lunes, 26 de septiembre de 2022

Balcones de Anayet

Haciéndonos todavía al cambio de aires isleños a los norteño, ya asoman nuevos días de libertad solo los dos de toda semana🤪 y nos vemos más bien poco recuperad@s. Aun siendo difícil dejar pasar una buena oportunidad , como es un sábado de cielos azules , y resistirse a las ganas de meterse en faena; algo de música, un trago y un pintxo ayudan a esperar un día más. Uno que también aprovechamos para dejar material e ideas a punto y  acercarnos al paradisíaco Valle de Tena para coger otras buenas oportunidades.

Justo cuando parece que han terminado de montar el mundo, salimos de los sacos con la motivación por las nubes pero sin que estás ocupen el cielo. Un poco de fresquillo aliña el último rato de la noche mientras a la luz de los frontales hacemos poco más que calzarnos, al dormir casi vestidos para la faena, y no dando oportunidad a desayunar, list@s. Cogemos mochilas, cargamos la cuerda y sin hacer ni el más mínimo ruido, salimos a estrenar los verdes parajes de Formigal rumbo a uno de sus iconos rocosos para cerrar en dúo ahora sí que de verdad porque ya no le queda tiempo por todo lo alto la temporada de verano.

"Combatiendo" la oscuridad solo con las tímidas luces de los frontales, echamos andar por la GR11 entre el desencanto del asfalto de los dominios del esquí mientras brillantes ojos nos vigilan hasta la boca de lo más encajonado del bco. de Culivillas. Dando carpetazo a lo civilizado; escoltad@s por las paredes del cordal Arroyeras-Culivillas y de la Punta de la Garganta avanzamos a contracorriente por la pisada senda transpirenaica en la más absoluta soledad mientras el mundo de las bajuras y los tresmiles más occidentales van despertando a nuestra espalda ...
... hasta que zigzagueando un buen repecho en la cabecera del pequeño
 valle, salimos al famoso escenario de los Ibones de Anayet; presentándose
 el omnipresente Midi d'Ossau y nuestro objetivo, a cuyos pies parece
 haber un resort vacacional e incluso un partido de la "Champions pyrenne".
Pasando de largo la seca y verde cuenca de los Ibones por sinuosos prados sembrados de bloques y una incómoda pedrera final, que te hace sudar dos pasos para dar uno, nos presentamos en la pared este del Anayet. Cogiendo turno detrás de dos cordadas, con calma nos equipamos y desayunamos en lujosa terraza hasta que llega el momento de retomar la tarea.
Sin dejar al azar quien estrena, me meto a la pared del antiguo volcán. Vertical con buenas presas y mejores pies, subo el primer largo (5a) solventando solo algún pasito interesante ...
Foto de Leyre
... hasta dar, tras tirar en algun momento
de lupa y olfato,  a la reunión donde
"sin 
despeinarnos" y mas vale, porque esto solo ha empezado,
toca esperar algo por "trafico".
Teniendo que hacer oídos sordos al barullo de los ibones y esfuerzo
 para que la vista no se vaya a admirar el entorno que queda a la espalda ...
... empalmamos los dos siguientes largos (4c y 3c) con trepaditas para empezar y seguir con una travesía a patita en que se avanza más rápido que lo que se pueda dar cuerda y terminando por una fácil chimenea ...
... "empotrados" bajo un techo con goteras y una placa
 imponente, que nos deja un tanto acongojad@s.
Adelantando a las neuronas que pueden montarse películas
 para bien o para mal, entro al lío. Despego los pies de la reunión
 por unos primeros pasos de escalar a placer por buenas presas,
que me acercan hasta el techo junto la zona más pulida y fina.
Apretando por el diedro en bavaresa y con el filo de los gatos
por alguna ñapa o la suela entera por la brillante pared, saco
esos pocos metros "críticos" con una inoportuna traición 
de uno de los gatos pero dando a vista con la reunión 
...
Foto de Leyre
... viene detrás Leyre, que con pensamiento mucho más negativo supera
el largo y los pasos más "puñeteros" disfrutando de cada movimiento ...
... y en cuanto los dos colgamos de la reunión, dominando sobre
 el marrón "charquillo" de Anayet; respiramos por un momento
 pensando que después de esto ya casi casi esta echo..
aun faltando casi toda la vía.
Rapidos a pesar de no tener a nadie por detrás,
"huimos" por un largo (3c) de trepar más que de
escalar para alejarnos y de verdad relajarnos
de "los pasitos" que nos han hecho sudar; 
echando algo que "quemar" al cuerpo.
Presentándose por delante un soleado y rocoso reino ...
... continuamos a turnos cada "baile". Navegando en vertical (5a) 
por grandes bloques con cierto rumbo perdido entre chapas , 
damos los primeros pasos por La Gran Placa ...

