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08 mayo 2023

La Maliciosa (2228 m) por Cuerda de las Buitreras y senda de la tubería

Tras echar dos días diferentes dejándome la piel de las manos y la suela de los gatos, lo mejor de la semana entra en su recta final.. aunque por otro lado se acerca el momento de recibir a los refuerzos y podremos quitar esas ganas de trepar por las moles de la Pedriza, aunque para ello todavía queda un día de por medio.
Motivado hasta las trancas después de una de las proyecciones del festival de La Pedriza, la hora del reloj no acompaña ni lo más mínimo y tengo todo por hacer. "Oscuro ciego" el mundo exterior, con una tímida luz del frontal preparo todo lo que necesito después de asegurarme que la meteo vuelve a ser de las que pides por escrito y pocas veces se cumplen 😜 . Compartiendo un bocado para una y otro para la boca, termino de montar la mochila y después acabar ya vestido para la accion, bajo las persianas con no muchas horas por delante.

Igual que siempre, la historia comienza en los momentos finales en que apenas hay luz y a los mandos del fogón para reactivar al cuerpo de buenas a primeras. En ese único rato de sosiego, aprovecho a refrescar el plan y pienso... porque no andar menos sobre ruedas y más sobre patas??  A lo que en lugar de ir hasta el pto. de Navacerrada, cambio el inicio al embalse de La Barranca. 
Sin que el café llegué a enfriarse ni el mundo a encenderse, tengo lo nuevo ojeado a la perfección y sin que halla asomado el sol por el abrupto horizonte recaigo a orillas del embalse junto a cuatro personas más que también se preparan para sus aventuras.

Un día más en que los cielos se pintan de azul, salgo aguas arriba ,
solo pero rodeado de gente entre un denso pinar que poco deja ver
y siguiendo la comoda PR-M 26 a La Maliciosa. No tardando en dejar
atrás la compañía y a las grandes habitantes de las verdes bajuras,
veloz encaró las primeras rampas y al dar de frente con la fuente de
  la campanilla; abandono el camino normal y voy al de "la aventura".
Tirando todo tieso para arriba sin mucho más que un difuso
 rastro sobre la hojarasca, el valle de la barranca queda abajo
 a la vez que entreveo las alturas que después me harán volver ...
... y acabo por salir del verde cobijo en el espolón de la cuerda
de las Buitreras, desde donde oteo de par de mañana la "llanura"
madrileña con sus gigantes de hierro y hormigón.
Vigilado por las dueñas de las alturas de
 La Sierra, que parecen darme permiso para pasar
 porque no me atacan ni lanzan piedras ...
... encaró a las alturas con un breve inicio de echar manos a
la áspera y adherente roca de un pequeño murete, continuado
por donde algunos hitos me guían a la sombra de las abruptas
 moles graníticas  haciendo equilibrios sobre infinidad de bloques.
De sorpresa me encuentro una bonita ventana con vistas a los
escarpes de El Peñotillo e incluso quizá al curioso "dinosaurio"...
... y después de cruzarla con ninguna dificultad, salgo a terreno soleado por el
 que sigo en soledad absoluta subiendo "el plato fuerte del día" por los riscos de la Maliciosa; perdiendo a cada poco la casi inexistente trazada y teniendo que "navegar"
por donde mejor se ve entre grandes bloques, largos tramos de inestables pedreras
 y matorrales que no te quieren dejar ir o te quieren arrancar los ropajes ...
... con vistas al llamativo cordal del Peñotillo ... 
... encontrándome de nuevo con el camino normal
y algo de gentío tras sumar casi 800 m de desnivel,
dejando abajo el salvaje camino de los riscos.
Pisando" lo segau", pateo en sentido costoso por poco que sea 😜 
la pedregosa y suave divisoria NW de la Maliciosa ...
 ... dejando a la zaga el conocido alto de las Guarramillas o Bola del Mundo ...
 ... y llegando, despeinado tan solo por la brisa intensa
 que anda a ratos, a la cima de La Maliciosa (2228 m) ...
 ... compartiéndola con un par de veteranos montañeros
 y una cabra con demasiadas confianzas, que si no
 estás al tanto te birla todo lo que pille.
Foto de rigor en La Maliciosa (2228 m) .

