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10 abril 2022

Adi (1459 m) sobre tablas y ahora que acabe si quiere ..

Tras la tempestad la calma siempre llega y esta vez se predice más pronto que tarde, lo que nos pone ante una tentativa oportunidad de aprovechar el blanco regalo de esta primavera. Resguardados mientras la inusual visita va pasando, esperamos al momento que nos pone los dientes largos no sin antes dar forma a la mochila y elegir un plan de tantos que tenemos entre manos.

Volviendo a los horarios de invierno en que no madrugabamos demasiado, una vez dejamos listos los esquís para la acción en lugar caliente,  la compañía se descuelga en el último momento. Sin mucha opción,  me toca discurrir algo con lo que ocupar la buena mañana en el albor del día, mientras echo unos tragos calientes para enfrentar al frio que estaba olvidado y ha hecho que desempolvemos la ropa de abrigo.
De vestirse como una cebolla, paso al siguiente episodio. Deshelar las manetas para entrar y los cristales para arrancar. Una vez templado el auto, emprendo la marcha sin muchas almas descarriadas en semejante día gélido y tranquilo voy viendo como el paisaje pasa de color primavera a otro con un carácter más invernal al ir acercándome al más cercano de los pasos fronterizos. A poco de llegar, con tanta nieve por todos lados me paro en el parking previo al alto. Junto a otro único madrugador echo el ancla y sigiloso ,sin molestar al posible vecindario salvaje que tú no ves pero ahí está, me preparo para la faena que desde la primera pisada por las bajuras va a ser sobre blanco.

"Perdiéndome" en la inmensidad del blanco hayedo
por las últimas laderas del valle que ve nacer al
gran río que atraviesa Pamplona, foqueo en soledad
por una buena traza ascendente sobre un manto encostrado
 y que me lleva a desembocar a "la autopista" de la GR11.
Hayas y más hayas hasta donde alcanza la vista
y de fondo unos nubarrones que engullen las alturas ...
... sin perdida posible, siguiendo la multitud de huellas más las marcas
rojiblancas que se ven, y la poca compañía de un par de raqueter@s ;
voy ganando altura "disimuladamente" por la arbolada  transpirenaica ...
... contemplando en algun efímero momento un panorama
despejado a medias hacia tierras francesas ...
... hasta salir de los bosques de Kintoa y entrar
en los dominios de las nubes en el collado de Adatun.
Estando poco apacible; continuo con las tablas
 zeteando la vertiente NW de esta clásica montaña
Navarra entre nieblas, ventolera y cada vez más frío ...
... sirviéndome de guía en todo momento la congelada alambrada
y cuando las piedras abundan más que la nieve, echo esquís a la chepa ...
... y peleando contra lo intempestivo, a pata "conquisto"
la cima del Adi (1457) junto a otros tres montañeros.
Poco que ver y demasiado que aguantar por arriba,
foto de rigor sufriendo con la ventolera
 y como alma que lleva el diablo para abajo.

Salvada la parte mala de rocas y mucho viento, rápido como un rayo me preparo para la diversión. Primero sin ver más allá de la punta de los esquís bajo por una nieve de deshacerse en delicias y a los cuatro giros las nubes quedan atrás, gozando de lo que queda hasta el collado por donde no han pasado l@s anteriores ... 
... ...y directo, dejando al gentío que sube hacia cumbre parte de pastel,
me meto de vuelta por la también abarrotada GR ; que abandono antes
  de Urkiaga, para sorteando las hayas por una nieve que me hace sudar
 cada giro.. pongo punto final a la primaveral esquiada por
las montañas de casa y por estos lares a la temporada de esquí.
3 abril' 22                                                                                                                                                                               
🗻Del Rìo🗻

07 abril 2022

"Extraño florecer de primavera"