Foto de Leyre
... para desgastando las palmas de las manos y las suelas de los gatos
combinando con la ayuda de alguna presa o cavidad y mucho
 pie bueno, seguir 
ganando metros por el corazón de la herbosa placa (4b) ...
... de "artística", curiosa y adherente andesita ...
... mientras en esos momentos en que se puede; observamos 
la cabecera de la canal Roya y las montañas del entorno de Portalet ...
... y con mucho ambiente, sin perder ritmo pero si algo la orientación como lleva rato siendo la tónica de la vía, devoramos el último de los" lisos" tramos (4c) dirección a  una zona "amurallada", quedando a las puertas de lo que parece más bonito-interesante.
Quedando por abajo la gran placa unos metros más de adherencia llevan
a Leyre a escalar un bonito murete vertical ,que echa un poco para atrás,
con manos "a prueba de bombas" por arriba y pies por una estrecha grieta ...
... no dando tregua un segundo, que sabe y resulta
bastante menos, cierra el noveno largo (5a) ...
... en una reunión lujosa con asiento para un@,
aprovechando para reponernos del
desgaste que llevamos  
se nota el parón en las líneas verticales ...
... y dejar a la cabeza "volar" por el panorama de los 3000's más occidentales del pirineo que llevan toda la pared adornando las traseras.
Oliendo ya casi "la gloria", me toca jugar por partida doble. Bailando con la roca en lo poco de vertical que queda, por un tercer murillo de esos que tan poca gracia tienen al haber mucho donde elegir, le sigue un último tramo plaquero y de apurar el poco agarre que nos queda para salir de la gran pared oriental ...
Foto de Leyre
... y montado sobre la cresta SE, pasando de largo
 una reunión que queda muy a desmano; avanzó
en horizontal sobre bloques y entre abismos ...
... hasta quedar ambos cara a cara
 con la pirámide cimera del Anayet.
Con cierto cachondeo de que va a llegar primera a la cima, Leyre pone la guinda a la vía sin grandes dificultades, trepando por los grandes bloques y escalones del filo ...
... sumando 350 m de roca y ambiente vertical,
después de los cuales volvemos a ver el
Midi d'Ossau en la cima del Anayet (2574 m).
☝️ y Leyre en la cima de Anayet (2574 m), cumpliendo
con aquello que dijimos la última vez que lo pisamos.

Por breve un hombre nos acompaña, pero no tarda
 en dejarnos a solas con una pareja de alados
Prunella collaris?  ...
... que acechan a lo que vamos comiendo y sin quitar el ojo de
encima a lo que nos hemos ganado por si acaso; empezamos
 oteando sobre la Canal Roya que queda a nuestros pies ...
... para seguido levantar la mirada hacia el W, ocupando el fondo cumbres como Anie, La Mesa, Petrechema, Acherito.. y  más cercano el Castillo d' Acher o cumbres del valle d' Aspe ...
... llevándose el mayor protagonismo esas cumbres que tenemos tan vistas de los valles Occidentales, Sª de Aisa o los dominios de Astun y Candanchu ...
... terminando por volver la cabeza hacia las tierras sobres las que domina el Anayet,
donde la Sª de la Partacua y el resto del pirineo ponen la guinda y vemos
que va siendo ese momento que poco suele apetece cuando se esta tan bien.

Foto de Leyre
Engordadas de nuevo las mochilas y pareciendo que "cerramos el chiringuito de las alturas", tiramos por el recorrido normal que tanto asusta a algun@s. Despacito y con "buena letra" descendemos una chimenea llena de piedras sueltas y sin demora atravesamos el famoso paso de la cadena, mucho más pulido de lo que recordábamos ...
Foto de Leyre
... dejando atrás "la miga" de la bajada y volar cuesta
 por la GR11 hasta la que debería ser la orilla de los ibones y
contemplar una vez más la bonita mole que hemos escalado.
Sin un alma ya por estos lares, apuntamos hacia Formigal por el camino de la Glera entre los pastos de Tena y con unas sonrisas de oreja a oreja, no dejando atrás solo el Anayet, sino una bonita jornada de montaña más y otra gran temporada de verano compartida como compañer@s de cordada y aventuras.. mientras maquinamos y fantaseamos con lo que esta por venir en el otoño que se avecina. 
18 sept'22
🗻Del Rìo🗻

No hay comentarios:

Publicar un comentario