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12 julio 2021

Riaño Trail X2 2021

Descontando minutos a las últimas escasas veinticuatro horas para ponerme en "marcas" a la espera del pistoletazo de salida del trail de Riaño.. mirándolo con detenimiento, podría decir que estoy casi al final y no al comienzo. Pero cómo? Si todavía no has comenzado a correr. No te has calzado siquiera las zapatillas. Los nervios, sumado a la falta de sueño o incluso esas "pesadillas".. me hacen delirar? Ni mucho menos, pues la historia viene de atrás. Lesiones, resistir tentaciones, horas de entrenamiento sumando kilómetros, rampas y gratas vivencias con grandes acompañantes que han hecho mucho más fácil el largo camino para "crecer" y creer que estás preparado para intentar una carrera "largika" para que toque una larga, todavía hay trabajo por delante
Para cuando quieres volver al mundo real, te ves ante el hipnótico "cervino leones" y  con el dorsal en la mano. Metido de lleno en "la movida". Tras dejar escrupulosamente preparado vestuario y todo el material, quitando todavía eso y aquello buscando la ligereza máxima, zanjamos el día previo de "tregua".

Plácida noche me transporta directo y sin interrupciones al momento en que el sol empieza su andanza de nuevo. Los nervios salen a relucir... CALIENTO UN POZAL DE PURA ENERGÍA. A falta de más de una hora para el comienzo, despido a Leyre como si no nos fuéramos a ver hasta después de la paliza y total que va a ser en la línea de salida en Riaño y en un bus hasta los topes, nos plantamos en el "perdido" pueblo de Valverde de la Sierra.
Jaleo mañanero con música motivadora y un "speaker" marchoso, ponen al pueblo en danza. Mientras l@s corredor@s, que dan  impresión de ser unos "PROs" entre lo puesto y el porte físico, van ultimando sus preparativos; y alguno 👆solo observa la situación, igual que si estuviera en el gimnasio con la camiseta de Brugal, la pantaloneta de Jack Daniels y los calcetines de Tanqueray.. FUERA DE LUGAR . Al poco   llega Leyre y tan solo su buena compañía, me ayuda a apurar de buena manera hasta los últimos cinco minutos; momento en que me quedo solo, a pesar de la multitud. El tiempo que resta para "el pistoletazo" pasa lento y parece una eternidad;  más todavía cuando, apesar del fresco mañanero de la montaña palentina, me quito el cortavientos. Anuncian el último minuto y en vez de revolucionar al cuerpo, cierro los ojos. Tomo aire profundamente y despejó por completo la mente a la espera de la cuenta atrás ... y cuando dan "el pistoletazo" de salida; arrastrado por la emoción, los ánimos de la gente y el ambiente, pies en polvorosa, salgo a afrontar mi primera carrera.

