilización. Evitando todo lo posible
 asfalto y cemento zanjó la circular del Sasso Bianco de vuelta en Torre justo a
tiempo para librar la liada que me deja en "el banquillo" para un par de días..
días que dan para planear más, mucho más y mejor todavía 
⛰️.
⛰️Del Rio⛰️

martes, 26 de septiembre de 2023

Giro por La ValBrutta y Passo de Campagneda

Un día de perderse libremente por las alturas, es seguido por otro de cumplir con las labores.. aunque la línea que las diferencia es delgada, difusa o igual inexistente 😜
Sin ir muy lejos. En las montañas han acogido, nos adentramos más en la Valmalenco. 

La Valbrutta, que de brutta no tiene nada.
Bosques de Largone llenos de color, magia y regalos. 
Alpe Largone. Pastos, tranquilidad, ganado a los pies de "las pequeñas"  moles.
Alpe Prabello. Hogar alpino y vida rústica.
Passo de Campagneda. Punto final de nuestra vuelta, al otro lado Suiza. Al S 
lo que queda del glaciar del Scalino.. jornada de conocer rincones, investigar
 caminos, pensar vueltas y por supuesto disfrutar de compañía y montaña.

La Valbrutta. Su encanto choca con su nombre.
Los regalos del bosque de Largone.
Sasso Moro.
Pizzo Scalino, asomando entre las nubes.
Alpe Prabello y rifugio Cristina.
Zangola hidráulica, para conseguir rico queso.
 Habrá que probar, el queso digo
😜.
Passo di Campagneda y ghiacciaio dello Scalino.
A la espalda entre las nubes, el Monte Disgrazia asoma imponente.
Por un rato nos detenemos en las alturas.
De primeras las observo y me maravillo con ellas.
Seguido me siento. Cierro los ojos.
Por mi cabeza pasan mil y un pensamientos..
el último de no saber si lo que tengo lo merezco,
pero lo que tengo lo voy a disfrutar
🗻👥.
Foto de Pietro
⛰️Del Rio⛰️

domingo, 24 de septiembre de 2023

Benvenuto in Italia: Punta del Venerocolo (3323 m)

Quedando atrás mi cordada, familia, amig@s,  infinitos planes incumplidos, en resumen "todo".. empiezo una nueva aventura solo. Después de unos cuantos cientos de kilómetros por tierras pirenaicas, otras calurosas y costeras; finalmente paso por las más alpinas hasta caer en tierras italianas. Aunque ahí no acaba la historia y me planto en sus alpinas montañas, montando campo base para una temporada en Valtellina.

Si todo lo conocido había quedado atrás, todo lo que viene por delante es novedad para bien y para mal 😂 y habrá que tomar el tema con calma para asentarse. De entre las primeras cosas, quedó para conocer a quien me acoge en sus dominios i4elementitrekking y en eso que estamos tomando algo y charlando.. sale el tema de que mañana tienen plan para ir al grupo dell' Adamello. Las orejas se me ponen tiesas y de seguido me invita a ir. Pienso que no debería. El viaje largo. Muchas cosas por hacer. Perooo... me es imposible rechazar la oferta y tras quedar para por la mañana; vuelo a casa, preparo de la mejor forma posible la mochila y "a planchar oreja" que arrancamos el primer día temprano 🤪.

Con las luces del alba me junto con Pietro y sus dos amigos. Rápida presentación de Mateo y Paul, y tras comentar que ellos solo irán hasta el refugio, nos vamos con las intenciones de "conquistar" uno de los vecinos dell' Adamello este tendrá que esperar , el Venerocolo. 
Igual que alguien enganchado a "la caja tonta" ,me paso el viaje mirando por la ventanilla y viendo cómo pasa una película de nuevos e impresionantes paisajes, montañas, barrancos y bosques; casi llegamos a destino, pero el reloj marca la hora de desayunar y paramos en Edolo. Café, bocado breve, provisiones e información de primera mano para la ruta y vamos hasta las puertas del parque natural. La comodidad ve su final de forma fulminante nada más dejar atrás la civilización. Una pista estrecha y endemoniada por la que bamboleamos sin pausa, derrapamos, sufrimos golpes de piedras en los bajos, abandonamos el coche para salvar algún paso.. lo que podría ser toda una aventura inesperada, nos lleva hasta casi Malga Caldea donde respiramos tranquilos y aparcamos de una pieza.

