Los montes se tiñen de colores, pero arriba aún quedan rastros del invierno y nos resistimos a dar carpetazo a las tablas.. pero es inevitable.
El hueco que van a ocupar esquís y botas, lo dejan libre cuerdas, gatos y hierros.
Momento es, una vez mas y de nuevo no para mucho, de volver a la vertical. Retomar el camino, que se había quedado en “stand-by” pero no caído en el olvido.
Breves días de roca. Dias de disfrutar mientras recuperas parte de lo perdido. Disfrutar de cada metro ganado y cada paso sufrido.. porque, no mañana, quizá pasado tampoco, pero volverán mas días de roca.
Ós