En pelotón dejo atrás el pueblo " llevando la máquina a tope", durando esto poco más que lo que deja de haber público y sigo a ritmo de paseo acercándome a las faldas del gran Espigüete, mientras paso a algun@s y otr@s me adelantan como balas, a lo que como un disco rayado en la cabeza voy repitiendo : no aprietes, guarda fuerzas ..que es el principio y queda mucho por delante. Para cuando me quiero dar cuenta, casi estoy cara a cara y una bajadita en la que las piernas van solas me pone delante del plato fuerte. En fila de a uno y cojiendo el rebufo del de delante, avanzo lento muy lento entre quejas de much@s; pero que me vale para obligarme a no forzar.  Entre incontables pedruscos rodantes que desprenden los de arriba, alguno de ellos como para tener un disgusto, subo por largo rato sin tregua, dándole a las piernas algún pequeño achuchón, acabando con unas trepadillas a escasos metros de la cima (que queda pendiente para un futuro) y tiro al otro lado para "montar" sobre la arista oriental del Espigüete. Rodeado de espesas nubes, acompañadas de fresca brisa, avanzo como una cabra por su hábitat sobre la poco vertiginosa divisoria hasta asomarme al valle del Mazobre que está allá pero allá abajo. Ante semejante bajadón,  el de delante me dice : pasa pasa, que lo mío no son las bajadas... y yo por mis adentros : pues como si fuese lo mío. Dándolo todo, pierdo altura manteniendo las distancias con los de "alante y atrás" viendo que no se acerca nada el fondo y por un momento que me da por mirar el reloj y ..QUEDAN 30 MINS PARA LA HORA DE CORTE.  Me olvido de correr y "vuelo" hasta el primer control y avituallamiento en hora. Pero la sorpresa es mayúscula cuando comentan que han estirado el corte, que por delante llevamos 40-50 personas y que sino.. Repongo sin prisa ni pausa y mientras algun@ hasta se tira a la bartola, salgo solo.
A buen ritmo e incluso al trote remontó el valle del Mazobre entre gran multitud ,que no dudan en lanzar sus ánimos, hasta la cascada donde salimos de lo "turístico" y nos metemos otra pechadica aromatizada con manzanilla al paso que nos despide del bonito valle de la "trasera" del Espigüete . La pelea no termina y continua para abajo entre un caos de raíces y matorrales que lleva a buen puerto en el ecuador de la etapa y segundo avituallamiento. Viniendo que ni pintado para recuperar aliento y cuerpo. 
Echado algo más de rato entre manjares y tragos, antes de que "se enfríe la máquina" me pongo manos a la obra con otra mullida y verde subida que a las piernas se le hace interminable; pero habrían deseado que no acabará, al llegar al "engorro" rocoso del cordal de La Rasa. De primeras, saltando de bloque en bloque y haciendo equilibrios sobre alguna piedra, voy para adelante aceptablemente bien e incluso adelantando al personal; pero tras cruzar varias alturas, comienzo un infierno. Aplicando la técnica de sálvese quien pueda; usando pies, manos y culo bajo el canchal hasta una verde ladera donde parece que se acaba lo malo, pero que resulta imposible no meter la pata en el barro. Tras ello, por fin se deja correr un poco y le doy rienda suelta a las piernas con moderación, que se nota demasiado lo que llevan encima en una bonita bajada por la refrescante sombra del arbolado para llegar con algo de impulso a lo alto donde nos espera el último avituallamiento. 
Sin mucha gana de parar, hago el esfuerzo. Un trago fresco, un puñado directo a la boca y "pongo toda la carne en el asador" para dar un último achuchón a las patas, que ayudadas por los brazos me llevan al alto de los Pandos. Viendo la meta unos cuantos de cientos de metros más abajo y siguiendo la estela de una rápida corredora cabeza de carrera de la carrera larga , me planto en el fondo del valle del Esla con las piernas avisando de que están rozando el límite. Algún músculo que desconocía se quiere incluso "subir", pero apretando los dientes continuó hasta Boca de Huergano y a punto de empezaremos a arrastrar la pata, entro en sus callejas.  La meta la siento casi alcance de la mano aunque no la veo y a lo lejos empieza a oír gritos que me animan de Leyre y la familia. De la nada saco fuerzas y arreo a toda mecha, casi equivocándome de recta final con la emoción, hasta cruzar la meta.


Cansado, pero mejor de lo esperado se acabo el correr por ahora. Aunque no las tareas. Empiezo con una ducha fría y reconfortante, a la que siguen buenos alimentos en una comida tardía mientras contemplo el gran objetivo de la etapa final, el pico Gilbo. 
Pasado un rato y a pesar de "los mimos" post-carrera, el cuerpo empieza con sus primeras reacciones. Unos "dolores" en las piernas machacadas y una molestia en el tobillo izquierdo, que me mosquea bastante. En mis manos queda el seguir comiendo, bebiendo y descansando, hasta verlas venir cuando vuelva a salir el sol.