Usando el ojo libre, que no vigila a "la gorrilla" con cuernos, contemplo
 las sequísimas  
a pesar del poco azul que destaca tierras madrileñas al S ...
... pero es imposible no quedar prendado por las
 llamativas formas de La Pedriza, hacia las que tomo
 asiento por buen rato y mejor almuerzo ...
... zanjado el rato al tornar la mirada hacia Cuerda Larga, que queda para la próxima 😜.
Cediendo el hueco en la cima a otr@s que llegan, pliego
para abajo pero con vuelta. De una tirada deshago lo ya conocido
 rumbo a los riscos y apuntando a lo más llamativo, sigo descendiendo
 por incomodo terreno pedregoso al collado del Piornal ...
... y directo subo junto a la parafernalia de antenas
 de La Bola del Mundo, contemplando la gran cima
 de Peñalara por donde empecé hace ya unos días.
La idea de parar en lo alto se esfuma rápido. Primero el zarandeo
 de viento y después el gentío que se acerca desde el cercano
puerto.. me hacen poner pies en polvorosa. A la contra de "la marea
 humana" y junto a los majos veteranos que compartí la cima de
La Maliciosa; por una sendita junto a la pista, a ratos cómoda y otros
 de "pelea" con la piedras, pierdo altura sin tregua en dirección
al cultivo de hierros de la estación de Esquí ...
... paralelo a los riscos de la Maliciosa ...
... y una vez entre el ambiente poco encantador,
tras asomarme al puerto de Navacerrada ...
... me salgo de la recta final o comienzo según se mire de Cuerda larga,
 "aterrizando" junto al Risco de los Emburriaderos
de nuevo fuera de todo rastro de civilización.
Viendo el final ahí abajo, me acerco apenas unos metros al fondo
 del valle de La Barranca y me desvío. A los pies de los pequeños
escarpes de Emburriaderos, engancho el camino de la Tubería...
... yendo a media ladera sin pérdida y en ligero
 descenso a la par del valle, cambiando el soleado
paisaje rocoso de altura por el sombrío y arbolado ...
... hasta encontrar el Mirador de La Barranca, donde una ultima vez
oteo el pico de La Maliciosa y me paro por las alturas de Guadarrama.
Los calores de mediodía quieren apretar, pero el final esta a tiro de piedra.
Dando rienda suelta a las piernas, a pesar de no llevar la mochila más propicia,
 tiro ladera abajo levantando polvo a cada paso por las sendas de Peña Pintada y
 culmino la aventura por otra mítica cumbre de Guadarrama.. tras la que vuelvo
 a colgar zapatillas y mochila, para sacar gatos y cuerda en esta ocasión.
21 abril'23
⛰️Del Rìo⛰️

03 mayo 2023

La Pedriza Boulder: Cancho Islazo y Bosque Cantocochino

Hay cosas que por mucho querer no pueden ser y en estos primeros días por dominios Pedriceros el escalar no puede ser, por lo menos en las grandes verticales al faltar la compañía.. pero existen otras posibilidades 😜 que permiten "catar roca" en solitario. Por dos días cuelgo zapatillas y mochila grande para desempolvar gatos y crashpad.
En un rato de tranquilidad, que no abundan demasiado con eso de querer ir aquí, alla y más, ojeo la previsión de meteo y se augura un tiempo que much@s tildarían de bueno.. pero que también arrastra su parte negativa. Sin quejarme ni lo más mínimo por que salga sol, mucho sol,  me pongo a mirar la info con las opciones de bloques en la zona de Cantocochino.  Mucho de lo que veo "se me va de madre". Miro, miro y vuelvo a mirar. Al final, tardo en elegir, pero marco un par de zonas con grados asequibles, sombra para que el sol no me deje tostado y algun bloque interesante que me haga "sufrir" por Cancho Islazo y el Bosque de Cantocochino.

