Mostrando entradas con la etiqueta Valdizarbe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valdizarbe. Mostrar todas las entradas

09 junio 2024

La vuelta de "los Santi "🐚

Esa brújula imaginaria que cada persona tenemos en nuestro interior, hacia un tiempo que lo mismo marcaba un rumbo que otro. Tan pronto me encaminaba en una dirección, como al poco en la contraria y.. así la vida iba pasando. Sin aburrimiento, con buenas y nuevas compañías, con emociones y muchos nuevos destinos ⛰️.
Pero tarde o temprano, el rumbo tenía que fijarse.. y lo ha hecho hacia un destino lejano 🌋 aunque esa es otra historia , obligando a despedir a los parajes y gentes de aquí..



Pero esto tan solo es el comienzo de un largo hasta luego..
Ós

07 enero 2021

Travesía La Cuenca-Valdizarbe. "Tardebuena 2020"

En estas fechas frescas y jaraneras lo que se ve son las celebraciones, los abundantes manjares que hay sobre la mesa, los regalos y claro está "los héroes", para grandes y sobre todo para pequeños, que los traen. Aunque si miras más allá.. siempre hay algo que se escapa, y poco se habla de las aventuras extremas de estos personajes. Que si la calurosa travesía del desierto de oriente de los reyes magos , la marcha gélida del polo norte de Papá Noel o el más cercano descenso de montaña lastrado del Olentzero. Al final va a resultar que la navidad tiene que ver con la montaña más de lo que parece y algo que no se puede hacer, es faltar a las tradiciones 😜.
Pensando en una forma de llevar acabó algo del estilo a estas "travesías" desapercibidas, la parte más retorcida de la mente empieza a trabajar e hilvanar todas las variables hasta sacar un resultado que no suponga ganarse un pozal de carbón bajo el árbol ese mismo día de Nochebuena.

Mientras el mundo está con su locura y las compras de ultima hora, aislado en mi burbuja particular preparo un equipaje ligero, incluyendo golosos detalles de estas festividades y con algunas dudas a resolver en el último momento. En la extraña onda que reina la calma y recorriendo el cuerpo un ritmo caribeño, espero a que las manecillas del reloj marquen primero la hora de echar el cierre al día y cuando marcan la de nueva apertura, comienza también la cuenta atrás para la hora de partida.
Ocho horas de calentamiento matinal, preceden al "ritual". Embutido en ropajes que no dejan escapar las pocas calores de la carne y cargado con una mochila que parece parte de uno mismo, calzo meticuloso y con cariño esas dos piezas del cuerpo que nos llevan a lugares espectaculares y sin tocar la campana de salir; amorosamente nos despachan y empieza la faena con destino a la mesa de Nochebuena.