Con buenas sensaciones, algo de cansancio en las patas pero bien, empiezo el "ritual" previo que el día anterior me fue de cine y pronto estoy por calzarme las zapas. La derecha cero problemas, pero con la izquierda.. esa molestia del tobillo que no parece ni esguince ni nada por el estilo ahí sigue . Intento acolchar la zona a "lo MacGyver", pero nada. Según como apoye el pie, veo las estrellas y con esa faena voy al bus que nos aleja de Riaño y nos deja en la pequeña localidad de Salamon, en la que el rato previo lo paso en soledad entre todavía más multitud que el día anterior. 
Siendo un poco menos novato, paso la mayor parte del rato sentado al sol tranquilamente y terminando de prepararme. Cuando queda poco, suave empiezo a activar el cuerpo y apurando a las ultimas llamadas, me pongo en la zaga del pelotón.
Buen ritmo desde el micro y muchos gritos de ánimos, marcan una salida rápida de las pequeñas calles de Salamon, durando "la pitera" menos todavía que la vez pasada, al presentarse de buenas a primeras una buena rampa. En tropa y a paso tortuga subimos una rampa para entrar en materia al collado del Pando; tras lo que se estira el personal en una arbolada bajada. A la primera zancada rápida noto la molestia del tobillo y en plena carrera.. PENALTI!! Hago un cuerpo a tierra en toda regla y ayudado por un majo compañero, me levanto y detrás suya doy a la carretera que viene de la presa. Continuo en pequeño grupo por un largo llano rumbo a ella; para sin verla, en la misma linea ir a parar hasta Remolina. Comentando algun@ que mejor estaríamos en una terracita; tiro a rebufo del grupete por la segunda y más potente rampa, aguantando las molestias ya en todo momento y sufriendo lo que no está escrito para bajar, sin perder ritmo ni puesto, hasta Horcadas. 
Al son de campanadas dadas por cada corred@r que llega echo un par de bocados y parando lo justo, me lanzo a por la parte final. Suave suave y sin sufrir el estacazo del brillante sol, me aproximo a las faldas sur del Gilbo. Intuyendo la chuscarrada, en una "solicitada" asca me refresco un poco, quito de la mente tobillo y cansancio y meto la directa para devorar la "infernal" subida a la arista del Gilbo. La diversión no se acaba y por el facil filo en fila de a uno, con pies de plomo llegó a la cima del pico Gilbo donde me espera Leyre y de nuevo me sube los ánimos para lo que queda. Paso de largo la cima, escuchando a  Leyre las advertencias de lo que viene y despacio, echando manos por un terreno muy tieso a la vez que esquivo a la gente que sube, encamino a Riaño y en un "periquete" tengo a la espalda la pirámide rocosa. En eso que "se cruza un cable" en mi cabeza y doy el resto y más, aguantando lo del pie como se puede, en lo que queda de disfrutona bajada del cervino leones entre arboles hasta plantarme en el largo puente. Apretando todavía más, cambio de orilla y entro en las calles de Riaño, adelantando a un@s cuantos dirección a la plaza del pueblo y subiendo unas escaleras a zancadas, cruzo la meta final. 

Posición y tiempo poco importan. nada más son números.. porque lo que de verdad importa es conseguir lo que te propones, sin dejar de disfrutar del camino y la gente que te acompaña en él... AUNQUE CON ESTA TODAVIA NO HE LLEGADO A "ESE PROPOSITO" Y SE VATICINA UN LARGO, MUY LARGO Y DISFRUTON CAMINO 😋.


🗻Del Rìo🗻

02 junio 2016

Descubriendo "picos" de forma inolvidable

Y llega el momento de partir a "explorar" otras montañas, conocer otros encantadores lugares fuera de nuestra tierra,recorrer senderos por ahora desconocidos, disfrutar de la naturaleza y los paisajes que esta nos brinda y sobre todos vivir nuevas experiencias. 
Aunque parezca que ahora arranca la aventura, no es así pues ya van horas, llamadas, preparación,dedicación a esta salida especial del club de Etxabakoitz; todo ello con mucho gusto,pero mas gusto va a ser el disfrutar en primera persona de las imponentes gargantas del Cares( Con gran ambientico al final en Cain, con carrera de montaña) y terminar por "echar el resto" en el sinuoso sendero que nos lleva hasta la población Asturiana de Tresviso.

El tiempo quizá no sea el mejor ni el esperado, pero así va la cosa. Nos mojaremos un poco, aunque las temperaturas sera primaverales (no todo iba a ser malo).

Cartel Finde por Picos

Cogiendo fuerzas al punto de la mañana.

Con suma puntualidad y temprania, tanta que las calles estaban justamente echadas, nos reunimos l@s intrepid@s montañer@s; pero sin el bus no podía arrancar la aventura ,y da la hora y ahí no aparece nadie. El ambiente se vuelve un poco tenso, y se oye alguna alternativa como salir andando ya desde casa; pero no hizo falta llegar a tal extremo y acabamos poniéndonos en marcha hacia picos sentados en el bus. 
Con toda tranquilidad viajamos hacia nuestro destino, en ruta desayunamos cojiendo fuerzas para el duro día que nos atañe, mientras los compañeros de avanzadilla nos informan que el día amanece espectacular en Picos; y las ganas de llegar y descubrir el lugar aumentan por momentos.

