En los instantes finales del sábado me alejo de los blancos parajes del Pirineo navarro siguiendo las aguas del Esca, hasta desembocar en las del Aragón. A sus orillas, junto al castillo de Javier me planto de forma desapercibida. Seguido le doy al coco un poco para un plan mañanero por la zona media y una vez decido a donde ir.. ahora a la cama.
Temprano con las primeras luces me muevo, como si ahí nada hubiera pasado, y para antes de que alguien se presente por allí, salgo al destino marcado en Ujué. Después de un rato de tranquilas carreteras y paisajes poco conocidos para mi llego a Ujué al punto de la mañana. Atravesado el pueblo, el parking de las ruinas de la Iglesia de San Miguel son otro cantar en comparación con las desérticas calles. Entre moteros que se preparan para lo suyo, yo hago lo propio y con eso de "los ultim@s serán los primer@s".. me pongo al lio antes que nadie por estos pequeños montes.
| Viendo un también blanqueado Moncayo de frente … |
| ... avanzó en descenso y sin pérdida,siguiendo los postes del GR1, por los amplios caminos del Alto de Muelas ... |
| ... entre tranquilos parajes mediterráneos y bajo cielos azules ... |
| ... hasta que antes de acabar el cordal, con la hora de volver "tocando a la puerta", me desvío a una desapercibida cota. |
| Tornando la dirección hacia atrás, Izaga sirve de "farolillo" ... |
Ós
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