Los grandes colosos de acero y hormigón quedan atrás por el camino marcado con conchas y salgo al trote de los dominios de la capital foral, rumbo a la montaña de los gigantes "aspados".
Con Peña Izaga, la Higa y la Sª de Alaitz por el flanco izquierdo ...
... mientras por el derecho se dejan ver "El Cabezón", sus divertidos paredones, el Mortxe y justo detrás el extremo Oriental de Andia ...
... avanzo, con la compañía de cuatro paseantes y algún otr@ sobre ruedas, sin apenas desnivel entre las tierras de labranza de la céndea de Zizur ...
... quedando a los pies de la Sª del Perdón, en el pueblo de Zariquiegui.
Envuelto entre matorrales, cojo las sombrías laderas del Alto del Perdón y asciendo a todo lo que da la máquina por el perfecto camino con cuatro pasos sobre el barro ...
... llegando a las alturas de la frontera S de la cuenca, justo en el momento que el sol empieza su última actuación. Aunque ya hay "público" contemplándolo desde que los afincaron ahí .
Echo rápido la mirada para atrás viendo a mis pies la cuenca de Pamplona, amurallada por algunas montañas de O a N ; empezando por Etxauri, quedando en medio algunas pirámides del extrarradio más cercano y terminando en las alturas de Ezkaba ...
...y una vez despido de donde vengo, oteo el horizonte hacia el que voy; donde las últimas luces dan colores fogosos al Valle de Izarbe ...
... a la vez que me tomo un pequeño descanso con festín incluido, que hacen falta fuerzas para lo que queda.
Repuesto de la parte más dura, cambio de vertiente y me encuentro con un monumento a los fusilados en el '36. Ni saber de ello. Las cosas que se pierde uno, cuando sale poco cerca de casa.
Clavando la mira en la cimilla y el pueblo que se asientan sobre el valle del río Robo ...
... bajo sin frenos y queriendo alzar el vuelo por el tieso camino sobre cantos rodados en las todavía iluminadas laderas norteñas del valle de Izarbe ...
... alejándome a pasos agigantados de lo "salvaje" y la zona más alta ...
... para casi oscuras, llegar al primer pueblo de Valdizarbe ...
... y continuar a la carrera, "cayendo" hacia el fondo del valle, a la luz del frontal entre los verdes campos de cultivo; uniendo Uterga con Muruzabal ...
... acabando en Obanos, cuando están lanzando fuegos artificiales. Recibimiento como a los grandes 😜.
Intentando unir el Francés con el Aragonés, acabo saliendo de Obanos por donde conozco; consiguiendo dar con el camino que viene de Canfranc e ir a las puertas de Eunate.
Recogido en el fondo del valle de Izarbe, voy llaneando a la contra de todo entre los oscuros campos de Obanos, Adiós y Eneritz ...
... llevando a lo lejos y a la par la silueta de la Sª del Perdón ...
... entrando en Eneritz y junto al monumento Jacobeo, abandono "El Camino" para afrontar la parte final.
Navegando en la oscuridad de las lomas del Alto del Txaparro, guiado por el brillo de la única luz en las alturas, asciendo los últimas y "chocolateadas" rampas ...
... que con un último esfuerzo me dejan junto a la ermita y en el alto de San Martín (715 m).
Casi 30 km de travesía uniendo la cuenca y Valdizarbe entre parajes de "casa" que no tienen nada que envidiar a los de fuera, con un chute de desnivel para abrir apetito y puliendo al reloj en más de una hora de lo previsto.
👆 en lo alto de San Martín (715 m).
Prácticamente con " el pescado vendido", me lanzo como un cohete por la vertiente contraria de la "tachuela rocosa" de las Nekeas y pongo punto final a esta travesía ,que hacia tiempos me rondaba la cabeza, en las calles de Añorbe.









🗻 Del Rìo 🗻

21 septiembre 2016

De una chispa nace la vida ... y otra la quita

Así empezan a ver desde Añorbe la columna de humo.

Aún recuerdo aquel día, cuando inesperadamente la capital foral se vio cubierta por una enorme nube que había aparecido de la nada, en un día claro y veraniego. Enseguida llegan las primeras noticia vía móvil; informando de que hay fuego por la zona de Tafalla y comienza "la fiesta" de fotos, vídeos y miles de comentarios, unos verdad y otros no tanto del suceso.
Las llamas vistas desde Añorbe. 25-8-16
Mientras tanto todos ignorantes de ello en el lugar de los hechos luchan bomberos, voluntarios, guardas y agricultores por extinguir el fuego, que avanza rápido debido al viento. El fuego acaba presentándose a las puerta de Añorbe, desde donde ya ven el resplandor de las llamas, por suerte parece que consiguen ir controlando el fuego, no sin gran esfuerzo, y la gente puede respirar tranquila( Tanto de Añorbe como de Artajona, hacia la que también se dirigía).
Pero de noche parece que vuelve “a la carga” y aun quema más tierras, afectando a las de casa.


Al día siguiente uno abandona las tierras navarras, desconectando por completo; pero desde la autopista se ve a lo lejos parte de la zona afectada totalmente calcinada, que hace a uno “encogérsele el corazón”.
Camino de Zaragoza, desde la AP-15 se ven zonas afectadas.

Con mucho trabajo y esfuerzo el incendio se consigue extinguir; y tras unos días mediáticos en los que buscan responsables y estiman los daños, el tema va cayendo en el olvido (como es lógico).
Pero el daño está hecho y ahí queda afectando a muchas personas, algunas conocidas en este caso y otras no, pero sobre todo aquí la gran perjudicada ha sido “la madre naturaleza”. Estiman el área dañada entre 2000-3000 hectáreas, entre las que muchas son zonas de cultivo, árboles frutales, viñas… y otra gran parte forestal arrasada; y todo ello tardara años en recuperarse y volver a adornar estas bonitas tierras de la zona media.

Olivo quemado, con todo el fruto echado a perder.


