Mostrando entradas con la etiqueta Glaciar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Glaciar. Mostrar todas las entradas

16 junio 2025

Ice & fire Lands ‘25

Volver, volver y volver.. arranca de nuevo la movida. Las tierras de hielo y fuego aguardan en este 2025. Paisajes volcánicos, rincones helados, cascadas brutales y un sinfín de maravillas que siguen llenando los sentidos. 

Algo inexplicable, solo palpable.. que se repiten una vez mas y otra y otra.. pero que nunca son iguales. Es la magia de querer lo que haces y hacer lo que quieres.

¡Let’s guiding! 🤘
Ós

03 noviembre 2023

Adamello. La blanca montaña manda

Tic.Tac.Tic.Tac. El tiempo avanza y los pocos días de tregua casi han llegado a su final. Tal como veo la estampa y como se vislumbra el futuro.. no tiene mucha pinta de que vaya a poder adelgazar LA LISTA, que con el paso de los días se ha engordado cuando debería haber sido lo contrario o quizá no
. Así que a pesar de tenerlo casi todo en contra, digamos que a ojo un 99% de probabilidades de no conseguir llegar arriba .. tan solo ese 1% arroja la suficiente luz como para decidirme.. me voy al ADAMELLO.
Finita la jornada en las bajuras, empiezo con el lío de la que se avecina. Sacar mapa, estudiar ruta, mirar meteo, coger "hierros", preparar mochila y ,con el mundo todavía en plena danza, pongo el despertador a horas que podría ser un crimen antes de sucumbir entre mantas  aquí las sábanas solas de poco sirven 😂 .

Oscuridad y silencio son lo único que encuentro nada más salir de la cama. Rápido me preparo, cargo "los bártulos" y cuanto salgo hacia "los pies" del Gruppo dell' Adamello. Abandono sin prisa pero sin pausa una apacible Valtellina, subo al Passo d' Aprica y sin la presencia del sol caigo en Val Camonica. En Edolo hago una breve parada. Desayuno en cálido ambiente montañero y tras revisar por última vez la meteo que no pinta cambio hasta media tarde pliego en busca de Val Malga. 
El mundo se va clareando y a punto de llegar a la entrada del recóndito valle, una valla en medio de la carretera y un cartel.. algo me dice que la cosa no pinta CARRETERA CORTADA. La cabeza se pone a mil. Alternativa para aquí, para allá, el plan inicial al traste.. pero antes de nada tomo aire para calmarme. La cosa no va según lo previsto, pero no sé acaba el mundo y siempre llevo cartas bajo manga 😜.En un flashazo mental evaluó la situación, expongo las opciones y sigo en mis trece, con ir al Adamello.. una vez aquí al menos intentarlo y si toca andar más, PUES MÁS.  
Despacio avanzo por estrechisima carretera y a cada curva que doy la misma pregunta: se acabó aquí? Sigo, sigo y sigo; hasta tal punto de pensar que igual no está cortada y en eso que das la siguiente curva.. ZAS!! Se acabo lo bueno y en un pequeño hueco aparco. Sin bajar del coche, lo primero enciendo el GPS para ver cuánto de más hay.. Y TAN SOLO 1 KM!! Viendo el tema reencauzado para bien ; me enfundó botas, colocó piolet, acomodo pesada mochila y ,justo cuando llega otro coche, voy a lo mío a dar con el inicio de la aventura a esta renombrada montaña.

Pateando sobre asfalto entro en calor mientras con poco esfuerzo remontó la catastrófica Val Malga y me maravillo con el panorama que va quedando atrás. En menos de lo esperado me planto en Pont de Guat, donde debería haber empezado.. pero la realidad es otra y ahora sí que sí. Apuntar al frente, a las blancas alturas, y a por la cima las expectativas altas 💪, que el ánimo no decaiga .
Llaneando por "autopista de montaña" me acerco al rifugio Premassone,
donde al unísono se acentúan frío y pendiente. No habiendo opción
 a quedarse a la calor de una lumbre, voy en subida al rifugio Gnutti
  por el sendero 623 a la par del torrente Remulo ...
... rodeado de bosque de coníferas e imponentes montañas
 que ven los primeros rayos de sol. Paso malga Frino ...
... el frio como la altura van a más
y el escenario cambia por completo ...
... en el raso al que caen los valles de Baitone y Miller.
Me encamino a este último por un paredón adornado con
una gran cascada, en que las interminables escaleras
de Miller aderezadas con agua e incluso algo de hielo,
me hacen zigzaguear el rocoso terreno
 
