30 abril 2026

Vuelta de la faja del Mascun

Eso de “que descansen los cansad@s” ha salido muchas veces de mi boca, aunque pocas se ha llevado a la práctica y esta última semana, pues tocaba. Ahora con más ganas de las que ya había  😋es momento de volver con una cita que llevaba tiempo concertada, pero la vida no siempre sale como se ha planeado. Teniendo la idea de barranquear un poco después de mucho , Leyre tiene lio y los planes iniciales se van al garete.. por lo que sin ningún alma caritativa que me acoja, busco una alternativa en solitario y lo antes posible de una bonita tarde de viernes, partimos hacia la Sª de Guara.. al Guara canyoning festival. 

Sumadas unas lecciones vespertinas con una ración nocturna de motivación, le sigue una “planchadita” para temprano movilizar de Adahuesca. Tras entretenida “carrera” sobre cuatro ruedas, llegamos a Rodellar donde ya se nota gentío. Pasando lo más desapercibid@s posible y sin mucha prisa, cada cual prepara para lo suyo. Leyre con cuatro cosas esta preparada para dar la vuelta al mundo sin moverse del sitio; mientras yo cargo abundante agua, alguna cosilla en la mochila, calzo zapatillas y en compañía de uno mismo.. me voy al lío por los colgados parajes del cañón del Mascún.

En las mismas callejas de Rodellar, me uno al histórico GR 1 y por sombrío trazado que no dura demasiado
… me adentro en los salvajes parajes de Guara, mientras
 voy salvando alguna pequeña barrancada y ganando
 altura entre densa y colorida vegetación mediterránea …
… hasta sumar casi medio kilometro vertical y plantarme en bonito mirador sobre “la cicatriz” y sus paredones junto a la cima de Peña Picarda (1169 m).
Creyendo que lo que queda es ya “coser y cantar”.. bajo
 sol abrasador, arreo por la GR avanzando en un continuo
“sube-baja baja-sube” por los  afluentes
secos del Mascún …
… contemplando parte de estos parajes 
prepirenaicos y después de casi la mitad de la
ida, a la altura del despoblado de Otin
al otro lado …
… sigo un poco mas por donde indican las marcas rojiblancas y paralelo al cañon, mientras veo la impresionante faja …
… alcanzando ,cuando el sol esta a punto de
 llegar a su punto álgido, el cruce al Saltador.
Abandonando la GR, desciendo sin contemplaciones por
 un camino “de infarto” hacia las profundidades del Mascún …
… encontrando el bonito rincón del Saltador de las Lañas.
Salvado el pequeño cauce, entro en la faja del
 Mascún. Despacito y con buena letra, voy
 recorriendo el
a veces algo expuesto camino …
… que me hace pasar por impresionantes rincones
 excavados en la roca bajo mis pies …
… junto a llamativos monolitos y diques de dura
roca que contrastan con el verde de las laderas …
… a la vez que me observan desde el cielo algunos alados habitantes de estos roquedos …
 y yo sigo con lo mío; avanzando, mientras se
aproximan amenazando nubes, en disimulado
 ascenso sin dificultad por el colgado camino …
… terminando en el despoblado de Otín.
Perdiendo el mínimo tiempo posible, salgo del despoblado y pierdo altura, sufriendo intenso calor, haciendo fondo de nuevo por donde debería correr el agua del Mascún.
A favor de la corriente por terreno de barranquistas, ferratistas y
escaladores, "pateo" lo último del cañón y al ver su famoso "delfín" ...
... remato la vuelta del Mascún subiendo a Rodellar por la GR, justo cuando
 el cielo empieza a "rugir" y esperando que no sea la última por Guara este
 año.. sea con botas, neopreno, arnes+gatos , dos ruedas o CON TODO 😜.
Ós

22 abril 2026

La Barga (Ezkaba)

Después de tres semanas lejos, es “caer” de nuevo por casa y pensar en lo sencillo de siempre donde siempre. Con eso de que sobre botas ya he tenido un poco de aventura y que se vaticina cielo azul más ambiente primaveral.. nada mejor que pensar en salir sobre dos ruedas a tachar alguna linea en las pendientes de San Cristobal.
Sin horarios que cumplir ni cuentas que rendir, me pongo en marcha con el sol de un nuevo día. Una vez vestido de “gala” parecía que ya era momento de salir, pero la máquina también requiere sus cuidados y los estamos clamando a gritos. Rápida y eficazmente recibe lo suyo, quedando mejor que lista y con ello AL LIO 😋.