A la hora clavada nos plantamos en Poncebos, con un tiempo casi veraniego y sin ni una nube cargadita de mal augurio.Tras solucionar los problemas de aparcar el enorme "bicharraco", nos juntamos con los de la avanzadilla y por fin ya estamos en las ansiadas montañas.

Imponentes gargantas del Cares.


Ruta de dificultad media; con una distancia de 20'9 km y un desnivel de 650 m, con una única pendiente considerable. Podría ser un recorrido familiar, extremando la precaución con los precipicios. 
El terreno es muy rocoso/pedregoso y húmedo al discurrir por la garganta de El Cares, aunque tendremos algo de vegetación.  El itinerario es fácil de seguir y esta  marcado como PR.
Material de Trekking. Llevar agua, sin fuentes hasta Cain.





Bañados con cálido sol nos enfundamos "las botas" y mochilas, y mientras ultimamos detalles como balas arranca la gente; unos para pillar las cervezas frescas,otros para llegar a ver la final... pero conseguimos reagrupar " al rebaño" , para todos a una  por la carretera llegar al inicio del sendero del Cares, rodeados por las "agresivas" moles rocosas.

Sin muchas dilaciones nos metemos en faena con "la cuestita de marras",que aunque alguno refunfuña, sin apenas sudar y  cada uno a su ritmo vamos ventilandonos los metros sobre el rio Cares, y acabamos en el punto mas alto de la ruta , Los collados. Aprovechamos para echar un bocado con unas vistas de ensueño, entretanto va llegando la gente.
Una vez hemos recargado pilas y recuperado el aliento; nos encaramos con total calma hacia el sendero colgado perdiendo altura, entre amigables cabrillas que alguno piensa en ordeñar, y asomándonos a las primeras vertiginosas caídas hacia el cares.
Los paredones del desfiladero nos engullen, para ir recorriendo el impresionante sendero colgado que remonta el cauce del rio,rodeándonos de una belleza inmensurable; atravesando un sin fin de enormes canales naturales, "túneles" y "balcones esculpidos" hasta la Canal de Culiembro, donde hacemos "migas" con la mas lista de las cabras, que solo "por interes te quiere andres".
Seguimos con "la vertiginosa fiesta" sobre el Cares por una pasarela que suple un tramo de balcón derruido en 2012 al caer una de esas "roquitas tipo perurena"; al rato de continuar con "el sobrevuelo" del desfiladero, arranca un txirimiri que no deja otro remedio que seguir pasados por agua, atravesando la garganta por los puentes Bolín y de los Rebecos; sorprendiéndonos brevemente el sol, ya en el final por las oscuras galerías con goteras, saliendo del interminable desfiladero.
Ya espaciados y tranquilos sin precipicios, pero rodeados de nubes amenazadoras, llegamos al final de nuestro camino en  Cain, recibidos con gran ambiente por el Desafío Cainejo y victoriosos pasamos por la meta (Poco falto para hacer la coña).

Sin perder el tiempo y con bastantes ganas, comemos y bebemos algo fresquillo para recuperar las energías perdidas entre gran tumulto. 
Aunque el tiempo estaba en nuestra contra y pretendía aguarnos con ganas la fiesta,cosa que ni con suerte consiguió,  amenizamos el rato con un emocionante y entretenido final de carrera.

Tras inmortalizar nuestra presencia en Cain y haber recuperado ya las fuerzas perdidas, decidimos  ponernos en marcha hacia Poncebos. 
A buen ritmo como si "un lobo nos pisara los talones" bajo suave lluvia ,la mayor parte del tiempo,desandamos el serpenteante camino colgado del cares, que se vuelve casi interminableDesperdigados llegamos a Poncebos, con la idea de una buena rehidratacion en el bar y  a buen cobijo;aunque no todos corrimos la misma suerte, pues los últimos sufrieron en sus carnes el "diluvio universal".

