martes, 21 de mayo de 2024

CycloTour Plazaola-Bidasoa. Etapa 2

Zanjado el plazaola o casi casi y su jornada.. no podemos decir lo mismo del día. Ducha renovadora. Ropa cómoda. Un trago fresco y una buena cena para reponer fuerzas, dejando para el final las decisiones.
Hora de amanecer??  Mejor temprano, porque viene etapa REINA y larga.
Desayuno?? Nada hasta las 9. TARDÍSIMO.  Tocará un inicio en ayunas y algun@ sufriendo por falta de la dosis mañanera 😜.
Y una vez todo dispuesto, bajamos la persiana hasta dentro de nada.. pero ya mañana.

Antes de lo acordado, algun@s empezamos a mover de forma silenciosa por el solitario albergue y poco a poco el personal también se va desperezando. Cuando la danza es conjunta.. volvemos a enfundarnos las galas ciclistas, recogemos los bártulos y preparamos equipajes; mientras ahí afuera el sol va poniendo en planta el día. Para cuando echamos un pie en la calle, el ambiente no tiene nada de fresco. Cargamos bicis y justo a la hora en que teníamos pensado.. arrancamos la larga jornada de pedaleo.

Impulsad@s por la pendiente que ayer casi se atragantaba y apenas
 esfuerzo, regresamos a Andoain para.. lo primero DESAYUNAR y
empezar con buen pie estómagos vacíos= malos humos 🤪. Tras el
 paréntesis, ponemos fin a lo poco que quedaba del Plazaola ...
... adentrándonos en la "jungla" periférica de Donosti. Combinando bidegorri, carretera, pista y camino; navegamos a golpe de pedal desde Andoain a Errenteria ...
... metiéndonos mucho más que un calentamiento para LA FAENA . Igual que ayer y por sorpresa, buena compañía se nos une para un breve rato y aprovechando la baza de que es local y conocedora del terreno.. nos guía por el buen camino hasta las faldas de Jaizkibel y el inicio del puerto.
Por delante un buen MURO que subir. La filosofía del grupo unánime..
cada cual a su ritmo, sin prisa. En los primeros metros, la rampa pone
 a cada un@ en su lugar. Un grupo de cabeza, otro perseguidor y el
cierre de pelotón. "Piñoniko" y platazo. Apretar los machos y pedalada
 a pedalada vamos ganando metros a la carretera de Jaizkibel ...
... dejando atrás los paisajes de montaña y agua dulce ...
...para dar paso, tras el grueso de "la escalada", al panorama marino ...
... y haciendo un último esfuerzo por falsos llanos, que
 casi resultan interminables y fastidian más que la picarra ...
Foto de David
... "conquistamos" el Alto de Jaizkibel (455 m).
No queriendo ni parar algun@.. cambio extremo de desarrollo y p'abajo. A toda
 pastilla descendemos de las alturas rumbo a las aguas del Cantábrico.
Pasamos Guadalupe de largo y sin frenar ni un poco, apuntando a Hondarribia ...
...caemos de nuevo a las faldas de la mítica montaña y al puerto
 
no de subir/sufrir como el anterior en busca del barco que nos lleve al lado francés.
El gozo se nos cae en un pozo o en esta ocasión, mejor dicho al fondo del mar cuando
nos enteramos de que PROHIBIDO BICIS ELECTRICAS en el viaje.
 Sin pensarlo demasiado.. plan B. Comer en lugar tranquilo
porque nos lo
 hemos ganado con creces 💪
 y ciclando por terreno urbanita de la bahía de
Chingudi, vamos al encuentro de la frontera y la revirada "recta final".
Pegándonos al rio Bidasoa y su selvático entorno ... 
... avanzamos ,con poco esfuerzo y a contracorriente, por la vía verde del Bidasoa. Tierras vascas, saltos de agua, Endarlatsa volviendo tierras navarras, Bera , túneles, zonas con derrumbes ...
... y cuándo estamos a la altura de Lesaka;
hacemos un desvío no planificado originalmente,
que por buen camino y en ligera subida nos
 lleva al animado
por una competición de enduro pueblito ...
... donde a pesar de ir dejándose intuir el cambio de tiempo a pior nos encontramos con amigos
 y echamos
 buen rato en grata compañía con algún que otro trago.
Foto de Maite
Relajad@s totalmente y amenazad@s por el cielo, que suelta algunas gotas.. toca retomar la faena. Deshecho el desvío, reenganchamos con el Bidasoa y entre verdes parajes de leyenda seguimos rumbo a la cabezera del valle, hasta alcanzar el pueblo de Sunbilla.. pareciendo que ya esta, PERO NO. Igual que la anterior o quizá hasta peor, resta una intensa escalada sobre dos ruedas para con espectaculo de ruido más luces, just in time poner el punto y aparte al kilometraje de tres cifras de la etapa reina.
Foto de Miguel
Ós