Sumido en un bucle pasan ambos días sin darme ni cuenta. Despertar, llenar la tripa, cargar todo en la chepa, caminar al sector, enfundarse en los gatos, empolvar las manos, a escalar o intentar esa linea, esta y aquella, vuelta a "repostar", al catre y otra vez a empezar 🙃

La Pedriza
Preparado para la accion
 por las pequeñas rocas.
Bosque de Cancho Islazo y sus muchos bloques.
Intentando el bloque Mantle.
Fisuritas en el bosque de Cantocochino.
Desplome granítico.
Sit-start, en el pequeño desplome.

19 y 20 abril'23
⛰️Del Rìo⛰️

01 mayo 2023

Peñalara por Risco Claveles y Peña Citores

Ojeando el calendario y cuadrando los deberes que me vienen, justo la semana en que por La Pedriza hay un festival de montaña la tengo sin rellenar y pocas más escusas necesito para hacer un sold out de lunes a domingo. En casa dejó caer el plan y  sin poder unirse a todo, los días que tiene de libertad.. allá que va; así que rápidamente, para no dar opciones a que cualquier cosa me tiré por la borda los planes, preparo equipaje, materiales varios y buenas bolsas de víveres.. rematándolo todo con muchas ideas para pocos días.

Carretera y manta voy "pal" sur, mientras casi todo el mundo vuelve para casa después de dos bonitos días para lo que sea hasta para lo que parece que no es trabajo 😜 pero sí. Los montes conocidos van disipándose en el horizonte que dejo tras de mí y viendo montañas desconocidas cruzo las apacibles tierras castellanas  paréntesis incluido hasta entrar en pleno epicentro de la península, donde el estrés se siente incluso en el aire. Incapaz de coger ese ritmo, pero tampoco queriendo, como un caracol llegó a la vertiente septentrional de Guadarrama y viendo una redondeada cima, que por los pocos restos de nieve que le quedan intuyó que es Peñalara, me asiento en el valle de Lozoya para unas horas.
Aún de noche, prendo la mecha de la jornada.. una jornada fría que bien se anunciaba en la cartelería, Rascafría 😜, y que del saco me hace meterme entre varias capas de gruesa ropa y arrimarme al hornillo hasta que el café está hecho. No dando tiempo a que el café temple en el ambiente sino en el estómago; antes de que el mundo empiece a rodar a toda velocidad, arranco hacia el puerto de Cotos. 

Queriendo que el inesperado fresco no recale en el cuerpo de nuevo,
 pongo pies en polvorosa con ninguna compañía en los alrededores
del puerto de Cotos y me adentro en los parajes de la Sª de Guadarrama.
A la sombra de los pinos entreviendo al sol, voy siguiendo los carteles
 en dirección "sufrida" a la cima de Peñalara compartiendo el camino,
 casi autopista, con un par de veteranos grupos ...
... pudiendo ver y escuchar a los pajarillos
  