Ruta del Cares (Poncebos-Cain

La ruta en fotos


Emprendemos eufóricos la  marcha hacia nuevos lugares para descubrir..
... y aunque tímidos, "algún famosete" nos recibe.
Sin temor, pero con alguna queja, nos enfrentamos a la subidita...
... dejando abajo la civilización asturiana y  las cristalinas aguas del Cares...
... para llegar a Los Collados, punto mas alto y buen sitio para "llenar las panzas"...
... degustando vistas a nuestro futuro camino.
Disfrutamos del paisaje y acantilados antes de ...
... meternos de lleno en el desfiladero del Cares...
... rodeados de enormes paredones...
... y  de un profundo abismo hacia el rio Cares.
Seguimos "sobrevolando" el aéreo e impresionante sendero...
... entablando "amistades de conveniencia" con la fauna...
... pero sobretodo relamiendonos con cada milímetro del extraordinario paraje. 
Pero el tiempo trae otros planes...
... y en Puente Bolín, nos toca echarnos "la capota".
Desanimados  atravesamos el Puente de los Rebecos...
... y el sol nos devuelve los ánimos, iluminando "las peladas" cumbres...
... y calidamente disfrutamos de los últimos pasos por el sendero del Cares...
... saliendo por las oscuras galerías...
...al amplio valle Leones, también bañado por El Cares.
Sin sudar nos dirigimos hacia el pueblito de Caín...
... pasando "victoriosos" por la meta, antes de que empezara el diluvio...
... y nos regocijamos con nuestra merecida recompensa.
El grupo de Etxabakoitz en el fin de nuestra Ruta del Cares.


Retornamos hacia Poncebos, en un sálvese quien pueda...
... pues la lluvia nos ataca vorazmente como un lobo.
Apresurados desandamos el escarpado sendero...
... aun con mal tiempo, también tiene su encanto...
... pero" echando pipas" buscamos el cobijo...
... para no sufrir un empapado final.


Esperando al festín en la larga mesa.
Con la tarea finita, unos disfrutando y otros pasando un poco penitencia, nos desplazamos al “campo base” y tras organizarnos, nos acomodamos y relajamos tras el duro día. 
Todo ha ido a pedir de boca; llegando a tiempo para el fútbol, para dar una vuelta o para simplemente disfrutar de un momento de paz antes de sentarnos a la enorme mesa, que parece de una boda, para el merecido festín; pero algo falla en la mesa y resulta casi "un sacrilegio" que falte el vino, rápidamente (para bien o para mal) se soluciona.

El día va llegando a su fin y cada cual “tira” hacia donde más le va, los del fútbol aún tenían para rato y otros de paseo nocturno. Pero antes o después todos de retirada “a planchar oreja”, que mañana sera otro día y harán falta muchas fuerzas para afrontarlo.

Apetecibles manjares y muy merecidos tras la palizica.


Con bonito día nos deleitan Los Picos
Menos temprano amanecemos el domingo amenizados por el gallo y de nuevo con un día, que para nada se asemeja a lo esperado.

Con todo preparado para “salir echando rayos” nos damos un señorial desayuno y los cuerpos se van activando, pero parece que el día de ayer pasa más factura a algunos y deciden tomárselo con calma y de otra manera. Así que antes de disgregarnos una foto para el recuerdo de todo el grupo y ponemos manos a la obra. 

Al pequeño grupo lo dejamos en Panes, para pasar el día ,y el resto nos adentramos en el estrecho desfiladero de la Hermida "limando asperezas" con las paredes hasta nuestro destino en Urdon; con  solazo y calorazo para "aliñar" debidamente el día y la ascensión.

Foto del grupo, aunque cansados... caras alegres.

Característico zigzag del camino a Tresviso.


Ruta de una dificultad media; con una distancia de 11'2 km y un desnivel de 1000 m con pendientes bastante considerables, aunque al ir en grandes zigzags son llevaderas. 
El terreno en la zona baja es boscosa; y al ir ganando altura el terreno se vuelve rocoso, apareciendo en la parte alta pastos. El itinerario está marcado en su totalidad como PR. 
Material de Trekking. Llevar agua, aunque encontraremos una fuente en la zona de Invernales de Prias y  en el pueblo de Tresviso.





Con poco hueco y a prisas tras pasar la muga entre Asturias y Cantabria; cojemos mochilas, calzamos botas y nos damos cremita, que el sol aprieta, y despedimos al bus hasta las 5 de la tarde, así que nadie puede "dormirse en los laureles".

