miércoles, 20 de octubre de 2021

"Zanjando colosos pendientes" : Midi d'Ossau (2884m)

Un año después de uno de nuestras renuncias más dolosas, retomamos donde dejamos aquello que no pudimos cumplir por el tiempo y el tiempo. Pero además está vez se nos unen buenos refuerzos al equipo de tres que ya éramos y la suerte nos sonríe más que si nos cayera el gordo de Navidad con una meteo de lujo el sábado y una caída en picado de este al día siguiente. ES EL MOMENTO DE QUE SÍ O SÍ.

En cuanto la semana nos suelta la correa, plegamos de la urbe con  una tranquilidad poco habitual hacia Pirineos y pasando de la claridad de una bonita tarde de ambiente veraniego a una fresca y estrellada noche, con alguna amenaza de nubes por las alturas, caemos por el encantador valle de Tena. Igual que cuando uno entra a su casa, "pasamos hasta la cocina" del valle y una vez asentados en lugar discreto y tranquilo, de forma inesperada comienza un suave caer de agua. Tiene que ser una broma!!! Segunda vez que venimos y vuelve a llover?? Calmados tan pronto vemos que  no tiene mucha importancia a esas cuatro gotas, aparecen Yoli y Aitor. Después de cuatro risas, batallitas y comentar la jugada de mañana; rematamos los últimos detalles para un clásico entre los clásicos e intuyendo la característica silueta de ese gran coloso que invita a estar contemplándolo por horas y horas, nos vamos al catre que antes de que vengan los del primer turno de echar la calle ya estaremos en danza.
Justo cuando hace poco que han puesto fin al jolgorio y la buena fiesta de la noche, l@s rar@s que intentábamos descansar no llegamos a tiempo y empezamos con nuestra marcha particular pero sin molestar a quienes siguen planchando la oreja. De la cama pasamos directos a las botas, forzamos algún bocado más que temprano y antes de la hora acordada pasamos al otro lado de la frontera del Portalet. Viendo dos puntos luminosos que ya están en camino y casi seguro que tienen las mismas intenciones que nosotr@s, cargamos un poco más las dos mochilas más pesadas del grupo y en eso nos pilla el último ( y no por ello menos importante) integrante del grupo, Andoni que como Leyre y yo viene con la espinita clavada. Rápido se autopresenta y sin nadie más a la vista en estas horas intempestivas; prendemos los frontales y echando mochilas a la chepa, partimos a por la cima de quizá la más emblemática de las cimas pirenaicas.