en algún momento equipado con cadena por casi 400 metros ...
... alcanzando primero los prados de malga Miller y en apenas 10 minutos de llaneo sobre gélido terreno, en que un paso equivocado supone un resbalón asegurado, llegar al Rifugio Gnutti sin todavía ver el grande no del macizo pero si de la zona ni poder sentir la calidez del sol.
Ni parando para lo necesario, como y bebo algo a la vez que sigo
 la marcha por el sendero 623, marcando próximo destino en el
Passo dell' Adamelo
aunque antes esta el punto crucial de la ruta, pero no adelantemos acontecimientos
 ni decisiones
 .Bordeo sin apenas desnivel por la margen orográfica derecha
 las azules aguas del Lago Miller ...
... remontó una leve ladera y al fin sintiendo placentero calor
 del sol que asoma tras la muralla de "los cornos dell' Adamello"...
... misma jugada pero por la margen contraria, con el Laghetto y
 continuo en disimulada subida sin perdida por el valle Miller,
pasando del colorido y mullido firme de los pastos alpinos...
... a la monocromía del caótico terreno rocoso al entrar en el circo,
 bajo los paredones y restos glaciares de las imponentes moles.
Hasta aquí el camino a sido largo, pero un paseo en comparación con lo que viene. Siguiendo marcas y una traza por tieso canchal ,voy ganando altura y viendo como poco a poco el suelo va tomando blanco colorido que bonito y resbaladizo a partes iguales me lleva a "las puertas" de un manto de nieve continua sobre los 2500 m. Adelantando ...
... a la situación me equipo con los cacharros en ambiente alpino.
Camino y marcas desaparecen completamente. Navegando rumbo
 a la pared con idas y venidas buscando lo mejor por largo rato y
 mucho esfuerzo, subo casi 500 m de tiesas laderas blancas con
algunos tramos de nieve reciente que incluso con crampones
cuesta progresar hasta que a lo lejos veo unas marcas
 roji-blancas. Me acerco a ellas ...
... y son el inicio de la vía Terzulli. Es momento de evaluar situación. Como está la vía? La hora? La Meteo? Tú?
La vía está con mucha nieve, tanta que tapa la equipación. De hora voy justo, más nieve de la esperada ha hecho mella. Y yo aunque con ganas de seguir, no las tengo todas conmigo.

Tras unos instantes de pensar.. a veces lo que uno quiere no es lo mejor y a sabiendas desde el principio que está situación era la más probable.. desisto y me planto. El Adamello seguirá ahí "mañana" y yo volveré a por él o quizá mejor todavía.. VOLVEREMOS. Así doy la espalda a las alturas ...
... que como si hicieran un guiño a mi decisión se envuelven entre grises nubes, y deshago el blanco camino que tanto me ha costado en un suspiro y con otro más por tierra firme, después de guardar crampones y piolet, hago fondo en el circo glaciar de Miller. Pega un poco el sol por ahora, me encuentro totalmente solo en el lugar, no me he dado el lujo de casi parar, comer disfrutar.. así que en el bloque más grande me acomodo para buen rato.
A la historia aún le queda la mitad de vuelta. Una mitad en la que con las pilas
 cargadas, vuelo sobre terreno conocido aunque menos gélido, igual de sombrío
y con más jaleo por el montón de "turistas" de montaña.. regresando al punto de
 partida y con dos cosas claras en la mente.. volveré y llegan días de cambio ❄️.
⛰️Del Rio⛰️

15 julio 2022

" Lo que no fue, lo que pudo haber sido y lo que resulto": Hut de L' Aigle

Después de calentar por lo que en Alpes podríamos llamar cotas medias, nos viene la gran actividad alpina.. La Meije, montarrón que te deja prendado nada más verlo y sin llegar cualquiera de sus cimas a 4000m tienen más "miga" que muchos con esa cifra tan codiciada por estos lares. Todavía con bastantes horas de luz por delante, comenzamos el ritual de preparativos haciendo lo imposible para no distraernos con las vistas que nos rodean. Primero es el turno de cuerpo con buenos y abundantes alimentos, al que le sigue un pequeño rato de seguir a los fuegos y preparar la comida para dos largas y duras jornadas. Le sigue el juego de cargar las mochilas con toda la pesada parafernalia, la comida y mucho más que mucha agua que por esas alturas no tienen ni grifos; rematando todo con el último repaso, con los nervios a flor de piel como antes de un examen importante, a mapa y reseñas. Asimilada la nueva rutina horaria y con tarea potente por delante en el día de mañana, corremos las cortinas cuando aún brilla luz en el horizonte y el reloj empieza la cuenta atrás.