Arrancamos rodeando la central eléctrica de Urdon, para adentrarnos otra vez mas entre paredes, esta vez del desfiladero de Urdon. Con un "ambiente acuoso" y un "intenso verdor" paseamos a orillas del Urdon, pero la tregua termina rápido y al salir de la rica sombra de los arboles se presenta  " la cañita".  
Por una enorme canal pedregosa unos "zetean" y otros suben como cabras, pero todos bien azotados por el calor y apretándole al cuerpo, conseguimos plantarnos bajo las características zetas del camino a Tresviso.
"Pasito a pasito"  caminamos por las  enormes zetas ,que sobresalen del desfiladero de Urdon, y el grupo se esparce, pues empieza a pasar factura " el trote" de ayer; pero de mejor o peor manera, antes o después todos salvamos el considerable desnivel, vigilados por alados compañeros, hasta el Balcón de Pilatos, con bonitas vistas a las montañas aun nevadas de Picos y tímidamente asoma Tresviso. 
Continuamos llaneando hacia Invernales de Prias con la mira bien fijada,y después de refrescarnos en la fuente natural, "un tonto repechito" nos deja en los verdes prados de Tresviso y al son de los gaiteros( en la lejanía, aunque otros los pillaron de cerca) entramos en el rustico pueblecito.
Lo primero de todo en busca del bar, que el cuerpo pide algo fresquito y a la sombra  sentados vemos como van llegando el resto de compañer@s "victorios@s" y en un "tiempo récord" de subida.

Plácidamente descansamos en Tresviso y saboreamos " el catering montañero", con el sol cada vez mas asustado por grises nubes que se ciernen sobre nuestras cabezas.
Paulatinamente nos ponemos en marcha hacia abajo, empezando a caernos unas tímidas gotillas; que en pleno "zeteo" se tornan en una lluvia intensa acompañada de estruendos, lo que nos hace ponernos las pilas. Descendemos a toda pastilla, deslizando por cascajos y saltando lagunas en el camino ;hasta terminar a cubierto bien "txipiados" ,en la parada de bus y antes de lo previsto.
Una vez todos arrejuntados, y después de que alguno se diese un chapuzon que el chaparrón le supo a poco, el chófer nos viene a buscar y nos acicalamos como "personas normales" despidiéndonos de las montañas.

Subida a Tresviso desde Urdon


La ruta en fotos


Con solazo finiquitamos las cosillas...
... y emprendemos el pateo con buenas energías...
... rodeando la central eléctrica de Urdón.
Nos adentramos en el desfiladero del Urdón...
... encantador por donde lo mires, pero dura poco...
...  y nos metemos en la verdadera faena.
"Apretamos los machos" para ganar altura por la gran canal...
...dominando rápidamente sobre el Urdón..
... y acabando bajo la imponente subida de " las zetas".
Sin pensarlo mucho atacamos al sinuoso sendero...
... subiendo con paso firme  por cada zeta...
... vigilados para que nadie se salga del camino...
... presentándonos en el Balcón de Pilatos, con vistas a las cumbres y al escondido Tresviso. 
Tras refrescarnos un poco, que el sol aprieta...
... un último tirón  entre los verdes prados de Picos...
... logrando conquistar nuestro objetivo...
... al que "entramos por la puerta grande".
Nos permitimos una muy merecida comilona...
... con una panorámica de ensueño.


Las primeras gotitas nos dan la salida para abajo...
... pero se ve que la cosa va empeorar.
En pleno bajada zigzagueante desde El Balcón...
... nos sorprende el gran chaparrón...
... que no da ni un momento de relajo y nos hace ir "ligeritos"...
... para pillar hueco en el apretado resguardo.
Aunque el buen tiempo volvió, para poner la Guinda a esta gran aventura por Picos.

Agotados de vuelta...pero con ganas de la próxima...
De "paisanos" deshacemos el camino de la Hermida, para echarnos un ultimo "brindis" en Panes, a parte de llenar las despensas de ricos manjares de la zona; y va llegando el  momento de la vuelta...
...que  probablemente sea el menos deseado; pero toca despedida de estas emblemáticas montañas (Que acabamos de empezar a explorar, porque esto es solo el principio) viviendo una muy buena experiencia con ambiente agradable, risas y un sin fin de buenos recuerdos; que sin lugar a dudas guardare a muy buen recaudo , por haber resultado algo INOLVIDABLE.


Grupo de Montaña  SDC Echavacoiz








##DeL RìO##