Alzándose llamativas alturas sobre nuestras cabezas, que se ven invadidas por demasiados nubarrones, en lo que nos enfundamos las botas estamos listos para la aventura de verdad 😜. Los cuatro al unisonó empezamos a patear por una pista en suave ascenso entre verdes parajes. Al poco de pasar al lado de Malga Caldea; los compañeros nos dicen que tiremos a lo nuestro, que tenemos faena. Dicho y hecho. Mano a mano con Pietro, serpenteamos la cabecera del valle de Avio a toda pastilla y sudando buena pendiente por asfaltada pista, acabamos a orillas del Laghetto de Avio.
Ocupando el imponente Adamello nuestro telón de fondo, con tregua por parte del camino, bordeamos las abundantes aguas del Laghetto y la "triste" cuenca del lago de Avio para dar de frente con la tercera de las presas. Fuera del camino oficial, salvamos el monstruoso muro con breve esfuerzo que nos llevan al refugio de Malga di Mezzo y al lago Benedetto además de al buen camino. No dando respiro ni tentación a parar en el acogedor refugio ...
... llaneamos a la par de la poca agua del lago siguiendo resbaladiza y verde senda, que no tarda en "picar" hacia arriba. Algún fácil tramo rocoso con hierros de ayuda nos hace dejar atrás el valle de Avio. Tras chapotear por la turbera de Lavedole y cruzar sus pastos donde campan vacas alpinas y mucha gente pasea ; entramos en el valle del Venerocolo en el que los verdes parajes van combinando con los rocosos y metemos a las patas otro medio kilómetro vertical sin descanso ...
... y viendo cómo sube un teleférico eso solo es para comodones, que igual alguna vez hemos sido y seguro volveremos a ser casi tocamos a las puertas del refugio Garibaldi.
Todavía viendo allá el paso, pero "ni de lejos" la cima, nos ponemos
 con lo más duro de la faena. Roca y más roca. El paraje se torna ...
... agreste y de gran montaña. La gente desaparece de
la escena y salvo un veterano que baja y nos comenta que
 cero problemas para llegar arriba; nada más algún
habitantes de las alturas nos sorprende con su presencia ...
... al igual que nubes bajas por algún momento. Marcas y omettis junto
 al GPS que llevamos de serie nos guían por el inmenso mar de bloques
de granito; haciendo equilibrismos , pequeñas trepaditas y sumando otro
 buen puñado de metros ...
... nos alejamos de las bucólicas bajuras y nos acercamos a las anubarradas alturas...
... alcanzando el Passo del Venerocolo, a la vez
que recibimos un buen golpe de frescura
y doble dosis de triste realidad 
una del
descarnado glaciar y otra de las bonitas vistas inexistentes en esta ocasión
 .
Protegidos ante frio y viento, no nos retiramos a pesar de saber seguros que
no habrá recompensa. Enganchando el amplio cordal más septentrional , vamos
 ganando altura sin dificultades ni ver apenas lo que hay alrededor hasta que
después de subir al "hombro" NE, aparece en el fondo gris la silueta de un chico
 que baja. Cruzando palabras con él 
Pietro más que yo, pero pongo todo mi empeño en entenderle , comenta
 que se ha dado media vuelta. Que no veía bien el camino, se ha enmarronado.. y
 ha dado media vuelta. Pero como si fuéramos un regalo caído del cielo ...
... nos pide ir con nosotros. Sumando uno más al equipo,
rematamos el ataque a lo más alto subiendo entre bloques,
nubes y algún paso pegado al abismo para poner la bandera
 en la cima de la Punta del Venerocolo (3323 m).
Foto de rigor en la cima del Venerocolo (3323 m)
Pietro,
👆 y Michele.
A pesar del nulo disfrute visual, se está tan bien en lo alto que nos quedamos.
 Conseguidos buenos asientos, sacamos la comida y a disfrutar del rato, la
compañía y .. breves instantes de las vistas que lo que hay a nuestros pies, pero
 sin valernos toca bajar y en el futuro 
esperamos no muy lejano volver por estos lares.

Despacio y con buena letra, sufriendo de cara las inclemencias del
 viento, regresamos al passo. Antes de seguir,  un pequeño buzón nos
 brinda la oportunidad de plasmar una palabras de nuestro paso ...
... y con el punto y final sobre el papel, nos dirigimos hacia el de la aventura. Los compañeros que solo han ido hasta el refugio, nos avisan que ya llevan un trozo de bajada.. asi que nos toca acelerar. Rapidos y seguros nos metemos en roto y caótico descenso por el valle glaciar del Venerocolo, compartiendo camino hasta el refugio con una pareja que han hecho una bonita "alpinorrada"  otra más que apuntar 😜.
Como el reloj no juego a nuestro favor, la parada en el refugio
 queda para la próxima. Apretamos machos, fijamos rumbo y a
toda pastilla deshacemos el camino de subida entre canchales,
pastos, turberas y presas.. reencontrándonos con los compañeros
 ya cuando el final es inminente y asi de esta manera me veo en
 la previa de la aventura alpina para lo que resta del año .
⛰️Del Rio⛰️