Basta que hables algo para que el mundo con toda su mala leche, te de en toda la boca. Y es que en una conversación de estas que tienes con un pincho en la mano después de darte un poco de gusto grisáceo gusto sobre las tablas por el monte; dijimos, viendo lo que nos rodeaba, que la nieve por las bajuras tiene los días contados. Ni pasada una semana nos vemos acechados por un frente, que trae frío digno de un duro día de invierno y previéndose una nevada "épica" que ni en los casi 89 días en que debería a ver caído.
El viernes amanece con una fina caspa blanca, que conforme se va asentando el frio día va dejando aflorar de nuevo el suelo, siendo nada más como una carta de presentación al mundo urbanita que sigue su curso con normalidad. Mientras pensamos e imaginamos como se estará poniendo la cosa por "arriba" arriba cerca de casa también; ya casi pasado el día, el cielo se torna gris y a ratos va soltando con furia grandes copos de nieve.. lo que nos hace bajar la persiana con la incógnita de si el fin de semana prendera la mecha tal y como estaba anunciado , será mejor = más blanco o peor.
Faltando sonar villancicos en pleno mes de abril, somos testigos de la mayor nevada en estos lares de todo el invierno fuera del mismo y es una situación que no se puede dejar desaprovechar, aunque solo sea para ver y pisar una vez más un blanco manto recién caído.

Castaños de Eugi, recuerdos de la infancia.
Temporal de invierno en plena primavera
Extraño florecer 😜 del hayedo
Caminos de Eremua, esta vez más aptos para
esquís o raquetas que para ir a dos patas o sobre dos ruedas.
Inmenso KAOS
🗻Del Rìo🗻

11 enero 2021

"Estrenando el año de blanco". Esquí de montaña al Adi (1457 m)

Estrenamos año y todo sigue igual, tan solo es el día después de ayer. Sin perder costumbres, a alguno la cama solo lo retiene hasta poco más de que "abran las puertas de los corrales" y mientras el mundo permanece en pausa por un rato más; mapa y "partes"( de nieve y meteo) en mano, moldeo con ganas la que será la primera de muchas aventuras de este 2021. Justo termino "las tareas previas" y como si fueran de la mano, el despertador de casa pone a quien falta en danza.
Arrancamos el día, pero el sol que debería salir por donde siempre, no lo hace. En su lugar, el horizonte se presenta de nuevo gris en nuestro querido MORDOR; pero sabiendo que por muchas de las cumbres navarras hay un blanco paraíso, no dudamos ni un momento y nos ponemos manos a la obra. Cargamos la mochila intentando no sufrir ningun olvido de esos tan temidos al inicio de temporada, a la vez que llevamos a cabo tareas en los fogones y nos forramos de pies a cabeza; para salir de casa "echando pipas", pues a ratos y trozos los cielos se pintan con algo de azul intenso, cosa que no se puede desaprovechar.

En soledad difícil de igualar ,tras una Nochevieja fuera de lo normal, vamos hasta Zubiri sabiendo que es invierno por las luces de navidad y los números del termómetro, pero no por el colorido del paisaje. Continuamos aguas arriba del Arga y las tornas van cambiando. Los árboles empiezan a tener ese bonito espolvoreado y las laderas de las pequeñas cumbres combinan colores oscuros con el puro y limpio de la nieve, que acaba por dominar sin rival allá hasta dónde nos alcanza la vista en las mismas orillas del pantano de Eugi. La cosa no acaba ahí y subiendo hacia el alto de Urkiaga, los ojos empiezan a echar chispas ante tal paraíso blanquecino y no paran hasta arriba. Desde el mismo auto podríamos saltar con los esquís en los pies, pero por contra nos deja difícil lo de aparcar y reculando unos metros, aterrizamos en un parking que han limpiado de semejante paquetón.
Sin dar tiempo a que el reloj siga su curso, ya estamos terminando de atar botas y los esquís esperando fuera de la funda, casi saliendo por su propio pie. El "POWDER" se respira en el frío ambiente, pero hacemos las cosas bien hasta el final. No dejando que se nos hiele hasta el alma, ni se nuble el buen juicio entre tanto blanco; la salida no la da el ruido de un cohete, sino el intercambio de sinfonías "salvavidas".