Rompiendo la continuidad de la oscura noche que domina el circo d' Anéou con las luces de los frontales, en fila de a uno y guardando distancia de seguridad emprendemos la aproximación paseando por los repisados senderos, con disimuladas cuestas, entre los secos pastos franceses donde oímos cencerros y casi nos asustan multitud de ojos brillantes; a lo que sigue el fin de" la tregua" y a piñón fijo, sin articular palabra y aguantando el aire que además de empujar, poco a poco nos va quitando lo que nos quedaba del calor de "estar entre las sábanas", zeteamos por las inclinadas laderas meridionales del cordal Peyreget- La Soum alejándonos del Portalet y su tenue "farolillo" que es lo único que se ve a estas horas ...
... hasta pasar el coll. de la Soum y bajar directos
por las laderas orientales de Peyreget
al refugio de Pombie, todavía inmerso en dulces sueños ...
... y ante la imposible posibilidad de quedarse echando unas birras; en los últimos coletazos de la fresca noche seguimos atravesando el inestable pedregal bajo los ahora indivisibles paredones del Midi , para con un empujón de nuevo por el viento sobre la herbosa ladera que desentona del rocoso lugar plantarnos en el coll. de Suzón. 
Ante insoportable ambiente, sin detenernos
tiramos todavía más arriba a la izquierda del collado
por el filo que separa la zona de Pombie del valle de Magnabaigt
mientras terminamos de quedarnos cual cubitos y cuando el día 
invita a apagar los frontales, aparecemos a los pies de
los paredones del midi por los que discurre su via normal.
Incendiándose lentamente el horizonte a nuestra espalda, mientras una pareja nos precede en las trepadas, nos equipamos para afrontar los verticales pasajes ...
... e intentamos calentar las insensibles manos, pero sin buen resultado nos
lanzamos al ataque. Empezamos con un facil y pequeño resalte de mucha
piedra suelta, que suavemente nos hace entrar en materia y seguido trepamos
por una estrecha grieta con buenos cantos en un lado que nos hacen subir
sin mucho problema hasta un pequeño techo ... 
Foto de Aitor
... bajo el que se extiende una lisa laja y la última de sus estacas;
 donde nos toca sacar a relucir buenas dotes trepadoras con las manos
 a "medio gas", empotrando pie y mano en una grieta mientras los otros
 comparten la estaca para superar los 4 m del paso clave (II- II+)  ...
... y pasar "el filtro" de la primera chimenea, dejando
el "suelo" atrás cuando asoman los primeros rayos de sol
que nos devuelven la "vida" a las temblorosas manos y al cuerpo.
Colgados entre grandes paredes y abismos, bordeamos ambos en ascenso por la senda de una terraza medio herbosa medio pedregosa, pateando sin dificultades y echando manos en algun paso, que nos lleva cara a cara con la segunda de las chimeneas.
En soledad todavía en las alturas, mientras a los pies del coloso se va aproximando una marabunta tras otra, tiramos a la drch de la marcada fisura y escalamos (II) unos 30 m de buena roca "todocazo.com" combinando un primer paso algo humedecido con un tramo por arriba de piedras a vigilar por el muro más vertical de la via normal ...
... sintiendo mucho ambiente
 y más "vacío abismal" ...
... acabando en otra de las grandes terrazas del Midi, sin poder permitir el lujo de relajarnos, y  dominando sobre el valle que cae hacia Bious Artigues, las tierras y pequeñas alturas francesas que se extienden al N.
"Perdidos" en la rocosa inmensidad de la antigua mole volcánica,
con la mira puesta en las alturas ...
... nos alejamos de las dificultades salvando un escalón rocoso
por una corta y fácil trepadita con dos viejas  y dobladas estacas ...
Foto de Leyre
... saliendo a una extensa ladera mixta de algo de hierba y mucha piedra; por la que calentados por los rayos del sol y guardándonos las espaldas  Palas , Balaitus y toda su tropa remontamos con tendencia a la izquierda, guiados por hitos, una imperdible autopista estrecha de terreno suelto ...
... en la que aflora muy poco colorido,
en estas alturas tan inertes ...
... hasta la última de las chimeneas, aún con faena para llegar a cima.
Metidos en la dinámica trepadora, sin pensarlo y aprovechando
  el buen ritmo, nos encajonamos por una corta y apretada fisura
con un lado liso y el otro lleno de buenas presas; continuando
más para arriba por el más largo de los canalizos en una bonita
 trepada (I-II) con muchas y buenas presas para progresar
 y solo algún paso de pies pequeños o adherencias  ...
...  rematando el obstáculo con un aéreo flanqueo a pata sobre
 un gran tubo de derrubios, saliendo al portillón de Pombie
a la izq. de la cruz.. cuando algun@s pensaban que sería al revés. 
Foto de Leyre
Asediados por algunas nubes a la espalda,
que a ratos tapan los agradecidos rayos de sol, ...
... mientras de frente se exhibe el 
 caos rocoso de la Rein de Pombie ...
... subimos y subimos y no dejamos de subir en absoluta soledad y con poco paisaje que admirar entre terreno inerte y suelto, sobre el que das dos pasos y vas uno para atrás, siguiendo hitos y el claro rastro del paso de la gente dirección a lo más alto que vamos viendo cada vez que parecía que llegábamos ...
Foto de Andoni
... hasta meternos en una gran hendidura donde
coincidimos con el camino de la vertiente N y
hacia el otro lado nos encandilan
 por un momento unas verticales
agujas que emergen de entre las nubes ...
...  que viendo su incesante persecución, nos meten prisa
 en continuar todavía un poco más para arriba en el último
tirón por el interminable canchal a la par del 
abismo que cae hacia el valle de Pombie ...
... y tras cruzarnos con l@s que nos precedían, que ya van de vuelta,
acabamos ante la punta del gran volcan pirenaico. 
Foto de Andoni
Sin poder bajar la guardia a pesar de casi tocar la cima con la mano, "montamos"
sobre la arista somital aguantando las rachas de fuerte aire; atravesando con pies de plomo alguna zona algo expuesta al vacío, para inminente destrepar sin mucho problema a una pedregosa brecha y atacar la gran punta con una facil trepada (I) ...
... que nos hace presentarnos en el epicentro de casi todas las
 miradas del pirineo, la cima del gran Pic du Midi d'Ossau (2884 m).
Foto de cima en el Pic du Midi d'Ossau (2884 m).
Leyre, Yoli,
👆 , Andoni y Aitor.