Siendo imposible dormir hasta que toquen a diana, movemos antes de lo previsto. Recogemos "el cuarto", vestimos elegantes y tras un desayuno digno de la mesa de reyes medievales por lo menos en cantidad, aunque igual también en calidad; enfundamos las duras botas, quedando list@s para la acción. En corto paseíto sobre ruedas, nos alejamos del asfalto ruidoso y muy rodado, adentrándonos en un verde valle en que solo se oye el correr del agua y lo presiden las mismas grandes montañas que de donde venimos. Pillamos hueco en un concurrido parking se nota que es último día de finde y los que serán menos afortunad@s en un futuro próximo están exprimiéndolo por las alturas . Sacamos los mochilones, los cargamos un poco más con cuerda y piolet; siguiendo ese duro momento de echarlo todo a la chepa y partir a la conquista.

Ni tan siquiera asomando nuestro destino
entre las moles que se alzan frente a nosotr@s ...
... bajo un bonito cielo azul adornado con alguna nube y
un brillante sol, vamos zigzagueando para arriba un buen
 puñado de cientos de metros en silencio y soledad
absolutas por las arboladas laderas E del Pic de l'Homme ...
... dejando a nuestros pies el valle que dibuja el rio La Romanche
y en su otra orilla la reserva natural des Pics de Combeynot,
panorama que nos deleita la vista en una paradita en el Passe du Midi.
En todavía momentos tempranos tarde según para qué nos encontramos con l@s primer@s que vienen de las alturas, cosa que aprovechamos para recabar información "fresca" y bastante buenas noticias de las condiciones por esta zona en comparación con otras, pero sin ser tampoco una maravilla y continuamos con la aproximación hacia el refugio más alto de Ecrins, siguiendo en interminable ascenso un inequívoco y cómodo carril pedregoso rumbo a las modestas alturas periféricas de La Meije ...
...entre pinceladas de verdes pastos, "aderezados" con rocas,
a la par de los muros que nos separan del glaciar de la Seille-Vieille ...
Foto de Leyre
... contemplando hacia el lado contrario la Aiguille du Goléon y su "séquito" ...
... mientras bajo nuestr@s pies el terreno
 va perdiendo el vivo colorido alpino ...
... para tornarse en un monótono e incómodo canchal; que hace
 ponerse las pilas para avanzar sin perder el camino por el circo
glaciar du Bec y dar un paso sin ir "p'atras"  llevando activos más
de cinco sentidos para no impulsar piedras o evitarlas de quienes bajan ...
... hasta vernos bajo el muro que nos separa del "piso"
 que alberga los últimos heleros del glaciar du Bec.
La cosa se pone "seria" nada más cruzar un pisoteado nevero
que tapa el camino normal, obligándonos a superar un mal paso
lateral de roca mojada con un único y redondeado apoyo para los pies;
 que nos hace "sudar" más de la cuenta al pasarlo y ver al otr@ y tras lo que sigue
 un tramo de diversión "trepalari" 
I-II con seguros fijos para quedar
frente a un muro rocoso más y algun gélido resto del invierno.
Quedando muy abajo de Villar-d'Arêne y las rampas que caen del coll de Lauteret, atravesamos zonas agradecidas y de equilibrismo sobre piedras y paposos neveros ...
Foto de Leyre
... acabando por trepar fácilmente , guiados por más puntos rojos, la rota y facil
 vertiente oriental del cordal de L'Homme; saliendo al pequeño Col du Bec.

Foto de Leyre
Dominando sobre el glaciar du Tabuchet y
mirando con ganas a las agrestes cumbres de La Meije ...
... cresteamos sin apenas ganar altura por la divisoria N del Bec de L'Homme con patio hacia el glaciar y algun paso aislado de II, siendo el resto "coser y cantar" aunque sin confiarse ni un instante ...
... a la vez que tenemos vistas del valle de La Grave, la zona
 du Goléon y las blanqueadas alturas de Alpe d' Huez ...
... encontrando en poco
la equipada vira de Amieux.
Pisados los talones por un grupo, recorremos con tendencia hacia abajo la estrecha y vertiginosa faja con ayuda de las manos en algún punto; llegando al comienzo del
 camino sobre el glaciar de Tabuchet, donde "l@s cohetes" nos adelantan .

Foto de Leyre
Aprovechando el buen sitio y viendo de cerca las grietas
del glaciar; sacamos todos los cacharros, nos equipamos y
encordamos mientras vemos y oímos caer piedras por donde
 nos toca pasar. Sin perder ni un segundo de más, rematamos
 los preparativos y arreando, que el tema no puede ir a mejor.
Rapidos para no catar una posible pedrada, dando pasos firmes y seguros atravesamos el tieso y duro tramo de hielo inicial seguido de la única zona agrietada, que pasamos con largas zancadas sobre los abismos. Aparentando que los problemas han pasado, sin bajar la guardia aun así, ascendemos el glaciar de Tabuchet por blandísima nieve con el serrado cresterio de La Meije por delante y en eso que de un momento a otro, en una pisada que no difiere en nada del resto.. al unisonó se me hunden ambos pies. Leyre reacciona instantánea y se ancla al suelo "a prueba de bombas", mientras yo lanzo un pioletazo al suelo y clavo uno de los crampones en la pared del boquete. Colgado en el agujero, confirmamos a voces que todo OK y sin dificultades ni necesidad de poner en practica nada de lo estudiado, salgo del mismo. Sintiendo un ambiente más tenso a cada nueva pisada; atravesamos lo que nos queda de glaciar como cohetes sin articular palabra ni contemplar lo que nos rodea ...
... hasta que pisamos tierra firme al lado del
 refugio de L' Aigle y la tarea ve su final.

