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28 junio 2026

Westfjords Summit: Kaldabakur

Hay lugares “mágicos”, que perfectamente podrían aparecer en leyendas y aunque pueda parecer mentira, en la isla de fuego y hielo todavía quedan algunos de estos rincones. 

Nada más poner un pie en tierra, con poco más que lo puesto y en buena compañía.. nos dirigimos a los fiordos del Oeste/ Westfjords, la parte más antigua de Islandia y una de las menos visitadas aunque cada día
Comenzando en la iluminada madrugada Islandesa y tras echar horas de coche, acabamos cerca del destino.. en Þingeyri. La aventura empieza antes de ponerse las botas y por una imponente F-road, conseguimos llegar al valle en que cae la cara N del pico mas alto de los fiordos.

Ós

05 noviembre 2025

Peña Sabocos por la Cresta Occidental

Largas semanas contrastan con los días que cada vez son más cortos.. aunque quizá esto solo sea cosa nuestra por el hecho de tener en la cabeza ,a estas alturas del año, esa larga lista de futuribles y ni uno tachado todavía. Motivos, excusas, situaciones.. todos sumando a la contra hasta que ahora, queda en nuestra manos y vamos a exprimir las oportunidades que se brinden hasta la última gota.

Dejando atrás el viernes, el sábado casi ha pasado sin pena ni gloria aunque permitiendo preparar mochilas y desempolvar botas, para aproximarnos a las faldas de los Pirineos. Con un tranquilo viaje nocturno, recaemos en un más tranquilo valle de Tena. Sin rodeos ni remoloneo nos vamos a la cama, porque se prevé abrir el ojo temprano para un domingo de MONTE. 
Después de una noche de “percusión lluviosa” cuando quiere encender el día, ya llevamos rato en danza y con ligero frescor mañanero nos vamos a Panticosa. Junto a la base de la estación de esquí aparcamos y entre movimiento de otr@s tantos montañer@s, rematamos detalles.. para sin perder un segundo apuntar a la cima de Sabocos y al lío.

Abandonando el pueblo y seguido la estación, por un antiguo sendero

nos adentramos en los otoñales parajes del Bolatíca y Travenosa …

… ganando altura suavemente sin tregua ni pérdida ,en absoluta soledad,
 paralelos a las vivas aguas provenientes de las alturas de Tendeñera …
… terminando, entre pastos de montañas donde
una pareja nos adelanta cual cohete, por sumar
por tiesa laderas casi la mitad del desnivel …
… llegando a orillas del Ibon de Sabocos, viéndonos
 cara a cara con las moles que hoy nos ocupan.
Encandilad@s unos instantes por el lugar, enseguida volvemos a la acción.
Tras rodear el ibón por su orilla W, cogemos las que dentro de poco
 se convertirán
o eso esperamos en blancas pistas y subimos otro poco más …
… hasta dar con el ibón de Asnos,
bajo las llamativas formas de Peña Roya.
Quedando el colorido valle por allá abajo …
… después de una breve pateada de cómoda pista en las faldas de
la sierra,nos desviamos por difusa traza de senda para navegando
 entre hitos, ir sumando altura sobre mullido firme kárstico …
… viendo aparecer en nuestro horizonte otras cercanas cumbres pirenaicas, mientras el terreno se torna completamente rocoso. Clavando la vista en el siguiente objetivo …
…  en las alturas de Tendeñera, sobreviviendo al
 inesperado despegue de una bandada de perdices? …
… continuamos avanzando con equilibrios por el pedregal que nos obliga a “apretar los machos” por roto canalizo en que sombra, VIENTO y FRÍO se suman al ascendente juego …
… y sufriendo más las condiciones que el dar un paso y casi retroceder otro,
 alcanzamos el paso Chetro junto a Peña Roya
que queda relegada para quizá otra ocasión .
Con el grueso del desnivel finiquitado, podría parecer que "el pescado está vendido".. pero PARA NADA. Otro breve respiro para comer y abrigarse, precede a un paseo a media ladera junto al cordal entre simas y algún agujero pasante a la vertiente N; que tan solo nos hace recorrer la mitad de la cresta W de Sabocos y presentarnos en la parte más entretenida.
Nubes no invitadas, nos adelantan y cubren la cima.
Así arrancamos a por ella …
… progresando despacio y con “buena letra” por fáciles pero expuestos
 pasos por la arista, que pone la guinda al trepar una corta chimenea (II) …
… tras la que gran parte de la dificultad queda atrás.  Sin permitir mucha distracción porque se paga cara en este terreno que fácilmente te “embarca” en LIADA.. después de solucionarla en cordada sin necesidad de cuerda e irse solas la nubes …
… atacamos a cumbre por el mismo filo combinando
 tramos horizontales con echar manos sin dificultad …
Foto de Leyre
… hollando la cima de Sabocos (2757 m ) custodiada por los cuervos de Odin? . 
☝ y Leyre en la cima de Sabocos (2757 m).