Ós

16 abril 2026

Vindbelgjarfjall

Días de ver nevar como si todavía fuera invierno, de oír y sentir un viento VIENTO, de ni oler un rayo de sol.. todo ello desde el lado “bueno” de la ventana. Para suerte pensaran algun@s, para no tanto creemos otr@s. Como sea, todo va pasando y a la primera oportunidad.. uno no la deja pasar, aunque solo de para algo breve.

Entre lagos y volcanes, en el norte de Islandia, sale un día primaveral y con ello me enfundo las botas para acercarme al pequeño Vindbelgjarfjall.

Sobre cambiantes restos de nieve, llaneo por una
marcada senda en los campos de lava de Myvatn … 
… acercándome a las faldas occidentales de una de las Atalayas de esta región
 casi ártica. donde empieza el primer y único esfuerzo de la rutilla.
Delante del primer y único esfuerzo,
que se presenta en “mixto facil” …
… voy ganando altura, enlazando largos zeteos,
 sin tregua ni opción de perderse …
… mientras a la espalda aparece blanco paisaje, con Vatnajökull ocupando el horizonte …
… hasta que sumados poco mas de 200 m de desnivel, culmino en la cima de
  Vindbelgjarfjall (529 m), dominando sobre Myvatn y volcanes de la zona de la dorsal.

Sabiendo a POCO, pero siendo menos NADA.. regreso
a toda mecha por el mismo camino para zanjar la breve
 actividad vespertina por la tierra de fuego y hielo..
sin tener claro donde ni cuando sera la siguiente 🌄.
Ós

10 abril 2026

Kvalvika Beach Trekking

Dando por finito el tema de ir sobre esquís, aún queda tiempo del reloj y del otro también pero con mas lluvia y viento y posibilidades. Tras estar por largo cogiendo polvo en el armario, las botas vuelven a.. salir porque ver luz, más bien poca y planeamos ir en el momento más propicio del día de mañana a uno de las muchas maravillas de estos lares árticos: Kvalvika o Bahia de las Ballenas.

Incluso poniendo el despertador antes del amanecer, la lluvia ya nos ha pillado la delantera.  Mientras nos preparamos, vamos ojeando la meteo y parece que la tregua se retrasa hasta mediodía.. así que los planes cambian ligeramente su orden y salimos hacia lo más meridional de Lofoten. 
La mañana pasa rápida con visitas turísticas varias y según “lo escrito”, a mediodía la cosa mejora pero no es para “tirar cohetes”. Sabiendo que es como lanzar una moneda al aire y que quizá nos toque perder o en este caso calarnos hasta el alma, enfundamos las botas y al lio rumbo a Kvalvika.

De la orilla del mar damos un paso al asfalto, sin pausa un
segundo para entrar a Lofotodden National Park, donde
una “cuadrilla” de perdices nivales nos reciben “cantando” …
… y envueltos por las pequeñas alturas de Moskenesøya …
… cogiendo unas resbaladizas pasarelas de maderas que salvan el suelo pero no
a nosotr@s con tramos de senda, tiramos para arriba, primero entre abedules
 que da paso a zonas fangosas frente a pequeños circos glaciares …
… y terminando entre bloques de muy antiguo granito, alcanzamos el paso que casi
nos asoma a ese rincón y nos deja ver el Ryten alzándose sobre el océano profundo.
Finito el subir pero no pudiendo decir que lo que queda sea coser y
cantar, rapid@s por el viento que sopla, continuamos vamos bajando
sin descanso por bloques y terreno resbaladizo durante casi 200 m …
Foto de Leyre
… afrontando al final alguna zona “delicada” y fáciles de placas y escalones …
… acabamos a orillas del Atlántico y a pisar la playa de Kvalvika, un lugar que
 embelesa.. que podríamos contemplar sin darno cuenta del paso de las horas.
☝️ y Leyre en Kvalvika,
todo para nuestr@ particular disfrute.