Racaneando por la nieve del arcén y cargando esquís en la chepa vamos hasta un colapsado, de autos y nieve, Coll. de Urkiaga; donde calzamos y empezamos de verdad.
Los invernales parajes de Kintoa nos envuelven en su hayedo ...
... y "montados" sobre la mismísima línea P ...
... vamos siguiendo la GR11 en soledad total, con agradable y suavemente inclinada foqueada por las laderas fronterizas sin demasiadas vistas panorámicas ...
... hasta ver comenzar la hilera de puestos palomeros y dando unos pasos fuera de trazada, contemplamos una pequeña porción de la impresionante estampa hacia tierras francesas.
Continuamos nuestro camino a la sombra de" aderezadas" ramas,
subiendo por las tiesas laderas de Esnezelaieta ...
... saliendo de la monotonía arbórea al coll. de Gorosti .
De primeras las vistas parecen "justas"; pero al girar la cabeza,
vemos alzarse al Adi blanco e impresionante.
Ante el blanco y despejado panorama al N con Iturrumburu y la muralla que nos separa de Sorogain en primer plano ...
... tiramos para arriba a la par de la linde de Kintoa, con multitudinaria compañía,  "zeteando" por el perfecto carril de la tiesa y "golosa" divisoria N ...
... viendo en la cara sombría una avalancha,
que no solo son cosa de grandes montañas ...
... y una vez sobre el venteado cordal cimero, al que han llegado
antes los nubarrones; cresteamos junto a la glaseada alambrada ...
... que nos guía a lo alto del Adi (1457m), no pudiendo
disfrutar de sus vistas por cinco minutos como quien dice.
Foto de cima en el Adi (1457 m).
Leyre y 👆

Aguantando la intemperie, rápidos reponemos fuerzas y cambiamos a modo esquí; lanzándonos por la linea divisoria con mucho tiento, escasos giros y menos visibilidad ...
... hasta que nos presentan el regalo de las navidades y
se abre el reino de los cielos ...
... oportunidad que no se puede desaprovechar y "soltando las riendas" de las tablas, "surfeamos" la gozosa ladera del Adi de vuelta al collado.

Tal situación y que nos ha sabido a poco, con solo decir Leyre una vez:
¿REPETIMOS?; ya estamos poniendo las focas.
Con mucho menos gentío, cojemos el carril con destino a las alturas del Adi y conforme ganamos altura, las nubes vuelven a cernirse sobre nuestras cabezas ...
... y cuando cabizbajos estamos poniéndonos en planta para plegar, otro golpe de suerte , vuelve a querer despejar el horizonte .

Sin limpiar del todo nos lanzamos de nuevo por las norteñas palas, empezando la segunda "función de baile sobre nieve polvo" ...
... con la mala pata de ser atacados por depredadores ocultos en la nieve; que no nos impiden rematar la blanca vuelta por el Adi, bajando entre el hayedo de Kintoa con rumbo a taller. 
Foto de Leyre
🗻 Del Rìo 🗻


26 junio 2020

" El arte de la montaña": Adi

Estamos en pleno Ecuador de la semana y oliendo mucho a finde, la "llama" que tenemos en el interior está descontrolada de par de mañana y el día que se espera no la hace más que empeorar. Sin poder aguantar más,la correa que nos ata durante cinco días semana tras semana; está decidido,una vez finitos los deberes cambio buzo y botas por zapatillas y pantaloneta. Sólo queda una cosa a la que darle vueltas.. a donde ir.
Pensando pensando, me viene a la memoria una de aquellas fotos que me mandó un buen amigo, dando bastante envidia,  mientras recorría las verdes montañas de Kintoa e intentaba encontrar la obra de arte dibujada en algunas de sus vieja hayas. Hace tiempo que intente ir y quedó en "agua de borrajas"; hasta aparecer esta oportunidad a la que sumamos una "conquista" para darle otra "gracia".