Después de todo el esfuerzo.. la situación no invita a quedarse ni un rato.  Aun así, aguantando fresco y viento oteamos el panorama. La entrada al valle de Ordesa y el macizo de Vignemale es de lo poco que las nubes dejan ver hacia el corazón de los Pirineos …
… en cambio al otro lado es “historia” diferente. El valle de Tena, muchos de los tresmiles más occidentales, moles de Partacua-Collarada, algunas alturas del valle del Aragon.. pero la más conocida esta vez se esconde y a nosotr@s nos toca volver al terreno de juego.

Retrocediendo un poco por el cresterio, buscamos la vía normal de Sabocos que nos lleva a montar sobre el contrafuerte N y mirando 1700 m abajo al final de la ruta …
… tiramos con pies de plomo por el inclinado y desgajado camino, perdiendo altura por canalizos y espolones rocosos que sin descanso nos hacen continuar bajando, pero más relajod@s, por donde indican los hitos en el mar de piedras de la N de Sabocos …
… cayendo, tras mitad de faena, en el ibón de Asnos.. siendo buen momento y lugar, para admirando las alturas llenar el buche .
Con energía como para subir de nuevo, mejor las guardamos y dejando a la pendiente hacer el trabajo, descendemos “sin frenos” otro buen puñado de metros por las pistas
 de Panticosa entre pastos y otoñales bosques.. zanjando un buen domingo de monte
 y aunque termina una, vamos cavilando la que será la siguiente ⛰️.

Foto de Leyre
Ós

10 marzo 2025

“La pequeña montaña de Jaca”: Rapitan (1126 m)

Ubicadas tablas y material duro en dique seco para breve lapso de tiempo  o esa es la idea aun nos queda “un cartucho” más que gastar por el monte.. pero esa historia va después de merecido festín y su posterior “posado de oreja”.

Amaneciendo sin prisa y con expectativas no muy altas.. ir con calma, respirar aire puro y echar una buena mañana allá donde nos gusta. Nos rondan algunas ideas por el valle del Aragón y en los últimos coletazos del desayuno, ya casi decidid@s, se nos ilumina que el monte Rapitán siempre queda para la siguiente a cada vuelta a casa y mira.. ya NO más.  
Con mochila ligera y zapatillas, salimos en coche todavía falta entrenamiento y horas para “tareas” largas del valle y recaemos en territorio urbanita de par de mañana. A las afueras de Jaca aparcamos y nada más echar pie a tierra, estamos en las faldas del montecillo de Jaca y al corto lio. 

Sin miramiento el terreno se inclina desde el primer
 momento y despacito pero con buena letra  más un poco
de esfuerzo, vamos subiendo por estrecho sendero …
… al cobijo del denso pinar …
… hasta que al poco nos sorprenden drops y peraltes,
quedando claro que estamos en un descenso de bicis …
… por lo que ojo a lo que pueda venir. Extremando precauciones y agudizando sentidos, continuamos ganando altura por un lado del camino mientras el panorama se va abriendo sobre el llano jacetano …
… y alcanzamos sin problemas los muros
del fuerte gemelo de Ezkaba, El Rapitán.
Dirección E, rodeamos los fosos por admirar desde esta pequeña altura en casi
 360º.  Primero las montañas que separan el valle del Aragon del de Aisa …
… en la vertiente N, entre nubes y color blanquecino, los montes que preceden a Collarada …
… cerrando el circulo por el W.. donde poco se deja ver y algo
“descafeinad@s” volvemos frente a las puertas del fuerte.
Buscando alargar lo bueno, en un pequeño mirado sobre Jaca nos detenemos plácidamente. El panorama es de sobra conocido, pero la paz que se respira en buena compañía merecen el dejar pasar ese tiempo, que LO VALE TODO y así TODAVÍA MÁS.