Recorrida gran parte de Kvalvika, cielo y viento empiezan
a mandar “señales”. Pies en polvorosa, toca subir lo bajado …
… y navegando de nuevo entre el laberinto de piedras,
dejando atrás
y quizá para un futuro no muy lejano el Ryten, ganamos
altura con el viento en contra hasta volver al paso de Skoren.
Oteando el horizonte una vez más, arreamos para abajo por camino conocido en busca del final de la ruta y a la vez que el de estar por estos lares.. porque lo bueno siempre se acaba.. pero ahora vendrá otro lio también bueno 🇮🇸.. para después otro todavía mejor🏔️.
Foto de Leyre
Ós

31 marzo 2026

Sea to summit: Varden (700 m)


Tras un muy blanco acto de apertura, es momento de empezar el principal por las Islas Lofoten.. pero ya sabemos lo que nos espera, poca nieve y días grises.
Cambiando el continente por las islas Vesteralen, una inesperada ilusión nos invade por el paisaje que se ve bastante más blanqueado de lo que pensábamos, pero.. cuando damos otro “salto”, esta vez a Lofoten, ambas ilusión y nieve se esfuman de un plumazo NADA QUE NO ESPERÁSEMOS y nos asentamos para lo que nos queda por encima del Círculo Polar en el “corazón” de las famosas islas noruegas. Próximos al final del día, la realidad es que todavía nos queda la mas ardua tarea. Con lo que hemos visto y la información que hemos recabado.. debemos tomar decisiones, con una única cosa clara : EN EL SOFA NO NOS VAMOS A QUEDAR, pero muchas preguntas por responder .Que ruta hacemos? Esquís SI o NO? Llevamos botas por si es mejor ir andando? Yendo por partes, primero elegimos ruta. Una cercana y cuya cima vemos desde la ventana, el Varden con lo que parece bastante nieve en sus bajas alturas . El debate se sirve con la siguiente, esquís?? Que si, que no, vuelta a pensar que si.. al final decidimos llevar TODO y mañana se vera.


Ni muy temprano ni demasiado tarde arrancamos bajo un día gris con fina lluvia; uno de esos que minan la moral, muy poco, pero lo hacen. Aun asi seguimos con el plan.  En un abrir y cerrar de ojos, estamos en un casi lleno parking a las afueras de Kabelvag. Viendo que quienes salen lo hacen con esquís, como bien dice el refranero popular.. allá donde fueres haz lo que vieres y con lo dicho, al lio.

Una breve caminata nos planta en el inicio de la ruta oriental al Varden
y cual es nuestra sorpresa, que contra todo pronostico, CALZAMOS TABLAS.
La lluvia, que si estaba pronosticada, no tarde en unirse pero seguimos.
 Llaneando en dirección a las pequeñas y agrestes alturas de Austvågøya…
… queda atrás el mar y cuando llegamos a las faldas del Ørtinden,
la realidad es que la nieve la cambiamos por barro, piedras y tundra 
lo que esperábamos .
Cargados esquís en la mochila, ganamos altura por el cordal
de Ørtindaksla sin camino claro ni  cómodo entre el
pedregoso “bosquecillo artico” de ambiente primaveral …
… mientras las alturas de Simitinden se ven
envueltas por nubes durante bastante rato …
… y dominamos sobre la costa de Svolvaer y otras islas menores de Lofoten,
a la vez que oteamos el continente , hasta que cerca de los 300 m …
… la nieve al fin es continua. De nuevo montad@s en los esquís y tras
cruzar palabras con una pareja que comentan que no esta “muy allá”
por arriba
nieblas y mala nieve , sin pensarlo seguimos y subimos un poco más …
Foto de Leyre
… para ponernos ,después de sumar más de
la mitad del desnivel, cara a cara con el Varden.
Yendo ultim@s por un ambiente de alta montaña,
en unos montes que no son tan altos …
… vamos a “montarnos” sobre la linea SE del Varden, abriendo traza en nieve humedecida por la lluvia, encontrando por casualidad una huella que va por donde queremos. Continuando por el blanco “carril”, fogueamos dirección a la cima por suave lomo …
… que conforme sumamos metros y coge inclinación, aparece la nieve
reciente junto a un incómodo viento, que nos obliga a luchar para
avanzar e ir con pies de plomo en alguna parte congelada …
… hasta alcanzar el collado entre las puntas del Varden,
donde nos azota un VENDAVAL que ya no es solo incomodo. 
Relegando la cumbre debido a las condiciones, al cobijo de un
ventisquero nos preparamos sin entretenernos para el descenso
y brevemente contemplamos el paisaje de mar y montaña.
Tras una foto de rigor, aguantando el tipo …
… salvamos unos primeros metros de nieve dura y condiciones crudas, pillando
de seguido una nieve sublime sobre la que damos un bonito recital de giros …
… que siguen y siguen mientras vamos volviendo hacia las bajuras de Austvågøya, pero lo bueno no dura para siempre. Primero mala visibilidad, luego nieve pesada para esquiar, y terminamos con falta de blanco para seguir deslizando hasta el final.. rematando la ruta a patita y también el sacar las tablas.. pero no los “lios” 🏔️.
Foto de Leyre 
Ós