Con rocas del terreno, sofocaron el fuego 
Ya ha pasado casi medio mes y poca mención se hace del tema; pero aprovechando la visita “al patriarca” de la familia, me meto por los caminos de Añorbe para ver en primera persona como está la zona.
Lo primero y más cercano una visita a las tierras del "jefe", “Oranbeltza”, donde varios árboles (Olivos, Almendros y Nogales) se han visto afectados así como alguna pequeña zona de cultivo de cereal; a todo esto añadido la tristeza que trasmiten las calcinadas laderas que nos bordean al sur
.
Contraste de las verdes viñas, con las laderas de monte totalmente calcinadas.
Depósitos, arboles...
... ni los pobres caracoles se salvaron.
Tras la curva todo se vuelve un negro páramo.
Sigo con el recorrido hacia los molinos, encontrando aquí grandes zonas en las que el fuego no afecto; hasta que al dar una fuerte curva a derechas en bajada aparece el triste paisaje.
Todo está negro y  se respira un ambiente de muerte y desolación; con lo que por el cuerpo me recorre una sensación de tristeza inconsolable y a mi mente vienen bonitos recuerdos de estas zonas verdes, que hacía ya unos años no recorría y que ahora desgraciadamente volverán a ser muchos años más en los que pueda tener el placer de hacerlo.
Sigo avanzando hacia la presa de Artajona con un paisaje monótono de arbolados quemados, además de piezas y laderas que han sufrido el mismo destino; y de camino al pueblo más de lo mismo, aunque estas zonas fueron las ultimas en verse afectadas y con los operativos ya metidos en faena.

Por la zona de los molinos solo hay desolación.
Junto a la balsa de Artajona cientos de arboles quemados.

Siendo sincero, nunca me había ido de un lugar con esta sensación de tristeza y rabia; en la que por un error, una estupidez o por el mas ínfimo motivo haya causado todo este horror y destrozo (hablan de unos de los mayores incendios en tierras navarras); pudiendo haber afectado no solo a las tierras de labranza, zonas forestales y la fauna que habitaba, sino también a los hogares de personas y  poner en riesgo la vida de alguna de ellas (aunque muchos habrían estado “en el filo”, en las labores de extinción).


Esto no es más que mi humilde opinión y mi visión de lo ocurrido, pero creo que todos estaremos de acuerdo en que rogamos que esto no vuelva a repetirse nunca más, pero ni aquí ni en otros lugares… ¿será mucho pedir?




##DeL RìO## 


07 enero 2016

"No hay roscón para los cabritos"

La ermita de San Martin asoma tímidamente
Aunque no parece pintar apetecible, en esta vida hay que jugar y bueno viendo que ya ha caído algo de nieve por que no probar suerte con un Orhi. La meteo la pintan con nevadas y fresquete, ver venir siempre hay tiempo para una retirada.

El día arranca temprano, casi tanto que a poco pillo trafico de camellos. Tras pasar el "control antidoping", rumbo al Salazar. Ya en Lumbier un ligero chirimía hace acto de presencia, en días peores hemos toreado; seguimos y por Navascues arranca a nevar "como si no hubiese mañana" acompañado de un bajonazo de temperatura.
A medio camino media vuelta, que "una retirada a tiempo aveces es una victoria", con los dientes mas largos que un día sin pan a casa y otro vez sera.

Compensamos el temprano arranque con un buen desayuno. Mientras tanto un piensa un poco,como toca irse al pueblo y aquí el tiempo no es tan malo, que menos que un paseito para hacer hueco a la ultima comida.
Un buen desayuno.
En Añorbe todo para arriba, lo único que tiene es cuestas, así que solo esta la opción de sudar un poco.
Desde la puerta del cementerio cojemos un sendero tieso por la cara E, pelada de arboles, y exploramos un poco la zona, para alargar el paseo, y damos con un "lujoso refugio" y una pequeña oquedad, acabando por llegar a la Ermita de San Martin; desde la que ahora se tiene panorámicas en todas las direcciones (solo en días de mejor tiempo).
Quitado un poco "el mono" para casa "a toda leche" que hoy toca cabrito para mi y roscón para los demas, no vayamos a llegar tarde y quedarnos solo con los huesos.


La ruta en fotos 


Solo cuestas y mas cuestas por estas tierras...
... y el pueblo se queda por allí abajo.
Las laderas de San Martin están esquiladas.
En lo alto la Ermita de San Martin...
... con vistas al N; con la Sierra del Perdón, Sarbil, Urbasa y Andia más atrás...
... también hacia el S, con el Moncayo de donde han salido todas las nubes estas del mal tiempo...
... al E,  al final vemos el Orhi.
Para tener poco monte y poca altura tampoco es tan feo... merece la pena conocerlo :-P .

Y nos despedimos rápido a ver si no llegamos a la comida.

##DeL RìO##