Con una mezcla de hambre con cansancio entramos al pequeño refugio. Una vez quitados hierros y dado el placer a los pies de un calzado confortable, entramos a la única sala que aúna dormitorio, comedor y salón. Una vez hechos los trámites con la guarda y negociado un revitalizante plato de pasta, después de husmear los casi 360º del refugio; nos acomodamos y desplegamos el chiringuito para buena comida tardía, sumando una cabezada a destiempo. Poco más de media hora y llaman a la cena a l@s cuatro con quiénes compartimos refugio, no tardando en seguir el ejemplo y cenar cuando casi estamos terminando de saborear la comida.

Repuesto lo gastado, llega el momento de valorar la situación y más cuando tenemos el parte de meteo definitivo. Una primera parte de la mañana pinta idílica, para ir tornándose en "Mordor" aliñado con tormentas y agua. Tal y como estamos, sabemos que si intentamos cualquiera de las dos cimas que tenemos sobre la mesa, es más que probable que nos pille el marrón y quedarse una segunda noche en el refugio tampoco es una opción, porque lo malo viene para quedarse. Vueltas y más vueltas  nos da la cabeza, hasta que con rabia vemos que la mejor opción es la que menos nos gusta. Tomada la decisión,  alegramos la situación por un momento con las bonitas últimas luces del día y zanjamos el día de "capa caída".

Una pésima noche,  pero tranquila en cuanto a canticos se pasa volando y de coincidencia suenan los despertadores a la vez. Instantes más tarde que el fuerte cuarteto, que se lanzan al ataque de la Meije, movilizamos del catre.  Dejado todo como si no hubiéramos pasado por allí, rehacemos mochilas con tranquilidad para la retirada. 
Un desayuno frio y escueto, precede al momento de ponerse de nuevo las botas y la cacharrería; terminando en el momento justo para ver salir el sol en el horizonte y tomarlo como el pistoletazo de salida en una contrarreloj contra la meteo.
En la orilla del islote de L' Aigle tan solo  viendo la luz del sol
pero sin sentir su calidez nos encordamos y equipamos. Admirando
 el impresionante panorama alpino de La Meije una última vez ...
Foto de Leyre
... sin nada que envidiar lo que se pone delante hacia oriente, enganchamos la marcada huella del glaciar, que ya empieza a transformar, y descendemos veloces a la sombra de las escarpaduras del Bec de L' Aigle ...
... terminando, a la vez que dominamos sobre el regacho de nubes
que cubre el valle de La Grave, por salvar la zona de grietas y con suma
 delicadeza en los últimos pasos helados pasar a la estrecha vira de Amieux.
Quitados gran parte de los hierros, deshacemos el colgado paso equipado que parece recortado en comparación a la ida; continuando la diversion con el aéreo cresteo y sus no muy complicados destrepes en el filo que separa el agrietado glaciar de Tabuchet
y los restos del glaciar du Bec, terminando por bajar a su circo con un poco
 más de "bailes de pared"  en la soleada vertical rocosa de L 'Homme.

Foto de Leyre
Después de deslizarnos con fluidez sobre nieve sopa y la primera
 ración de canchal, afrontamos con soltura los destrepes más
verticales y llegamos al efímero pasaje delicado del nevero.. no viendo
otras opciones, sacando lo mejor de cada un@ destrepamos el mojado
flanqueo y con ello las dificultades desaparecen. Ahora puede venir
lo que sea, pero mejor que tarde.
Según lo predicho, lo malo no tarda en acechar
y apoderarse de las alturas que nos rodean; provocando
que la paradita sin prisa, no dure demasiado ... 
... y pongamos pies en polvorosa para surfear por los canchales orientales del Pic de L' Homme, siguiendo en picado entre los coloridos pastos y un interminable zeteo por las laderas del valle de La Romanche; volviendo al Pont de Brevis tras casi un KV y donde ponemos fin, rato antes de la llegada de tormentas, a una segunda intentona a estas alturas.
Pero ya sabemos lo que dicen la sabiduría popular.. A LA TERCERA VA LA VENCIDA!! VOLVEREMOS











Del Rìo