Quedando para el recuerdo un día de cielo azul y montañas blancas, ya lo dice el refranero: “lo bueno dura poco en la casa del pobre”. Así se viene un domingo de cielos tristes con lluvia a ratos si y a ratos también, a lo que la lógica diría que mejor sofá y ver el mundo por la ventana.. pero aquí eso no se aplica.
Sin prisa ni pausa empiezo el día, con destino indefinido para variar. Mientras uno toma algo caliente baraja opciones mañaneras, cercanas al valle, a poder ser lejos de la nieve y.. al final me da por ir al lado no civilizado de Rapitán. En menos que canta un gallo y bajo fina lluvia justo a punto de llegar a Jaca, echo el freno a los pies de la vertiente N de esta pequeña montaña Jaquesa. Como el día invita a poco y se intuye que el barro va a abundar, no veo por los alrededores ni un alma pero uno no duda en salir a pasarlo bien. A cubierto me preparo para lo que cae y calzando zapatillas, una vez más AL LÍO 😋.
| Empezando por lo difícil aunque después vi que había opción facil y MAS SEGURA que es cruzar las vías del canfranero, ahi mismo engancho la senda del Bco. Salado … |
| … a tramos deslizando por el barro y otros por los resquicios de las primeras nieves … |
| … el camino “desaparece” y cae junto a las mismas aguas. Haciendo barranquismo a la inversa y siguiendo algunos hitos por el gélido y descascarillado cauce … |
| … termino por salir al cordal E de Rapitán, uniéndome al sendero de Ipás. |
| Montado sobre el amplio lomo, continuo para arriba sin pausa por el claro sendero en la más absoluta soledad, siendo engullido por las nubes bajas y la vegetación … |
| … hasta que me planto en el Alto de Rapitán, junto a su antiguo fuerte y como esperaba.. con poco que agradar a la vista esta vez. |
Ós