es lo que tiene el respeto al lugar en que nos encontramos ...
... para tras un primer baño solar junto a su ración de bloques graníticos,
 ponerme frente a la más grande de las cima de estas montañas
y a las puertas del pequeño refugio Zabala. 
Oteando desde "la terraza" del refu la laguna grande y sus humedales, 
un majo corredor me alcanza y tras conversar con el unos instantes del
 camino que casualmente compartimos.. a la vez nos lanzamos por difusa
 traza al circo de Peñalara, negociando cada paso con piedras y bloques
 inestables acabando  en su fondo y a orillas de la gran laguna.
Un pequeño despiste todavía en compañía,  mas una indebida
 bronca de unos estudiosos por "cruzar" la valla que en verdad
no habíamos cruzado 
si algo nos debe caracterizar a las gentes de la montaña es el respetar 
me hace rodear de más las cristalinas aguas de la laguna.
Enseguida el GPS de la cabeza recalcula ruta y por las faldas
 de las escarpadas alturas desprendidas de Peñalara  ...
... a la vez que domino sobre todo el valle de Lozoya ...
... continuó pateando hacia arriba sin apenas notarlo por clara senda sin
compañía o alboroto entre zonas de "cariñosos" matorrales combinadas
 con mucha piedra en mitad del camino ...
... y otras de pequeños cauces, lo justo húmedos ...
... por la escasez de nieves que se nota en estas fechas en estos altos lares
 y en un periquete me encuentro con la laguna de Los Pájaros, donde alcanzo
 a otr@s con mis mismas intenciones.
Sin darme ni cuenta en cuatro pasos más, monto sobre el rocoso cordal que se desprende al N desde Peñalara. La hora que es y una brisa fresca ,que da la bienvenida,  me hacen buscar un rincón donde echo una parada con degustación y de paso admiro el panorama va a quedar atrás, el valle de Lozoya y las tierras segovianas de La Granja.
Enfilado por la ancha divisoria del risco del Pájaro, un veterano
de tierras lejanas se me cruza ya de bajada mientras subo con
el mayor problema de buscar un apoyo estable a los pies entre
 tanto pedregal y tímidos restos de duras nieves ...
... para bajo los escarpes del risco de los claveles, abandonar el trillado camino.
Otro más "salvaje" me obliga a echar manos a la roca y trepando unos metros
 con buenos agarres por unas encajonadas gradas salgo al filo ...
... hogar de infinidad de "lugareñ@s"
que ni se inmutan por mi presencia ...
... y alcanzo, con apenas unos fáciles pasos por bloques
 de granito, lo alto del Risco de Los Claveles.
Algo de diversión se interpone entre mi y la cima. Un destrepe
me deja en una pequeña brecha de la que salgo al instante con otro
jugar de manos y pies, momento en que apunto directo a cima.
Fácilmente cresteo colgado sobre la vertiente que cae al circo
de Las charcas y en cuanto los riscos quedan atrás...
... peleo unos pasos más cuesta arriba y "
pongo la bandera" en la cima de Peñalara (2428 m).
Foto en el techo de la Sª de Guadarrama,
 Peñalara (2428 m) .

Tan agusto que se está y compartiendo el lugar con poca gente, tomó
 buen asiento otra vez y para un rato. Todo lo que me rodea es nuevo
y me pierdo un rato en intentar conocerlo. Cuerda Larga, con la
inconfundible Bola del Mundo y cotos de donde he salido hacia el S y E ...
... al N los riscos que acabo de recorrer, el valle de Lozoya, la Sª de Ayllón y las llanas tierras de Segovia ...
... y al W cerca mi siguiente destino y allá lejos
 unas llamativas alturas todavía blanqueadas que
todavía estoy con ganas de saber que podían ser 
se acepta ayuda desinteresada
🤪.
Justo antes de que la cima se colmate, vuelvo a la carga .
Rápido entre gentes que suben, con el circo de Peñalara
al lado izquierdo, desciendo al collado de dos Hermanas ...
... donde abandono el camino normal, que por las zetas
va directo a Cotos; yendo con un tranquilo baja y sube
 por caminos poco pisado a Peña Citores.
Desde el pequeño alto, a una última mirada
a la cumbre de Peñalara le sucede el vislumbrar el
camino. Tras bajar lo que parece una senda, algunos
 hitos y unas trazas entre vegetación y granito ... 
... por unos cuantos metros, el entorno
 se vuelve salvaje y las opciones son
las de siempre.. seguir o volver. Sin dudar ... 
... entro al trapo, aventurándome cuesta abajo entre caos de bloques
 y el encantador pinar de Citores, correteando cual animalillo por estos
 parajes ibéricos no dejando ni el más mínimo rastro de paso y saliendo
 tras medio kilometro vertical de desnivel a la GR 10; por la que regreso
 al pto. de Cotos , viendo la aventura su final aun quedando más por estas alturas.
18 abril'23
⛰️Del Rìo⛰️