miércoles, 28 de julio de 2021

" Los 3404 no son el final, sino otro lugar del que avistar más"

Bajo una noche estrellada nos plantamos en el ecuador de la aventura por el corazón del Pirineo y  después de una "pila" de años repitiendo que nunca más, esas palabras se vuelven a la contra y apuntamos de nuevo alto. Todo lo alto que se puede en estas montañas y en el fondo, muy en el fondo, contentando a esas ganas que quedaron en aquel momento de poner la guinda.
Ante el espectáculo de puntillismo nocturno, que contemplamos a prisas, recogemos campamento, nos ponemos elegantes para la ocasión y enfundamos las botas a la luz del frontal. Intuyendo unas condiciones en el ambiente y en lo que pueda quedar de nieve por las alturas de Maladetas inmejorables, a la vez damos con escueto y demasiado tempranero desayuno; lo que nos hace rematar los preparativos y con el reloj metiendo prisa, a pesar de ni si quiera a ver encendido la luz del día, estamos listos par la ardua tarea de tocar la tan deseada cumbre pirenaica.

Ni un alma por el valle nos lleva a plantarnos en un abrir y cerrar de ojos en Llanos del Hospital y aprovechando los primeros y a la vez últimos "pases libres" del verano seguimos hasta La Besurta. A pesar de la hora intempestiva y de ser un día de "pringar", ya hay quien va bastante aventajado en el parking, lo que nos hace ponernos las pilas y de un brinco echar el pie a tierra. Compaginados a la perfección, mientras un@ saca las herramientas de alla el otr@ lo hace de aquí y en cuanto están colocadas en las mochilas, ya podemos partir. Pero antes de eso, el nerviosismo que suscita ese temido obstáculo final se nota y perdemos unos instantes para repasar el material. Segur@s de que no se queda nada de lo necesario y cargados de vitalidad e ilusión a partes iguales.. damos el primer paso rumbo al rey del pirineo.

Alumbrando el oscuro ambiente de la cabecera del Esera con la luz de los frontales y con todavía el recuerdo del camino "fresco", nos dirigimos a piñón y en silencio absoluto hacia las alturas de las Maladetas, que se distinguen a la perfección con los albores que ganan terreno a la noche, por el camino del Bco. de la Renclusa ...
...  llegando a las puertas del refugio cuando el sol empieza ha "incendiar" las cúspides de las grandes montañas que nos rodean y  parten un@s poc@s con nuestras mismas intenciones.
Entre medias de varios grupos y viendo salir al radiante astro,
seguimos por los laberínticos caminos de las pedregosas
 laderas del pico de La Renclusa dirección al portillón inferior ...
... encontrando casi a sus pies,  muchísimo más alto que la vez anterior, los primeros restos del invierno con una "textura"  idílica y decidimos ir a la contra del resto. Bien "armados" remontamos las blancas y lisas rampas a la par del muro rocoso entre los portillones, sorteando algun islote de pedruscos y dejando atrás las verdes bajuras que ven nacer el Esera  ...
... junto a la linea de cumbres de la Sª de Salvaguardia que nos separan del mar de nubes frances otra vez  "sumergidos" ...
... hasta que tras un poco de "caña" a las piernas llegamos
a las cercanías del portillón superior, viendo alla lejos
el corredor de la rimaya 
bonito "cierre" de temporada ...
... de cuya trayectoria nos desviamos, a la vez que guardamos hierros y
nos metemos de nuevo en el reino de bloques graníticos,
para ayudados de manos presentarnos en el portillón superior.
Despedimos la vertiente del glaciar de Maladeta y nos asomamos
al otro lado del famoso paso.. viendo los montañones que se desprenden de
"el rey" y su glaciar, con todavía nieve bien cerca 
buenas noticias para nosotr@s.
Bajado el canalizo del portillón, tornamos la cabeza con el cuerpo, no somos la niña del exorcista y clavando la mirada en EL damos cuatro pasos por pedregal al comienzo "irreal" del glaciar ... 
... volviendo a escena "los hierros" y dominando sobre el largo valle de Barrancs, donde se elevan montañas como Forcanada, Mulleres y por detrás el pirineo Catalán ...
... avanzamos hacia lo más alto, arañando con las puntas la caldeada nieve, en larga y repisada diagonal por el glaciar de Aneto bajo la vertical vertiente N de los montes Malditos ...
... alejándonos de la cresta de los portillones y las cumbres de Maladeta ...
... hasta unirnos a la otra ruta "normal" en el blanco  coll. de Coronas,
donde nos comentan que el puente esta "glaseado" ...
... y apretando los machos, le entramos sin contemplaciones
a la "intensa" ladera E de punta Oliveras que nos deja en la antecima del
Aneto en el mismo momento que las nubes empiezan a conquistar la zona .
Dos franceses vuelven de cima y la cola para entrar al puente es INEXISTENTE. Valorada la situación, los crampones se quedan y en eso que nos los quitamos la pareja que nos precede se mete en faena por el puente de mahoma.
En cuanto tenemos "vía libre" entramos en la dificultad final, para con "buena letra y pies de plomo" superar los fáciles trepes y destrepes por el vertiginoso puente de Mahoma, algo helado en la vertiente O y sin problemas de "trafico" ...
...  conduciéndonos a lo más alto del pirineo
en petit comité, Aneto (3404 m).
Cumbre en el techo del pirineo, 👆y Leyre junto a la cruz del Aneto (3404 m).
Mil gracias a la pareja con la que compartimos la cima y nos inmortalizo el momento.

La suerte no podía acompañarnos en todo momento y cuando nos toca disfrutar del panorama, las nubes se echan encima.. aunque nos permiten ojear un poco hacia la cresta de Llosas ,las bajuras del valle de Vallibierna ...
... y un poco menos hacia las de barrancs y su mermado glaciar.
Antes de tornarse por completo grises, deshacemos el corto cresteo sin bajar la guardia y ocultándose la gran cruz entre las nubes, decimos adiós a la tan deseada cumbre
y a todo ese "nerviosismo" que suscita el famoso paso. 
Viendo que la situación tiende a ir de "Guatemala a Guatepeor", damos un respiro justito a la maquina mientras nos reequipamos y bajamos en "picado" al collado de coronas; donde en lugar de seguir por el tedioso camino de Renclusa, nos lanzamos por otra blanca autopista directos a buscar el final del glaciar en dirección al valle de Barrancs  ...
... viendo de frente la muralla que nos separa del valle de Artiga de Lin,
 poniendo fin a la "comodidad"  en las cercanías del ibón del Salterillo  ...
 ... cambiando al mismo tiempo el ambiente de alta montaña,
por otro más "vivo" y colorido ...
... entre el que continuamos bajando sin perdida por buena senda sobre las laderas del Portillón Bajo y el pico de La Renclusa, que nos lleva al verde paraje del Plan d' Aigualluts.
Gritando los cuerpos por favor que acabe ya, si no querían taza pues tazón; nos toca dar toda la vuelta al plan para evitar el caudaloso río Esera y después de un último vistazo a la gran mole del pirineo desde el forau d' Aigualluts; enfilamos, haciendo un poco mas de esfuerzo ,de vuelta a La Besurta habiendo "conquistado" la cima más alta de la cordillera pero igual que cualquier otra ,únicamente precede a la siguiente.

















🗻Del Rìo🗻