Conforme llegamos, ante nuestros ojos se extiende al E el corazón del pirineo envuelto en nubes; dejando que a veces distingamos alguno de los grandes:
Balaitus, Vignemale, sector Ordesa y justo delante la fronteriza Sª de Ferraturas
gran desconocido por aquí, APUNTANDO ...
... mientras en su extremo meridional se abre parte del valle de Tena, con la zona de Formigal en primer termino en la que domina el Anayet (fuera de foto) y justo detrás la Sª de Partacua jugando al escondite a la par de las cumbres que cierran el circo de Ip ...
... volviendo la mirada hacia el extremo más cercano de la gran cordillera; vemos desde la suela de La Zapatilla, Castillo d'Acher, montañas de los valles Occidentales e incluso las montañas de "casa" ...
... terminando por ver la inconfundible silueta de la mole plasmada en
las arboladas laderas entre los lagos de Ayous y Bious Artigues..
además del momento de dejar esta codiciada cima.
Foto de Leyre

Después de la suerte de tener para nosotr@s en exclusiva la cima,
cuando empieza a llegar la gente nos alejamos de ella y
buscamos un buen sitio protegido del aire , donde desplegar
la mejor de las cargas y deleitar al único de los sentidos
que no había tenido todavía su momento. 
Evitando dormirnos en los laureles respecto a la
cantidad de gente que va pasando, plegamos rápido y tiramos
cuesta abajo por el pedregal ,que se vuelve mucho más
interminable que a la subida, en busca de las chimeneas ... 
... deshaciendo tod@s junt@s el camino sobre nuestros pasos hasta "la diversión", donde tres de nosotr@s destrepamos cuidadosamente unos 30-35 m sin mucho problema y buenos agarres, mientras l@s otr@s dos deciden rapelar para más seguridad y tranquilidad ...
... aprovechando el trio para adelantarnos al primero de los rapeles
 y montarlo , con una segunda cuerda que hemos cargado e ir
rascándole tiempo al tiempo, que los cielos antes de los previsto
 empiezan a mostrar su cara "feroz".
No teniendo que guardar turno , para cuando nos reunimos tod@s,
estamos equipados y con la cuerda pasada por la reunion equipada
 
y ahora con maillón nuevo, que el otro tenia un desgaste a considerar  para descender un@ tras otr@
con destreza, seguridad y rapidez descendemos los 30 m de pared;
cambiando esta vez las tornas y la otra cuerda se adelanta al rapel final para
fluidificar el descenso, que esta siendo poco ajetreado en nuestro sentido.
De nuevo llegamos y "besamos el santo" con la reunión , mientras el aire vuelve a escena. Totalmente centrados montamos la movida y Leyre se lanza al estreno hacia la base del coloso; bajando de forma muy incómoda, "esculpiéndole" hacia un lado y estorbando esa estaca que tan bien venía a la subida, hasta que nos echa un grito y se detiene a mitad del rapel. "HAY UN NUDO EN LA CUERDA!!!!"  Colgada y asegurada con el autoblocante sin soltar aún así una mano de la cuerda resuelve en un momento la situación y va directa a suelo firme del tirón sobre la grieta; siguiendo detrás l@s demás en un descenso limpio, poniendo pies en tierra firme ...
... y sin detenernos, sufriendo la incómoda ventolera que nos
lleva azuzando casi todo el día, vamos hacia el Coll. de Suzon.
Lejos de dar con un buen sitio en el que quitarnos la cacharrería,
cruzándonos con much@s paseantes que quedan atonit@s al saber
de dónde venimos 
tampoco es para tanto, pero según los ojos que ven las cosas  regresamos
al refugio de Pombie; donde la suma del sol, la tranquilidad y el cobijo
nos enganchan por banda y por largo rato nos quedamos tirados disfrutando
 del lugar, de sus vistas al Midi y "saboreando" está aventura que tanto
 deseábamos tod@s ...
... pero los rugidos que nacen del centro y las profundidades de
nuestros cuerpos, nos mandan continuar la marcha y dejar atrás la
 emblemática montaña que en el último vistazo que le echamos desde
 las laderas de Peyreget, sigue jugueteando con las nubes ...
... y uniéndonos al remarcado carril entre pastos y parajes que hoy es la primera vez que contemplamos, descendemos zigzagueando  a toda pastilla las tiesas laderas del Circo d' Anéou dirección a Portalet y al caer por el " restaurante" de las ovejas que todavía andan en estas altitudes, es cuando de verdad podemos "tachar" la cima del Pic du Midi d'Ossau.
Foto de Leyre
🗻Del Rìo🗻