Al final la historia siempre se repite y por una parte más nos vale. Tomando
el camino normal del Rapitan, dirección Jaca vamos para abajo sin pérdida …
… deshaciendo el desnivel en un abrir y cerrar de ojos, a cada
cual nos devuelve a la realidad.. una frente a una pantalla
por ahora 
y otra guiando por “the north lands” 🐻‍❄️.
Ós

15 enero 2025

Circular a Peña Isasa (1472 m) desde Arnedo

La cuesta de enero se puede interpretar de muchas y diversas formas, pero nunca en sentido fácil. Aquí, como cada año, pone difícil o casi imposible el cuadrar los pocos días BUENOS de la semana para estar “perdid@s” en el monte y me va a toca ir a recorrer mundo en compañía de uno mismo, salvo posibles excepciones como la del domingo 😜 .
Montado un plan, buscando el “mejor” cielo posible, con alternativas e incluso alternativas a las alternativas; el mismo viernes por la tarde voy a sureñas tierras navarras en compañía. Afinada la mucha compañía para dos días a las puertas del “desierto”, sigo mi camino. Después de unos pocos más kilometros de asfalto,  acabo en medio de una tranquila noche de invierno en las vecinas tierras bañadas por el Cidacos y ahí me planto.

En mitad de la noche, comienza un clinquineo que va a más y que acaba por unirse al pitido del despertador. Según lo previsto, me preparo y tomo algo caliente mientras llega EL MOMENTO. A la que el sol hace tímido acto de presencia.. la lluvia cesa, las nubes se empiezan a retirar y uno tarda en presentarse en Arnedo, a orillas del Cidacos, lo que cuesta dar un parpadeo.
Compartiendo lugar con tan solo dos autos más, pero nadie alrededor, me enfundo botas. Pillo la mochila ligera siempre con lo necesario y más 😉 ,salgo a escena y pongo rumbo a la “lejana” Peña Isasa.

Arrancando por la vía verde del Cidacos, voy hacia Arnedillo con
  compañía sobre ruedas y a patita entre paisajes urbano-silvestres …
… que tras largo llaneo , me lleva a alcanzar el
Monasterio del Vito y a cruzar el río
por puente😜 .
Cambiando el panorama totalmente, me adentro
 en apacibles y verdes parajes mediterráneos … 
… navegando sin mucha cuesta, salvo algún momento que pica más, por sendas y caminos del pinar más grande de La Rioja en busca de las alturas de la sierra …
… a la vez que el Valle del Cidacos va quedando allí abajo…
… y llegó al alto del Vico, donde me encuentro con más gente y oteo el montañoso panorama de La Rioja Baja.
En el  instante siguiente, giro la cabeza y veo claramente, antes se entreveía la
 llamativa Peña Isasa.. que parece cerca, pero no y allá clavó la mira. 
Pintado el cielo "com si com sa" incluido un
 arcoiris, que según se mire no mola ...
... dominando sobre los recónditos valles orientales que
 se desprenden desde estas pequeñas cumbres ibéricas …
... voy ganando altura por los senderos de la divisoria NE
entre matorral mediterráneo y los rastros del pinar del Vico ...
... acercándome con una tirada de casi 700 m
 de desnivel a la base de la afilada peña ...
... que bordeo por amplia pista de Norte a Sur; terminando por atacar a lo alto por
 un rocosa senda, en la que echando algo de manos sin mayores dificultades ...
... "conquistó", entre acechantes nubes,
la cima de Peña Isasa (1472 m).
Foto cimera en Peña Isasa (1472 m).
A prisas y sin poder disfrutar, cuando parecía no poder empeorar..
empieza a chispear.  Tapado por completo, desciendo por pista
 y enseguida por las faldas de la peña "lo malo" queda arriba.
Continuando a caballo entre Valdelaguna y Valdemanzano, apuntando de nuevo al valle del Cidacos, recorro en descenso por difuso camino el cordal hasta un pequeño paso ...
... en que "salto" a Valdemanzano y rodeado de campos frutícolas, pateando largo y tendido por amplios y cómodos caminos; regreso a Arnedo y pongo fin a la vuelta por la Ibérica en otro dia de montaña.. a la espera de días más "potentes" y en compañía porque buenos lo son todos 😜 .
Ós