Más de media tarde ya se ha pasado,pero todavía brilla el sol con fuerza y el ambiente pinta de salir por la puerta y pensar si volver. A prisas y con cierto sabor a fin de semana, salgo en dirección contraria a Santiago y "ventilado" medio puerto de Erro sin esfuerzo; me retiro del "mundo de prestigio".Engullido por los parajes de Kintoa, una estrecha carretera muere en el anonimato al entrar al pueblito de Zilbeti; sin un alma por la calle y con el gran Adi escondido entre las nubes.
El poco grato recibimiento y a contrarreloj, parecen querer torcer el plan y pensar que él no llegar es cada vez más real .. pero aquí estoy y lo más malo que podría pasar sería el no intentarlo. Pies en polvorosa y para arriba!!!

Adi (1457 m) y Gernika de Kintoa desde Zilbeti
Corto recorrido de trail por Kintoa, subiendo a la cima del Adi y vuelta circular pasando por el Gernika pintado. Datos GPS: 13'5 km; ±860 m; 2h.

Junto al regacho de Etxarro por una pista de vicio, me alejo de Zilbeti calentando al trote rumbo a las faldas del Adi.
En el primer cruce pasamos el cauce y justo pisar la otra orilla ,
volvemos a girar a la izquierda para tirar cuesta arriba ...
... entre pastos, corrales y bordas ...
... dejando atrás el escondido valle de Zilbeti y empezando el verde reino de Kintoa.
A la sombra del multitudinario hayedo ...
... combinado con algunos tramos de "territorio enemigo", donde veo parte de la divisoria con Sorogain ...
... asciendo sin tregua siguiendo hitos, marcas rojas y rastros de senda por
la tupida estribación meridional del cordal del Adi ...
... pasando una vieja y dulce morada, perdida entre las hayas ...
... tras la que llegamos a mitad de subida,
 con "verde estandarte" y el desvío para la bajada a la vuelta.
El camino sigue el cordal, poniendose tieso 
de "echar los higadillos" todavía un rato entre el hayedo ...
... que cambio por una envoltura gris y desapacible 
entre helechos, que desmotiva bastante.
La suerte me sonríe y al S se abre un panorámico pasillo en los cielos con vistas sobre Zilbeti ...
... que dura poco y azotado por frío viento ataco, 
engullido por niebla e incertidumbre a partes iguales, la última y verdosa rampa ...
... para conquistar, después de un chico y su perro, 
la fría y solitaria cima del Adi (1457 m).

Poco se ve y se aguanta por las alturas, así que intentando no "perder el norte" desciendo del Adi hasta la pista junto al "estandarte" .
Otra vez entre hayas y pequeñas barrancadas ...
... dejo a las piernas cojer velocidad, siguiendo 
hacia el fondo del valle por la buena y larga pista ...
... atento a los alrededores en busca del verdadero motivo de la vuelta y de paso viendo de nuevo los salvajes parajes de Quinto Real ...
... pero no aparece "el museo" 
y hay demasiadas hayas cortadas.
Es pensar en lo peor y ahí está. En un principio solo se ven hayas y más hayas; pero desde el punto exacto y contorsionando el cuerpo, como si de un puzzle se tratara, "las piezas" encajan unas con otras y cierro la vuelta con el "Gernika de Kintoa". 

El recorrido no ha sido más que la mitad de la aventura, pues al llegar a casa menuda es la sorpresa.. que me echan para atras la ITG Inspección técnica de Garrapatas. La "reparación" lleva casi el mismo tiempo que la diversión. Que nos quiten lo bailao!! Y lo que queda ... 














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